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“No existe un sistema educativo exitoso con un sistema débil de escuelas públicas”.Lo dice y lo justifica Andreas Schleicher Director de Educación de la OCDE

En El Mercurio de ayer sale un muy interesante artículo escrito nada menos que por el Director de Educación de la OCDE, Andreas Scheicher. Se titula “No existe un sistema educativo exitoso con un sistema débil de escuelas públicas”. Después como párrafo motivador aparece “….. el 10% de los estudiantes más desfavorecidos en Shanghai supera al 10% de los estudiantes más privilegiados de Chile ”.

En mi opinión es un muy buen artículo, sin duda que su autor debe ser un profesional muy capaz, de enormes conocimiento y experiencias para tan alto cargo. Por su contenido, a no pocos nos debe extrañar que El Mercurio lo publique.

Quisiera destacar varias de las ideas que a mi juicio son muy importantes y hacer más adelante un breve comentario de de ellas.

– No solo la educación es importante sino que también que todos los niños logren buenos resultados.
– La mejora de la calidad de la educación y la equidad deben ir de la mano.
– La importancia de la calidad del profesorado.
– La motivación a que el maestro realice innovaciones pedagógicas sería muy importante en los sistemas exitosos.
– La importancia de que cada estudiante se beneficie de un excelente aprendizaje.
– Se muestra partidario de que Chile elimine el sistema de copago y la selección.
– No existe un sistema de educación exitoso con un sistema de educación público débil.

Es muy importante hacer un amplio análisis de las posibles causas del deterioro de la educación pública chilena y en especial de nuestra tan apreciada escuela pública del pasado. Bonito trabajo sería el elaborar un modelo analítico causal que nazca de la opinión de personas de gran expeiencia.

A continuación me refiero a las principales ideas del artículo anteriormente señalada, para después presentar el artículo completo.

– No solo la educación es importante sino que también que todos los niños logren buenos resultados. Esta convicción aparece también como importante en la política educacional del actual gobierno; sería uno de los objetivos de la reforma educacional que se pretende con los esfuerzos legislativos en marcha.

– Plantea Schleicher: La mejora de la calidad de la educación y la equidad deben ir de la mano, y eso se puede lograr. Afirma que en Chile los estudiantes son segregados desde edades tempranas y por ello solamente algunos pueden alcanzar estándares mundiales. Seguramente él tiene antecedentes para hacer esta afirmación; en mi opinión esta realidad era menos negativa en el pasado cuando tuvimos una mejor educación pública, asociada a una mejor trato al profesorado, gran parte de él proveniente de la prestigiadas escuelas normales, que fueron eliminadas tempranamente por la dictadura militar. Sobre el tema menciona el caso de Polonia que en la década del 90 introdujo una mayor heterogeneidad en el aula, y lo han convertido en uno de los países que de manera consistente han mejorado su educación. En Chile con el debilitamiento de la educación pública y la gran expansión de la educación privada apoyada fuertemente por el copago, esa heterogeneidad se agudizó. En torno al tema afirma que “en la mayoría de los países del este de Asia y del norte de Europa, tanto los padres como los profesores están comprometidos en que todos los estudiantes alcancen altos estándares educativos”. Impacta su afirmación, que debe ser cierta, “Los resultados de Chile en la prueba muestran que muchos estudiantes no logran alcanzar niveles básicos de competencia, y que este bajo rendimiento está estrechamente vinculado a desventajas sociales, más que en cualquier otro país, incluso en relación con sus vecinos de América del Sur”.Asegura que en nuestro país esto no sólo se observa en los barrios pobres , se trata de muchos alumnos en muchos barrios diferentes; acompaña el juicio anterior con la frase : “el 10% de los estudiantes más desfavorecidos en Shanghai supera al 10% de los estudiantes más privilegiados de Chile?

– La importancia de la calidad del profesorado. Plantea que la calidad de un sistema escolar no puede superar la calidad de sus profesores. Los sistemas escolares de alto nivel prestan atención a cómo seleccionar y capacitar a su equipo docente. Tema de mucha importancia; en el pasado, en la democracia previa al Golpe Militar había preocupación por estas materias, pero eso se deterioró profundamente. El mal trato al profesorado y la desaparición de la estructura de su perfeccionamiento fue notorio; una caída en sus ingresos reales, la inseguridad en sus cargos, el debilitamiento de su carrera funcionaria, el deber de trabajar en varios establecimientos para lograr mejorar sus bajos ingresos, el trato diferencial entre comunas, todo ello ha contribuido a dañar el rendimiento del profesorado y el alejamiento de la escuela publica de parte importante del profesorado de calidad. Pocos se recuerdan y no todos se dieron cuenta de que las remuneraciones de los empleados públicos en términos reales, es decir en capacidad de compra, cayeron a alrededor de la mitad por alteraciones en los índices de reajustes; fueron momentos en que se llegó a una inflación del orden del 1000% y los reajustes a sólo la mitad.

La motivación a que el maestro realice innovaciones pedagógicas sería muy importante en los sistemas exitosos. Destaca que hoy, los sistema con esa cualidad permiten a los profesores ser creativos, tema sin duda muy importante ya que las innovaciones positivas iniciales pueden extenderse y generalizarse.

– La importancia de que cada estudiante se beneficie de un excelente aprendizaje. Señala que para lograr esto los directores más capacitados deben llevarse a las escuelas más difíciles y los profesores más talentosos a las aulas más exigentes. Es decir dar más ayuda a los sectores más necesitados.

– Se muestra partidario de que Chile elimine el sistema de copago y la selección. Es una posición importante de respaldo a la reforma propuesta por el actual gobierno. Considera que con estos dos objetivos el país puede avanzar hacia una composición escolar más integrada y una distribución más equitativa de los recursos en las escuelas.

– Importante afirmación de las finales: No existe un sistema de educación exitoso con un sistema de educación público débil. Señala textualmente: De hecho, en Francia, Italia, Japón, México, Suiza y Estados Unidos, los estudiantes de las escuelas públicas lo hacen mejor que los de las escuelas privadas, y cualquier ventaja observada entre las escuelas privadas se debe exclusivamente a un efecto de composición.

A continuación presento el artículo.

Tribuna
Miércoles 23 de julio de 2014

No existe un sistema educativo exitoso con un sistema débil de escuelas públicas

Andreas Schleicher: “El 10% de los estudiantes más desfavorecidos en Shanghai supera al 10% de los estudiantes más privilegiados de Chile. …”.

Todo el mundo está de acuerdo con el hecho de que la educación es importante. Sin embargo, otorgarle un alto valor a la educación es solo una parte de la ecuación. La otra parte es la convicción sobre las posibilidades de todos los niños de lograr buenos resultados.

En Chile, los estudiantes son segregados desde edades tempranas, lo que refleja la idea de que solo algunos niños pueden alcanzar estándares de clase mundial, sobre todo los de mejores antecedentes familiares. Reformas hechas en Polonia en la década del 90 introdujeron una mayor heterogeneidad en el aula, y lo han convertido en uno de los países que de manera consistente han mejorado su educación. En Bélgica, el procedimiento para seleccionar estudiantes y escuelas garantiza el respeto a las elecciones de los padres, pero también garantiza que la distribución de los alumnos en el sistema respete consideraciones de equidad. Y en la mayoría de los países del este de Asia o del norte de Europa, tanto los padres como los profesores están comprometidos en que todos los estudiantes alcancen altos estándares educativos.

Curiosamente, estas creencias se reflejan en el comportamiento de los estudiantes. Cuando les preguntamos a los alumnos sobre las razones que explican el éxito en matemáticas, a menudo en Chile indican que tiene que ver con el talento: si yo no he nacido un genio en matemáticas, entonces mejor estudio otra cosa. En Shanghai, 9 de cada 10 estudiantes afirman que su éxito en matemáticas depende de su propio esfuerzo. Esto nos dice algo acerca de los sistemas escolares.

Los resultados de Chile en la prueba muestran que muchos estudiantes no logran alcanzar niveles básicos de competencias, y que este bajo rendimiento está estrechamente vinculado a desventajas sociales, más que en cualquier otro país, incluso en relación con sus vecinos de América del Sur.

Pero el desafío chileno no se refiere solo a alumnos pobres de los barrios pobres, se trata de muchos alumnos en muchos barrios diferentes. Incluso, el 10% de los estudiantes más desfavorecidos en Shanghai supera al 10% de los estudiantes más privilegiados de Chile. Es por eso que la mejora de la calidad y la equidad de la educación deben ir de la mano. La buena noticia es que sí se puede lograr. Muchos países han demostrado que ambas, calidad y equidad de la educación, pueden mejorarse significativamente.

En ninguna parte la calidad de un sistema escolar supera la calidad de sus profesores. Los sistemas escolares de alto nivel prestan atención a cómo se selecciona y capacita a su equipo docente. Observan cómo mejorar el rendimiento de los profesores que tienen dificultades y cómo estructurar las remuneraciones salariales. Estos sistemas proporcionan un entorno en el que los profesores trabajan juntos para formular buenas prácticas, y tienen a su disposición vías inteligentes para que puedan desarrollar sus carreras.

Los sistemas exitosos apoyan también a sus maestros para realizar innovaciones pedagógicas, para mejorar su propio desempeño y el de sus colegas, y para alcanzar un desarrollo profesional que lleve a una práctica educativa superior. En el pasado, el objetivo eran la estandarización y el cumplimiento. Hoy, los sistemas exitosos permiten a los profesores ser creativos.

El resultado más impresionante de los sistemas escolares de clase mundial es, tal vez, que ellos entregan alta calidad educativa en todo el sistema escolar, de manera que cada estudiante se beneficie de un excelente aprendizaje. Para alcanzar esto, estos países invierten los recursos donde van a tener un mayor impacto; atraen a los directores más capacitados hacia las escuelas más difíciles y los profesores más talentosos a las aulas más exigentes. Tal vez esa sea la lección de política más importante para Chile. A través de la eliminación del copago y la selección, Chile puede avanzar hacia una composición escolar más integrada y una distribución más equitativa de los recursos en las escuelas. Pisa muestra que los países que logran altos niveles de equidad son también los que son capaces de distribuir los recursos de manera más equitativa.

No existe un sistema de educación exitoso con un sistema de educación público débil. De hecho, en Francia, Italia, Japón, México, Suiza y Estados Unidos, los estudiantes de las escuelas públicas lo hacen mejor que los de las escuelas privadas, y cualquier ventaja observada entre las escuelas privadas se debe exclusivamente a un efecto de composición.

Tengamos en mente que el sistema escolar chileno de hoy será su economía del mañana.

Andreas Schleicher
Director de Educación de la OCDE

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