Fernando Rojas Wolff, ex Alcalde de La Cisterna y ex Diputado liberal, se merece mayores recuerdos

Hoy fui al Cementerio General a ver las tumbas de mi familia, las de los Deglin Samson y de los Chateauneuf Duhalde.

Muy cerca de la Familia Deglin Samson, a unos 20 metros, se encuentra la tumba familiar donde descansan los restos de la familia Rojas Zúñiga. Allí se encuentran los de Fernando Rojas Wolff, quien fuera un gran político del viejo Partido Liberal, colectividad política hoy desaparecida.

La pasada por esa tumba me trajo nuevamente muchos recuerdos, que se me repiten cuando paso frente a ella. Pero esta vez además de recuerdos me generó un profundo pesar. Vi la tumba bastante abandonada, sus plantas secas.

Medité: Cómo un hombre tan querido y respetado parece caer en el olvido. Pensé por ello escribir estas líneas.

Por esas cosas de la vida, la persona que cuida la tumba de mi familia es la misma que cuidaba la de los Rojas Zúñiga. Pregunté a ella por qué estaba abandonada; ella me contestó, ya nadie viene y por lo tanto no la puedo seguir cuidando. Esto es algo habitual que se presenta en este campo santo.

Nuestra cuidadora me contó que la que siempre venía y le pagaba era Alicia Rojas Wolff, la hermana de Fernando, quien ahora allí yace sepultada.

Por los antecedentes reunidos, me informo que eran sólo dos hermanos: Alicia, un año mayor que Fernando. A Alicia también la conocí; era muy amiga de una gran amiga mía, Rosario Mouat.

Muchas razones me generaron ese pesar. Conocí bastante a Fernando Rojas Wolff, algunos años mayor que yo; él era de 1924 y yo de 1932. Yo viví en La Cisterna entre 1936 y 1959, veintitrés años de mi vida que me generaron tantos recuerdos.

Fernando Rojas tuvo una brillante trayectoria política.

Nació en Santiago el 17 de febrero de 1924. Hijo de Armando Rojas Zúñiga y de Edelmira Wolff Weidele. Casado en Santiago, con Liliana Páez Mardones. Todos ellos ya fallecidos; descansan en la tumba mencionada.

Estudió en el Instituto Nacional al igual que yo. Luego ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Y obtuvo su título de abogado.

Militó en el Partido Liberal. Fue regidor de la Municipalidad de La Cisterna, entre los años 1950 a 1953, y de 1953 a 1957, y alcalde, desde 1956 a 1957. Dejó la postulación comunal para hacerlo como candidato a diputado, en 1957. Fue electo.

En esa época La Cisterna tenía una extensión bastante superior a la actual. Pertenecían a ella además las hoy comunas de Lo Espejo, El Bosque y San Ramón.

La dirección política de la comuna se generaba por la elección de 5 regidores, entre los cuales se elegía al alcalde. Fernando llegó a obtener un gran apoyo político, en una comuna que no se le podía considerar de derecha; su apoyo nacía fundamentalmente de su especial carácter y de su cercanía con la población, con todos los barrios de la comuna. Su lista sacaba en la elección una muy alta mayoría, habitualmente elegía a tres de los cinco regidores. Fue así como por un largo período fue alcalde de La Cisterna, con un gran y creciente apoyo del electorado. Hasta que en 1957 postuló a diputado por su partido por el inmenso Tercer Distrito, que además de La Cisterna comprendía las ricas comunas de Santiago Oriente. El electorado, especialmente del sur de Santiago, le permitió llegar a ser Diputado de la República.

Entiendo que su padre Armando Rojas Zúñiga también había sido alcalde de La Cisterna.

Nos conocimos en las campañas electorales, en que yo apoyaba a un amigo ex-alumno salesiano que era en ese entonces social cristiano. Yo sin pertenecer a partido político, participé como dirigente de la Junta de Vecinos de la Población Nueva España, y por ahí tuvimos algunos contactos con nuestro querido alcalde.

Lo poco que he podido recoger de Google informa: Fue elegido diputado por la 7ª Agrupación Departamental de Santiago, tercer distrito, en el año 1957. Alcanzó a integrar la comisión de Gobierno Interior. Falleció siendo diputado, el 18 de septiembre de 1957.

Bastante contacto tuvimos posteriormente cuando ingresé al Club de Leones de La Cisterna. A esta organización pertenecía tanto Fernando como su padre Armando.

Supe que Fernando habría dicho que mucho me apreciaba pero que al parecer sentía que nunca hubiese votado por él. Fue así, el destino quiso que yo no participara en la votación de diputados cuando él postuló, como era mi intención. Responsabilidades académicas me obligaron a estar en el día de la elección en Llancacura, reserva forestal cerca de La Unión, dirigiendo unas prácticas profesionales de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad de Chile. Allá oí la noticia esa noche que Fernando había sido elegido diputado.

Lo más impresionante de mi relación con Fernando fue la noche del 17 de septiembre de 1957. Nos reuníamos a comer el grupo de leones en el recordado Club Social de La Cisterna, cerca de paradero 27 de La Gran Avenida, casi al frente de donde residía la Familia Rojas. Club, ya hace años desaparecido.

Fernando llegó tarde al encuentro. Venía muy contento, se le había entregado su distintivo de diputado y espera que su esposa al día siguiente volviera a su casa con su hija desde la clínica donde hacía poco había sido madre.

Nos dieron las doce de la noche y entramos al dieciocho cantando de pie la Canción Nacional. Fernando de ahí se iba a inaugurar las fondas.

Al poco rato me fui a mi casa. Al despertar en la mañana de ese dieciocho me llevo la sorpresa de que se me avisa que Fernando Rojas había muerto esa noche, se le encontró fallecido en su dormitorio. Un ataque, ponía fin a su vida.

Varios de los que estuvimos esa noche en el Club Social de La Cisterna, nos comprometimos a reunirnos en su recuerdo los 17 de septiembre de los años siguientes, lo que hicimos durante unos pocos años, en un grupo que nos fuimos lentamente reduciendo, hasta que eso ya cayó en el olvido, aunque el recuerdo me quedó por siempre grabado.

Por esas cosas de la vida, hoy me encuentro con su tumba ahora abandonada; pediré a doña Alicia Rojas que la cuidaba, que siga regando sus plantas. Esta persona afortunadamente insistió en darme su celular, a través de él le mandaré esta petición, que me nace al escribir este artículo.

 

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6 Comments
  • ricardo rojas
    1 junio 2015

    Interesante y emotivo, el recuerdo del sr. Rojas Wolff . Entiendo que su padre era originario de Doñihue, cerca de Rancagua . En la guía de telefonos de 1940 tienen residencia en G .Avenida 9394 , telef. 334 . Yo no soy pariente de él, pero investigando sobre la zona sur de Stgo. , llegué a esos datos.
    Saludos.

  • RChateauneuf
    1 junio 2015

    1 de jnio de 2015
    Ricardo: A mi entender la dirección que Ud. señala era la casa de ellos. Estaba muy cerca del paradero 27 de la Gan Avenida, una gran casa al costado poniente de la Gran Avenida. En ese lugar murió Fernado Rojas en la nocre que se inició un 18 de septiembre. Atentamente. Rolando

  • paulina
    11 febrero 2016

    quiero saber si este medicamento engorda estoy interesada en tomar gracias a dios no tengo nada grave pero quiero fortalecer mi sistema lo que me precoupa es que vi una entrevista en donde afrima que el birm es un carbohidrato por eso mi duda si engorda

  • RChateauneuf
    11 febrero 2016

    11 de febrero de 2016

    Paulina:

    Su consulta la asocia a otro artículo. En mi opinión el volumen que se consume es bajo como para generar un aumento de peso. Atentamente. Rolando

  • Fernanda Rojas Paez
    18 septiembre 2018

    Estimado Rolando, encantada de saludarle.
    Soy María Fernanda Rojas Páez, hija de Fernando Rojas Wolff, la hija que había nacido hacía seis días y que volvía de la clínica con mi madre Liliana Páez Mardones, el día que el falleció.
    Primero que todo quiero agradecerle sus afectuosos recuerdos sobre mi papá, es muy grato y emotivo leer sus palabras sobre su relación con él y detalles tan cercanos sobre aquella última noche de su vida y que usted tuvo la oportunidad de compartir con él.
    Le cuento brevemente sobre nuestra familia y descendientes de Fernando Rojas Wolff. Somos dos hermanas María Cecilia Rojas Páez y yo. Ambas fuimos criadas con mucho amor y cuidados por nuestra madre Liliana Páez Mardones, una maravillosa y esforzada mujer que amamos mucho y que creo que nunca pudo superar la pena de haber perdido a marido siendo tan jóvenes. Ella falleció el año 1995.
    Mi hermana y yo, estamos bien, casadas y tenemos 2 hijos María Cecilia, y yo 4 hijos.
    Nosotras crecimos con la figura presente de nuestro padre, Fernando Rojas Wolff, aunque tristemente no lo conocimos- mi hermana tenía 1 año y medio y yo 6 días de nacida cuando falleció-, supimos siempre de su bondad, su extraordinaria calidad humana, su inteligencia, su gran corazón y sus grandes condiciones políticas. De hecho guardamos, además de todas las fotos familiares, todos los recortes de prensa de su historia política y del día de su masivo funeral.
    Todo esto se lo seguimos transmitiendo a nuestros hijos.
    Con respecto a su mausoleo, la verdad es que nunca lo hemos abandonado, siempre vamos a visitarlo, llevamos flores, lo limpiamos y lo dejamos lo mejor posible. Incluso nuestra madre está sepultada ahí, como la tía Alicia y nuestros abuelos, Armando y Edelmira. Pero, es un lugar que cuesta mantenerlo todo lo bonito que quisiéramos, además que el cuidador murió de viejito y no encontramos quien lo reemplazara. Le agradeceríamos mucho que nos diera el numero de celular de la persona que le dijo puede hacerse cargo.
    Lamento mucho que se tuviera esa impresión de abandono del mausoleo familiar, realmente eso no es así.
    Hoy 18 de septiembre, aniversario numero 61 de su partida recordamos todos a nuestro papá y sus nietos a su abuelo e hicimos un brindis en su nombre en el asado familiar. Y este domingo como todos los años, iremos al cementerio a dejarle flores frescas y a rezar junto a su lápida con la pena eterna de no haberlo podido abrazar, pero con la certeza de que que ha estado y está con nosotros siempre, especialmente en nuestro corazón.

    Nos encantaría Rolando, a mi hermana María Cecilia y a mí, conocerlo personalmente y poder conversar con usted, si eso es posible le doy mi correo personal: ferojaspaez@gmail.com y mi telefóno +56 959122160, para que nos contactemos, estaré atenta a sus noticias,

    Gracias
    Un gran abrazo
    María Fernanda Rojas Páez
    Hija de Fernando Rojas Wolff

  • RChateauneuf
    19 septiembre 2018

    19 de septiembre de 2018

    Estimada Fernanda:

    Acuso recibo de su comentario y de las informaciones que me ha aportado. Desgraciadamente esa persona mayor que cuidaba nuestros mausoleos, hombre gran amante de la música clásica, falleció. No les puedo recomendar a la persona que lo reemplaza, porque he tenido no buenas experiencias con ella.

    Gracias por sus expresiones. Fernando, vuestro padre sin duda era una persona de grandes valores.

    Les escribiré al correo que me indican. Me gustaria mucho conocerlas. Atentamente. Rolando