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Acertadas crítica de destacado académico del INTA al Plan Nacional de Cáncer. Otras consideraciones personales sobre el tema de la salud pública chilena

El 23 de diciembre de 2018 El Mercurio de Santiago publica carta del Dr. Fernando Vio del Río dirigida al Director del diario. Este destacado académico de la Universidad de Chile, profesor titular de esa casa de estudios y  nada menos que ex Director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimento (INTA), reconoce buenos contenidos del Plan Nacional de Cáncer de este Gobierno pero lamenta que no se considere actuar contra causas básicas importantes de esta enfermedad como son la mala alimentación y la obesidad, el estrés, la exposición a tóxicos y la mantención de altos niveles de tabaquismo, a pesar de su descenso en los últimos años.

Un plan de esta naturaleza no debe ir solo a actuar sobre el mal presente sino que tiene que intervenir en grado muy importante contra las causas mediatas.

Planes de esta naturaleza deben tener las características de largo plazo, ser de Estado y no Gobiernos de turno, como desgraciadamente lo hemos observado en los últimos gobiernos.

En el pasado tuvimos exitosas políticas de salud pública, como el Programa Nacional de Alimentación Complementaria, que mucho contribuyó a lograr especial atracción de las familias a la medicina preventiva. Muy acertada fue la creación del Servicio Nacional de Salud y toda la lucha contra la desnutrición infantil que entre otros resultados consiguió reducir la mortalidad infantil a niveles extraordinariamente bajos.

Sin duda tuvo Chile hombres extraordinarios en la salud pública del país. La Escuela de Salud Pública tuvo un prestigio internacional extraordinario. Muchos salubristas de otros países de América Latina y  del Caribe se formaron en Chile.

El Hospital Clínico de la Universidad de Chile llegó a ser un auténtico hospital universitario, cabeza como debe ser de un sistema nacional de salud que va desde la posta local, al consultorio, a hospitales locales y regionales hasta llegar al cúspide universitario dedicada a las más altas complejidades, a la investigación, a la atención que requería de grandes especialistas y a la formación de recursos humanos, no solo de gran formación profesional sino también de sólidos valores éticos. Profesionales en los cuales se tenía gran confianza.

En el Gobierno Militar se redujo impresionantemente los financiamientos de la educación y de la salud públicas y la Universidad de Chile perdió su financiamiento que provenía de una legislación especial, que permitía incrementar sus ingresos al ritmo del crecimiento económico del país. Fueron los tiempos anteriores de formación gratuita de profesionales y de especialistas, que se formaban sin costos para ellos y que llegaron a constituir una masa humana comprometida con su sociedad, masa de grandes valores éticos. Época en que los colegios profesionales eran muy importantes y eran únicos por profesión. Todo ello llegó a debilitarse a raíz de la nueva constitución impuesta por la dictadura, que la nueva democracia no ha tenido la voluntad y la posibilidad de transformarla en una carta fundamental, que sea pilar y orgullo de una auténtica democracia.

Sin duda que los avances en el conocimiento de la medicina nos lleva a procesos de cada vez más alto costo, muy difíciles o imposibles de financiar. Es preocupante que el Poder Judicial entre a obligar a financiar atenciones de alta complejidad y de altísimos costos lo que significa sacrificar recursos financieros para otras atenciones prioritarias a cantidades importantes pacientes. Sin duda que es una situación muy difícil de superar.

Presento a continuación la carta del Dr. Vio publicada en El Mercurio

 

Domingo 23 de diciembre de 2018

Plan Nacional de Cáncer

Señor Director:

No cabe duda de que el Plan Nacional de Cáncer es un gran avance en salud pública para enfrentar una enfermedad que es la segunda causa de muerte en el país y que aumenta por el rápido envejecimiento de la población y el incremento de sus factores de riesgo, como son la mala alimentación, el sedentarismo, el estrés, la exposición a tóxicos y la mantención de altos niveles de tabaquismo, a pesar de su descenso en los últimos años.

Por ello, llama la atención que el foco del plan esté en recursos para infraestructura, mejora en registros, acceso oportuno, cuidados paliativos y formación de especialistas. Existen y se fortalecen programas de detección precoz en algunos cánceres, pero muy poco se ha señalado sobre cómo actuar frente a la obesidad y sedentarismo, de alta prevalencia y estrechamente relacionados con esta enfermedad.

Si no se actúa controlando la obesidad, mejorando el consumo de frutas y verduras, y haciendo más y mejor actividad física -junto con disminuir el tabaquismo y los otros factores de riesgo-, este plan se puede transformar en otro AUGE o GES, que ha sido muy eficiente para tratar un grupo de enfermedades, pero no ha sido eficaz para controlar su aumento, por la falta de una política promocional y preventiva de largo plazo.

Dr. Fernando Vio del Río
Profesor titular
Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos
Universidad de Chile

 

 

 

 

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