El Dr. Jorge Lolas y el síndrome severo. Importante artículo sobre el tema

Me ha llegado un interesante artículo que se titula “Dr. Jorge Lolas: PONE FIN AL SÍNDROME PREMENSTRUAL». Contiene un buen resumen sobre lo que ha logrado este médico con sus investigaciones y tratamientos.

He conocido un gran número de testimonios de afectadas por esta ignorada enfermedad que con su intervención lo han superado y ha habido en ellas un cambio en sus condiciones de vida extraordinarios, después de muchos años de tremendos sufrimientos. Les cambia totalmente su vida.

Es preocupante que los resultados de sus trabajos no han sido aceptados por amplios sectores de la medicina mundial, descansando en el argumento que el tratamiento no tiene una base científica emanada de una investigación realizada por una acreditada UNIVERSIDAD sobre un conjunto de mujeres severamente afectadas que dé resultados estadísticamente representativos.

Los estudios de casos tienen gran valor práctico en la medicina positiva. Los casos tratados por el Dr. Lolas en un alto porcentaje han resultado exitosos.

Sus resultados han tenido reconocimiento mundial, pero parecen no ser reconocidos, por la llamada “medicina científica”.

Presento a continuación el artículo inicialmente mencionado

Dr. Jorge Lolas:

PONE FIN AL SINDROME PREMENSTRUAL

 Más de 35 años de investigación demuestran que los malestares que sufre el 85% de las mujeres a nivel mundial, previo o durante la menstruación, no son a causa de trastornos hormonales sino a las toxinas inflamatorias que produce  un  útero con sus funciones  alteradas.

 Esta afección inflamatoria del útero suele ser diagnosticada a través del examen de Papanicolaou como «REACCION INFLAMATORIA INESPECÍFICA».

¿Cuántas mujeres tienen que soportar la burla de hombres cuando éstos se refieren al SPM o Síndrome Premenstrual?  Sin duda, muchas. Y es que el 85% de la población a nivel mundial, según lo señalan estudios internacionales, padece de trastornos psicológicos y dolencias diversas en los días previos a su período y que con los años pueden llegar a afectar más de dos semanas de  cada mes.

La explicación más difundida, incluso por muchos médicos, es que los más de cien síntomas descritos en el SPM son consecuencia de trastornos hormonales de los ovarios. Pero los estudios efectuados por  el ginecólogo Jorge Lolas y colaboradores, CON más de 35 años de investigación como especialista en detección precoz de cáncer del cuello uterino, son bien concluyentes:  en el complejo cuadro clínico del SPM influyen varios factores,  el factor más importante  es la inflamación crónica del útero que la presenta un porcentaje mayoritario de mujeres o su extensión a órganos pelvianos anexos debido, la mayoría de las veces, a infecciones, traumatismos del parto o factores genéticos.  Esta problemática se da más severamente en aquellas pacientes con antecedentes familiares de SPM o depresión.

 Del 85% de las mujeres que padece uno o más de los síntomas de este cuadro, entre ellos irritabilidad, depresión, fatiga, jaqueca, distensión abdominal, dolores pelvianos , celulitis, molestias mamarias, frigidez, tendencia al sobrepeso, además de menstruaciones largas o abundantes y con coágulos. Un 10% sufre de graves trastornos  sicológicos y físicos debido a la intensidad y prolongación de los síntomas, llegando a afectarlas dos a tres semanas cada mes, constituyendo  una enfermedad invalidante con un elevado costo social a nivel mundial , al repercutir significativamente en el entorno familiar y laboral.

 

 ¿Alivio o Mejoría real?

La inflamación uterina crónica, que es frecuentemente detectada a través del Papanicolaou – examen que anualmente se debe realizar -, no es considerada una patología relevante por muchos especialistas por desconocer la verdadera dimensión del problema.  Por eso, las más afectadas deambulan por médicos de diferentes especialidades buscando poner fin a los variados y molestos síntomas del Síndrome Premenstrual, recibiendo generalmente analgésicos, hormonas o fármacos antidepresivos entre diversos otros medicamentos paliativos-sintomáticos que las alivia parcialmente y en forma  momentánea,  quedando sin abordarse la enfermedad inflamatoria uterina. Con el transcurso del tiempo, las complicaciones uterinas o pelvianas se tornan cada vez más severas y en un 10%  de los casos los daños pueden ser irreversibles, llegando finalmente a la extirpación del útero.

 Los estudios del Dr. Jorge Lolas y colaboradores señalan que la inflamación uterina posee una insospechada importancia al causar una  biosíntesis exagerada de sustancias inflamatorias (prostaglandinas y citoquinas inflamatorias). Estas, al pasar desde el útero a la sangre provocan efectos tóxicos en todo el organismo femenino explicando la gran variedad de síntomas del SPM.

 Actualmente, en el Instituto de Investigaciones Ginecológicas que dirige el Dr. Lolas,  las inflamaciones uterinas son tratadas exitosamente a través de procedimientos ambulatorios y medicamentos que se inyectan directamente en el cuello del útero. En el 90% de las mujeres, se logra eliminar las infecciones y erradicar los tejidos patológicos, permitiendo posteriormente la regeneración de éstos, en un período de cuatro a seis meses.

 Es por ello que el doctor Lolas, en sus diversas presentaciones en Congresos Mundiales, al igual como lo hizo con varios estudios presentados en el XV Congreso Mundial de Citología, da la voz de alerta a ginecólogos y citólogos de todo el mundo,  sobre la importancia que se debe asignar al Papanicolaou cuando revela la presencia de “inflamación inespecífica” o el examen ginecológico (colposcopía) muestra una inflamación crónica en el cuello del útero,  porque puede ser la clave frente a la existencia de síntomas severos de SPM, cuadros depresivos y diversos malestares físicos asociados.

  Este nuevo enfoque científico ha permitido terminar con las descalificaciones injustas que señalan que las mujeres son histéricas o neuróticas.

 RECUADRO

Diagnóstico de SPM

El primer paso es documentar si las molestias se presentan en forma cíclica y si se alivian con la llegada de la menstruación. Por ejemplo si los dolores de cabeza o cambios de ánimo se presentan en las mismas fechas o especialmente en la segunda mitad del ciclo menstrual.

 Posteriormente se  realiza un examen general y uno ginecológico acucioso, para -determinar a través de un estudio microscópico del cuello del útero, las lesiones inflamatorias y alteraciones glandulares que son difíciles detectar en un chequeo de rutina. También es aconsejable un examen bacteriológico de las secreciones cérvico-vaginales para complementarlo con los resultados de una ultrasonografía o ecotomografía para descartar la existencia de otras complicaciones ginecológicas.

 

 Nota final de Rolando Chateauneuf.  Son unos quince años desde que conocí al Dr. Lolas en un viaje turístico a China. Al regreso de ese periplo me invitó a su clínica y me presentó una parte importante de sus casos tratados exitosamente. Mucho me impresionaron.

Uno, que me pareció muy interesante, fue el del tratamiento aplicando frío en el cuello del útero de una paciente que estaba afectada por un conjunto de síntomas. Con el frío desaparecieron gran parte de ellos, para una vez que el efecto del frío desaparece, los síntomas reaparecen nuevamente. En mi opinión el frío hace reducir la presencia orgánica de las toxinas, la cual se recupera cuando desaparece el efecto de la baja temperatura.

Recuerdo que una exalumna mía de la Universidad de Chile me envió un mail en que me cuenta su caso de unos diez años de sufrimiento hasta recibir el tratamiento de ese médico que le cambio totalmente su vida. Esa noticia me conmovió, era en cierto modo como que a una hija le hubiera sucedido eso

 

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