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Argumentos a favor de una educación pública universitaria gratuita y algo más

Un tema que se ha mantenido en discusión es el de la gratuidad en la docencia universitaria de las llamadas universidades públicas. Ya parece que no es discusión la gratuidad en la escuela pública y en el liceo fiscal.

Defiendo la gratuidad de la universidad pública chilena. No es fácil hacerlo; es muy demagógico e incluso parece racional plantear o pensar que los ricos paguen los estudios universitarios de sus hijos. Incluso Michelle Bachelet en una de sus primeras manifestaciones se pronunció a favor de esta discriminación; posteriormente cambió de posición. Hoy bastantes políticos importantes defienden esta discriminación.

Lo difícil es por una parte cómo determinar los adecuados porcentajes de los hogares o de los alumnos que deben pagar; un 50, un 40, un 30% o menos y cómo determinar los límites de ingresos por considerarlos en la discriminación.

Yo defiendo la gratuidad. Razones porque la apoyo:

  1. La gratuidad forma profesionales con compromiso con la sociedad, como fue en el pasado. Eso constituye un aporte importante a un capital social de un país, que lamentablemente se ha ido debilitando.
  2. La gratuidad favorece al estudiante a elegir la carrera que desee. Al ser pagada la familia puede presionar, vía el financiamiento de los aranceles, sobre las carreras que ella desea. Es importancia seguir la carrera de acuerdo a la preferencia, vocación o aptitud del estudiante. Favorecer esto genera una contribución importante para lograr mayores aportes de los profesionales al desarrollo del país y a la felicidad o bienestar del estudiante y futuro profesional que elige su carrera.
  3. La no gratuidad a jóvenes de familias de altos ingresos, cómo se determina esa negativa de gratuidad. En qué límite de ingreso desaparece la gratuidad. Un peso más o un peso menos de ingreso familiar, de eso depende la gratuidad. Si se busca justicia, cómo puede considerarse el número de hijos o tener dependientes del ingreso familiar miembros con altos gastos por ejemplo en salud. Qué pasa si los ingresos familiares suben o bajan en torno al límite. En resumen, muy difícil es lograr un límite justo como también lograr valores veraces del ingreso familiar.
  4. La gratuidad favorece el aumento de la natalidad. Hoy cuántos matrimonios limitan el número de hijos por los costos de la educación. Muchos profesionales deben destinar altos porcentajes de sus ingresos para financiar la educación superior.
  5. La gratuidad no será absoluta. El que recibe altos ingresos debiera tributar más. Lo importante es financiarla con los ingresos provenientes de un buen sistema tributario. Considero que las tasas tributarias debieran ser crecientes de acuerdo a los niveles de ingresos, como ha sido tradicional en el impuesto llamada Global Complementario. No comparto la idea de reducir las tasas tributarias a los ingresos superiores como se está proponiendo por el equipo de Michelle Bachelet. Estoy seguro que muchos preferirán pagar más impuestos cuando lo pueden hacer, con tal de tener educación gratuita para sus hijos y nietos.

 


Los impuestos pasan a constituir como el pago de un seguro para el futuro; se paga hoy impuestos de acuerdo a los ingresos actuales y con estos pagos se da seguridad a que la sociedad le pagará la educación a sus hijos, cualquiera que sea el número de ellos y aunque a futuro sus ingresos bajen y tribute menos o no tribute. Este sistema da más tranquilidad a la sociedad, a sus familias; reduce angustias e inseguridades, tan fuertemente presentes hoy en nuestro país.

Recordemos que hoy posiblemente no pocas familias limiten el número de hijos por ellas anhelados por los riesgos del financiamiento futuro de los estudios de ellos. Es muy serio como hoy se debe muchas veces financiar los estudios universitarios con créditos, que obligan a destinar más adelante importantes recursos para pagar no sólo el capital que se adeuda sino que también los intereses del crédito. Estos financiamientos vía créditos bancarios, muchas veces forzados por las circunstancias, pasan a generar mayores utilidades a las ya elevadas que obtiene el sistema bancario

Un tema no mayor analizado este último tiempo es el referente a los aranceles diferenciales por ingresos y por otros criterios complementarios; esto se analizó bastante hace algunos años. Ese sistema obligaría a estudiar cada caso, con una suma de antecedentes y posiblemente con la participación de una asistente social.

La gratuidad de la universidad pública se perdió en el Gobierno Militar. El modelo neoliberal impuesto fue dejando sin financiamiento autónomo basado en leyes especiales a las universidades del Estado. Especialmente importante fue el golpe que se les dio a dos universidades, a la de Chile y a la Técnica del Estado. Se les redujo sólo a la región Metropolitana; se les quitó a ambas las sedes regionales. A la Técnica del Estado se le pasó a llamar Universidad Santiago, como una especie de símbolo de su reducción y su cambio de giro.

El golpe a las universidades a mi juicio tuvo dos causas importantes, una inmediata, debilitar una estructura y una sociedad universitaria que por principios eran contrarias a una dictadura militar y, por otra, la penetración neoliberal en el modelo de desarrollo logrado principalmente por la civilidad que respaldaba a la dictadura. No se puede discutir que ese debilitamiento tan profundo de las universidades del Estado, ha contribuido al vergonzoso actuar de muchas de la universidades privadas que hoy están en seria tela de juicio.

Con la reducción de los financiamientos estas universidades debieron empezar a cobrar aranceles que fueron crecientes. Fui alumno de la Universidad de Chile desde 1950 por más de 10 años y académico de ella desde 1952, por más de 50 años. Conocí los cambios que se fueron dando y la evolución de su financiamiento y sus aranceles. Participé en una serie de comisiones, incluso algunas triestamentales para discutir sus estatutos y reglamentos. El tema de la gratuidad estuvo siempre presente. En ciertas etapas de la discusión se analizó el posible sistema de aranceles diferenciales basados en los ingresos del grupo familiar. Algunos mirábamos inicialmente esta proposición con cierta simpatía. Yo cambié de opinión al conocer otros planteamientos y a mejor apreciar los beneficios que trajo a la sociedad chilena la educación gratuita universitaria para los alumnos que podían entrar a este sistema público por méritos, capacidades y aptitudes.

Con la tradicional gratuidad histórica surgieron muchas generaciones de profesionales que nos sentíamos comprometidos con la sociedad que nos permitió estudiar sin pagar aranceles. Incluso no pocos alumnos recibían otros tipos de becas y facilidades especialmente económicas para cubrir otros gastos en que debe incurrir un estudiante universitario. Conocí varios casos de estudiantes que eran contratados como inspectores en los liceos fiscales, con ello conseguían alojamiento y comida. Posiblemente también recibían algo de remuneración.

Me impresionó mucho una charla que nos diera en el Instituto de Nutrición y Tecnología de loa Alimentos de la Universidad de Chile, ese tan prestigiado médico salubristas Benjamin Viel. En su interesante charla en un momento nos señala que el pudo estudiar medicina gracias a que la universidad era gratuita; él era hijo de una madre viuda. También comentó entonces que hoy los estudiantes de medicina egresan con fuertes deudas y que muchos de ellos no podían abordar sus obligaciones monetarias trabajando en el sector público.

Chile se caracterizó por tener prestigiados médicos en la salud pública que nos permitió avances extraordinarios en la salud nacional. Recordemos la creación del Sistema Nacional de Salud, el reforzamiento de la salud primaría, programas como el Programa Nacional de Alimentación Complementaria que contribuyó a una incorporación masiva de la población chilena a la salud preventiva. Sus resultados fueron extraordinarios en la reducción de la desnutrición materno infantil y del preescolar, y muy en especial en la reducción de la alta mortalidad infantil que caracterizó a nuestro país hasta comienzos de los años 60. Chile fue un ejemplo internacional de la creación del Formulario Nacional de medicamentos muy asociado a esa gran empresa pública que fue el Laboratorio Chile, privatizado en los comienzos de la dictadura militar.

Los médicos recién egresados tenían casi como único contratante al ministerio de Salud. Muchos de ellos debían irse a las entonces provincias a desempeñarse como médicos generales de zona, para después de varios años el sistema imperante le daba la oportunidad de obtener su especialidad en forma gratuita. Ya como especialista debía seguir contribuyendo al sector público en su especialidad, pudiendo iniciarse en el servicio privado, especialmente a través de su consulta particular.

Recuerdo cuando el Presidente Allende decide ampliar considerablemente el ingreso de alumnos a medicina y cuando posteriormente egresa esa generación ampliada muchos médicos novatos no tenían donde ejercer. El Gobierno debió establecer un sistema especial de contrataciones, para no perder esos recursos humanos y permitir así que ejercieran y pudiesen más adelante avanzar en su especialidad. El médico entonces recién recibido no tenía otro lugar donde ejercer que en el sector público, especialmente en el ministerio de Salud.

Se recuerda de famosos médicos especialistas que cobraban altos aranceles a los más poderosos y atendían gratuitamente a los más pobres. Eran los años de la existencia de fuertes colegios profesionales y que para ejercer la profesión era obligatorio incorporarse a ellos. Sus códigos de ética eran muy importantes y respetados.

El neoliberalismo y su Constitución de 1980 eliminó la obligación de colegiarse y permitió la existencia de más de un colegio por profesión. Ya éstos dejaron de crearse cada uno de ellos por una ley especial; se les pasó a denominar Asociación Gremial (AG).

La Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile gozó de un prestigio extraordinario. Los salubristas chilenos eran excelentes profesionales y prestigiados académicos. Trabajando yo en un programa regional de Naciones Unidas de Promoción de Políticas Nacionales de Alimentación y Nutrición me tocó conocer y conversar con muchos médicos que se habían formado en salud pública en la Universidad de Chile, en su Escuela de Salud Pública; la recordaban con agrado y reconocimiento.

Me he extendido en este tema, ya que la gratuidad universitaria permitió la creación de generaciones de profesionales con auténticos compromisos con la sociedad chilena. Notable fue la formación del profesorado chileno; dignas de reconocimiento fueron las escuelas normales que existieron en diferentes localidades del país. Destacable fue la Escuela Normal Superior Abelardo Núñez. Disponían de profesores de alta calidad, que trasmitían no sólo sus conocimientos y experiencias sino que su mística y sus valores éticos.

La Escuela Normal Superior José Abelardo Núñez – fundada como la Escuela de Preceptores de Santiago en 1842, denominada posteriormente Escuela Normal José Abelardo Núñez – fue la primera institución formadora de maestros habilitados para desempeñarse en la docencia primaria en Chile y Latinoamérica. Su primer director fue el escritor y político argentino don Domingo Faustino Sarmiento. Durante más de un siglo formó docentes primarios, hasta que finalmente fue cerrada poco después del Golpe Militar, en 1974.

Después de creada la Escuela de Preceptores de Santiago en 1842, se establecieron muchas nuevas escuelas normales en Chile, a lo largo del territorio nacional. Desde Iquique (1963), Antofagasta (1945), Copiapó(1905), La Serena (1874), Viña del Mar (1950), Curicó(1906), Talca(1906), Chillán (1871), Victoria (1906), Angol(1908), Valdivia (1896), y Ancud(1930). Todas tenían internado para los alumnos de otras ciudades y todos los demás, estaban sometidos a régimen de medio pupilaje, permanecían así todo el día en el establecimiento.

En los años de 1960 la formación del profesorado de la educación básica deja de ser exclusivo de las escuelas normales y también se empieza a realizar en los Colegios Regionales de las universidades.

54votos
6 Responses
  • Mathews branda
    18 Diciembre 2014

    es muy bueno lo que has escrito tengo 12 años sigo estudiando y me has ayudado en un deber

  • RChateauneuf
    18 Diciembre 2014

    18 de diciembre de 2014
    Mathews:
    Me alegro quete haya servido. Saludos. Rolando

  • mamamia
    28 Julio 2016

    gracias tengo un debate y creo poder ganarlo

  • RChateauneuf
    28 Julio 2016

    28 de julio de 2016

    Mamamia:
    Hay muchos argumentos. En alta proporción debiera llegar a autofinanciarse mediante una reforma tributaria que establezca un mayor impuesto progresivo a los ingresos con la compensación de la educación gratuita para los hijos y nietos de cualquier nivel de ingresos.

    Además debiera existir una gratuidad generalizada para la educación, pero a base de que el alumno sea encauzado a la aptitud que tenga. Conocí el caso de Croacia. Toda o la gran proporción de la educación es estatal y gratuita, pero a través de pruebas de selección se le va encauzando hacia lo que tiene aptitud y de acuerdo a lo que el país necesita para su desarrollo. Debe estar asociado a criterios que consideren el medio de donde proviene el alumno que va a la educación superior. Por ejemplo recuerdo que dió muy buen resultado en la Universidad de Santiago, agregarle puntaje a alumnos de zonas más desfavorecidas considerando la ubicación relativa del alumno en el curso del que egresa, a los mejores alumnos se le da puntaje adicional. Recuerdo que la evaluación de ese sistema fue muy positiva, esos alumnos que ganaron puntajes dieron buen resultados como alumnos universitarios.
    Una reforma tributaria debiera eliminar el sistema de que profesionales que mucho gananse se incorporan a sociedades que crean para así tributar menos.
    El lucro en la educación universitaria es una vergüenza; lo peor es que realmente existe pero camuflado.
    Un alumno que desea ser profesional, puede llegar a ello pasando por la formación técnica a la que tenga acceso, para después seguir postulando hasta llegar a la meta profesional que pretenda. Es muy probable que llegue más demorado, pero con una muy sólida base. Pienso en el caso de carreras de la salud, quien no alcance los puntajes para seguir medicina, puede ir a carreras téncicas en la salud, para seguir avanzando hasta llegar a médico con una muy sólida formación y experiencia.
    Me agrada que lo que yo haya escrito sobre el tema tenga alguna utilidad.
    Espero que le vaya muy bien.
    Fui académico de la U. de Chile por más de 50 años.Llegué a decano de una facultad y estuve muy ligado a los procesos de reforma que se iniciaron a fines de los años 60 en el Congreso Transitorio que elaboró el Estatuto nuevo de la U. de Chile. Despues formé parte de la CPI para un nuevo estatuto. Fui académico de varias facultades e incluso profesor titular de la UTEM.
    Obtuve gratuitamente dos carreras universitarias y me siendo tremendamente comprometido con la sociedad.
    Saludos. Rolando

  • Alvaro
    10 Agosto 2016

    Gracias, creo que podre ganar mi debate para mañana <3
    #MañanaEsElDebateDeAlvaroPorFavorApoyalo

  • RChateauneuf
    10 Agosto 2016

    10 de agosto de 2016
    Alvaro:
    Le deseo resultados positivos. Espero que mis opiniones le sean favorables. Atentamente. Rolando

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