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Grandes esperanzas del té verde para personas afectadas por el síndrome de Down como también ayudaría a pacientes de Alzheimer

Buscando información sobre efectos del té verde en personas afectadas por el síndrome de Down, he encontrado un artículo muy interesante de hace pocos años atrás, de febrero de 2016, que se titula Una proteína del té verde es la esperanza de las personas con Síndrome de Down que también ayudaría a pacientes de Alzheimer”.

Más adelante incluyo el artículo completo.

Fte https://www.lainformacion.com/salud/investigacion-medica/una-proteina-del-te-verde-es-la-esperanza-de-las-

Erróneamente lo que se considera una proteína en este artículo es el polifenol llamado epigalocatequina galato, un gran antioxidante. Es conveniente que se esté consciente de este error. Lo supe por un prestigiado académico de la Universidad de Chile, a quien consulté el tema, ya que si era una proteína, me interesaba saber qué aminoácidos tenía.

Se menciona en este artículo que este polifenol también ayuda a los pacientes de Alzheimer.

Se expresa en él, que este componente produce una extraordinaria mejoría cognitiva en los afectados por el síndrome de Down o  trisomía 21. Textualmente se señala “En un niño se calcula que la mejora podría resultar espectacular, llegando casi a igualar la capacidad cognitiva de un chaval (niño o joven) con síndrome de Down con la de uno que no lo tenga”.

Supe de una localidad donde se consumía mucho té verde, que no se hacía presente el síndrome de Down.

Creo conveniente señalar otras realidades en que el alto consumo de un producto origina ausencia de una enfermedad. Recuerdo que un médico señaló a mi esposa a raíz de que yo consumía aceite de zapallo o calabaza frente a problemas prostáticos, que no lo dejara de consumir ya que sabía que en una localidad de Alemania en que se acostumbraba a comer bastantes semillas de esta especie, no se presentaban problemas prostáticos.

Otro caso es el de los hunzas, que viven en la falda de una colina de la localidad paquistaní de Kashmir cercana al Himalaya. Ellos no sufren de cáncer y se supone que es a causa principalmente de un alto consumo de semillas de damasco o albaricoque, producto que contiene la llamada vitamina B17 o laetril que es un poderoso anticancerígeno gracias a su contenido de cianuro. Cuando salen los hunzas de su ambiente, pierden esa inmunidad cancerígena.

Conviene tener presente que investigaciones han concluido que mientras menor edad tenga el consumidor recomendado de té verde, mayor es el efecto mejorador. Eso podría explicar que un alto consumo de té verde en la población podría influir en la embarazada y en la madre lactante en trasladar su efecto en el feto y el niño lactante.

Por otra parte he sido informado que hay varias especies vegetales que contienen este polifenol, la epigalocatequina galato. Además tener presente que el té negro también la contiene pero en inferior porcentaje; es probable que lo contenga la hoja de la planta de té, antes de prepararse los tés elaborados; posiblemente también lo pueda contener la camelia, que es del mismo género botánico que la planta del té.

A continuación presento el artículo, con algunas notas agregadas

 

“La proteína del té verde es la esperanza de las personas con Síndrome de Down”

Se ha demostrado en ensayos con adultos que esta proteína que también ayuda a los pacientes de Alzheimer produce una extraordinaria mejora cognitiva en las personas con trisomía 21.

En un niño se calcula que la mejora podría resultar espectacular, llegando casi a igualar la capacidad cognitiva de un chaval con síndrome de Down con la de uno que no lo tenga.

LA INFORMACIÓN

Martes, 07 Noviembre 2017, 13:16

Una proteína presente en el té verde podría paliar los efectos del Síndrome de Down

Nota agregada:  Tener presente que la epigalacatequina galato no es una proteína, es un polifenol

Desde las últimas dos décadas, anualmente la esperanza de vida de las personas con Síndrome de Down ha aumentado un año hasta situarse en una edad de 62. Las razones de este progreso residen en los importantes avances de la medicina general, especialmente en el área de la cirugía pediátrica. No en vano, la mitad de los niños con Síndrome de Down sufren durante su infancia algún problema de cardiopatía severa.

Asimismo, todas las investigaciones médicas relacionadas con el mal de Alzheimer -una grave enfermedad neurogenerativa que produce trastornos cognitivos y alteraciones de la conducta- tienen su consiguiente aplicación médica en el tratamiento del Síndrome de Down.

Son muchos los expertos que consideran la trisomía 21 -alteración genética provocada por un cromosoma extra del par 21, responsable de disfunciones de tipo morfológico o bioquímico, que repercute en diversos órganos, especialmente en el cerebro – y el Alzheimer son dos caras de una misma moneda.

Cuando una persona con Síndrome de Down -que envejecen precozmente- alcanza los 40 años de edad su cerebro está repleto del péptido (Molécula formada por la unión covalente de dos o más aminoácidos) amiloide beta, componente de las placas que confunden las neuronas y que representa el rasgo identitario del Alzheimer.

El hecho de que sea la forma más común de demencia -justifica hasta el 70% de los casos- y afecta a unos 25 millones de personas en el mundo suscita el interés de la industria farmacéutica lo que beneficia de un modo menos indirecto de lo que parece a la comunidad con Síndrome de Down. No obstante, todos estos retos médicos no son más que apenas la antesala de la revolución científica que sobreviene a las personas con trisomía.

La proteína del té verde

Nota agregada: Reitero que la epigalocatequina galato no es una proteína sino un polifenol. Los polifenoles son un grupo de sustancias químicas encontradas en plantas caracterizadas por la presencia de más de un grupo fenol por molécula. Fte. Wikipedia. Los fenoles son compuestos que resultan de reemplazar un hidrógeno o más de su anillo aromático por uno o más OH

Una proteína presente en el té verde denominada epigalocatequina galato se alza como la gran esperanza para paliar los efectos del Síndrome de Down. Se ha demostrado en ensayos clínicos con adultos que esta proteína concentrada produce una extraordinaria mejora cognitiva no sólo en las personas con trisomía 21, sino también en otras formas de discapacidad intelectual entre la que podría añadirse incluso el autismo.

Los resultados tras una investigación de diez años en el que han participado científicos del Centro de Regulación Genómica (CRG) y el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Científicas de Barcelona, en adultos -100 voluntarios, con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años, con síndrome de Down sin ninguna otra patología asociada, y no estén siguiendo un tratamiento que pueda interferir con la acción de la esta proteína – son muy esperanzadores. Un trabajo previo que se ha prolongado durante cinco años con ratones de laboratorio ha demostrado que se producía una significativa mejoría en la regeneración neuronal en los animales.

A falta de concretar los fondos para ensayos clínicos en niños, los investigadores ya adivinan mejoras sensibles en memoria, aprendizaje y cálculo. En una población infantil se calcula que la mejora podría resultar absolutamente espectacular, llegando casi a igualar la capacidad cognitiva de un chaval con síndrome de Down con la de uno que no lo tenga.

A grandes rasgos, la investigación científica ha demostrado que esta sustancia presente en el té verde incide en la regulación de la proteína DYRK 1A, producida en demasía por las personas con síndrome de Down a causa de la trisomía, lo que afecta negativamente a los procesos de memoria y aprendizaje.

Asimismo, como apuntábamos en líneas precedentes, la epigalocatequina galato también podría ayudar a prevenir algunos de los marcadores del Alzheimer que aparecen en las personas con síndrome de Down, lo que confirmaría la estrecha relación de ambos trastornos cognitivos.

Se calcula que una compañía española especializada en nutrición infantil estará en disposición de introducir un nuevo fármaco basado en epigalocatequina galato en el mercado a partir de este mes de mayo.(2016).

Nota de R. Chateauneuf. Experiencias en cánceres señalan que en algunos casos usar el principio activo da resultados adversos; favorece el desarrollo de algunos cánceres. Parece preferible el uso del producto natural. Es conveniente tener presente esta observación ya que el fármaco podría corresponder a un extracto del principio activo, la proteína considerada. Algo parecido sucede con algunas vitaminas, en que para varios casos es preferible consumir los alimentos que las contienen y no la vitamina fármaco.

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2 Respuestas
  • Jaime Andrés
    21 marzo 2019

    Como al quiero este producto estoy en Colombia Cali

  • RChateauneuf
    21 marzo 2019

    21 de marzo de 2019

    Estimado Jaime Andrés:
    El té verde es un producto que se vende en el mercado. No tiene ningún nombre especial.

    Atentamente. Rolando

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