Cincuenta años de la Reforma Agraria chilena. Algunas informaciones y comentarios personales. Primera parte

Los análisis de este complejo proceso han tomado actualidad. Dos artículos publicados como Tribuna en el diario El Mercurio, los días 9 y 17 de febrero han generado una serie de comentarios que se acompañan en el diario a ambas publicaciones y además se han publicado varias cartas al Director.

He creído conveniente escribir sobre el tema por las relaciones que he tenido con estas materias, porque si no lo algo, es posible dejar de conocerse algunos de sus aspectos que pueden ser conveniente que se sepan. Me ha tocado conocer de estos temas por haber sido funcionario público y académico universitario especialmente relacionado con materias de desarrollo y economía agrícola. Como funcionario público tuve la oportunidad de asesorar a varios gobiernos especialmente en materias relacionadas con comercialización y precios agrícolas y colaborar con varios programas de desarrollo agropecuario.

El tema lo han puesto en actualidad principalmente dos destacados ingenieros agrónomos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Alberto Valdés y Rafael Moreno. A ellos los he conocido y hemos tomado contactos en varias oportunidades.

Alberto se ha distinguido especialmente en las líneas académicas de investigación, docencia y extensión y con una orientación más bien neoliberal; es un profesional de prestigio no sólo nacional sino que también en el ámbito internacional. Se ha destacado en temas relacionados con las economías agrarias y alimentarias.

Rafael es un profesional de amplia trayectoria profesional y política; yo lo calificaría más como un hombre de una mentalidad más estructuralista del desarrollo, con visiones más integradoras. Ha ocupado altos cargos internacionales; también ha participado en la academia universitaria. Además de haber sido Vicepresidente de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) durante todo el Gobierno de Frei Montalva ha tenido una amplia vida política. Se ha destacado igualmente en el ámbito internacional especialmente en cargos de representación mundial y regional por FAO y tuvo a punto de ser elegido Director General de la FAO. Además ha incursionado en el campo de la diplomacia, fue embajador de Chile en el Reino Unido.

Le cupo ser un importante crítico a las políticas de Allende; se destacó en el programa televiso que fue famoso “A esta hora se improvisa”.

Cabe destacar que después haber actuado como cabeza de la CORA en las expropiaciones de latifundios, fue elegido Senador en pleno Gobierno de Allende, con una amplia mayoría y con el apoyo de la Derecha. Posteriormente fue electo nuevamente senador.

Posiblemente es un hombre que puede nuevamente entrar a destacarse en la política partidista chilena, hoy bastante desprestigiada.

Rafael se inició en la vida política como Presidente de la Juventud de la Democracia Cristiana en momentos entre otras cosas que sucedían como la definición en el Partido DC de las candidaturas a presidente de la República entre Frei Montalva y de Tomic.

Es muy posible que el apoyo que Rafael le diera a Frei motivó por una parte que éste saliera designado candidato a la Presidencia de la República y por otra, que Frei respaldara definidamente la Reforma Agraria que defendían especialmente los tres líderes agrícolas de la DC: Hugo Trivelli, Jacques Chonchol y Rafael Moreno.

El equipo agrícola técnico profesional que apoyó a Frei Montalva era muy amplio. Se trabajó en el programa a través de varias comisiones. Se tenían planteamientos muy integrados como también muy congruentes con otros sectores de los frentes sociales y económicos. Cabe recordar además de las políticas agrícolas las educacionales, de vivienda y de promoción popular.

Frei Montalva gana con una amplia votación, en parte importante por votos de la derecha, especialmente del entonce Partido Liberal. El temor al triunfo de Allende contribuyó a que se retirara el meritorio candidato radical, Julio Durán, quien fuera inicialmente designado por la derecha, pero que de todas maneras mantiene su candidatura apoyado por sectores minoritarios, posiblemente para en parte evitar desvío de votos a Allende.

Una de las grandes manifestaciones de apoyo a Frei Montalva fue la llamada Marcha de la Patria Joven, que reunió a una impresionante mayoría de la juventud, que se dirigió del Norte y del Sur del país hasta Santiago. Frei era de una elocuencia impresionante.

Un hombre clave de la política de desarrollo del programa de Frei Montalva fue el gran economista Jorge Ahumada, que acompañó al Gobierno en sus primeros años. Recuerdo que mientras me correspondía hacer cabeza en el grupo de políticas de precios y de comercialización, conversé con él y le expuse la base de la fijación de precios que se quería establecer, los niveles promedios de los precios reales del último decenio. Él en parte apoyó ese método y ese criterio, pero planteó que esos valores debían subirse algunos puntos, por el deterioro que habían experimentado los precios agrícolas en el decenio anterior.

Fue así como en el Gobierno de Frei Montalva hubo un mejoramiento real de los precios agrícolas, que sin duda estimularon a lo menos en algo el crecimiento productivo.

En la elección parlamentaria de marzo de 1965, la representación de la DC creció en forma impactante, logrando una mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, no así en el Senado ya que se renovaba solo la mitad. La DC incluso perdió un potencial senador por no haber llevado un candidato más por Santiago. Esos resultados le dieron a este gobierno la posibilidad de descansar sólo en un partido político y en independientes; Frei generó un interesante equilibrio entre esos dos sectores.

El programa agrícola de Frei era muy amplio donde se destacaba por una parte la Reforma Agraria que descansaba en tres pilares. Uno que el que más la caracterizaba era el de las expropiaciones de los latifundios y los otros dos destinados ampliamente al campesinado, la sindicalización del trabajador agrícola y el desarrollo del cooperativismo campesino, donde participaban fundamentalmente la gran masa de los pequeños agricultores y los minifundistas.

Por otra parte estaba la política de desarrollo de la economía agrícola nacional, preocupada especialmente de la que podría llamarse agricultura comercial. Se consideraban una serie de programas productivos como los de desarrollo ganadero, desarrollo frutícola, desarrollo vitivinícola especialmente en torno al cooperativismo.
Dentro de este último cabe destacar el desarrollo pisquero. Hubo especial preocupación por el desarrollo de las producciones avícolas, en particular de carne avícola y porcina.

Es conveniente considerar que hubo bastante continuidad entre las políticas agrícolas de los gobiernos de Ibáñez del Campo, Jorge Alessandri Rodríguez y Eduardo Frei Montalva. Fueron varios de esos profesionales de continuación.

Fue muy importante el apoyo que dio el Gobierno de Ibáñez a la Agricultura Nacional.
Este presidente creó el  Banco del Estado mediante la fusión de la Caja Nacional de Ahorros, la Caja Agraria y el Instituto de Crédito Industrial. El Banco del Estado además de continuar con la política de fomento al ahorro en todo Chile, se dedicó especialmente al apoyo a la agricultura, no sólo a través de créditos agrícolas bastante masivos sino que también mediante el abastecimiento de insumos. Tuvo una característica muy especial que fue la que los insumos agrícolas, incluidas maquinarias, eran vendidos al mismo precio en todas sus oficinas, en todo el país. Además estimuló la fabricación de maquinaria agrícola nacional, especialmente a través de su comercialización apoyada por créditos.

Cabe destacar en el Gobierno de Ibáñez la creación de Industria Azucarera Nacional (IANSA) y la construcción de la primera planta de azúcar de remolacha en Los Ángeles para continuar con una red de plantas entre Curicó y Llanquihue. Esta industria no sólo pretendía producir azúcar sino que especialmente un desarrollo agrícola integrado de cultivos y ganadería, una generación importante de empleos y el desarrollo de ciudades intermedias.

El Gobierno de Alessandri redujo inicialmente el apoyo a IANSA pero quien designó a cargo de esta industria, terminó siendo un valioso defensor de ella. En IANSA cabe destacar la labor desde los inicios del entonces joven ingeniero Mario Sarquis quien fuera su primer gerente general, para después en el gobierno de Frei Montalva, ser Presidente de la Empresa.

Conviene recordar que plantas remolacheras sólo se construyeron en los gobiernos de Ibáñez y Frei Montalva.

Fue muy importante el apoyo de Ibáñez al desarrollo del Ministerio de Agricultura. Designó a Hugo Trivelli Director General de Agricultura y Jacques Chonchol fue nombrado director del nuevo departamento de Economía Agraria, que mucho contribuyó a la formulación de políticas agrícolas. Fueron muy importantes las políticas de comercialización y precios, donde se destacó ese gran ingeniero agrónomo Virgilio Mannarelli, quien pasara a ser Director de Agricultura en el Gobierno de Jorge Alessandri.

Muy importante fue el apoyo de FAO a este departamento que facilitó que profesionales chilenos siguieran formación de posgrado en el extranjero y además aportó la contribución de calificados expertos que llegaron a asesorar al Ministerio.

Me correspondió a mí trabajar en ese departamento por dos años, especialmente en temas relacionados con comercialización y precios.

En el Gobierno de Alessandri es invitado Hugo Trivelli a llevar adelante un programa inicial desde CORFO de praderas artificiales. Pero al revisar la realidad ganadera se llega a la convicción de que debía abordarse a través de un programa mucho más amplio y es así como se Prepara un Programa Nacional de Desarrollo Ganadero, que se presenta exitosamente ante el Banco Mundial. Así se trabaja con tres grandes proyectos, los de desarrollo predial, de plantas lecheras y de la red mataderos frigoríficos. Esto fue en el Gobierno de Alessandri y principalmente a través de CORFO. Estos programas continuaron en el periodo de Frei Montalva.

Es importante recordar que en el gobierno de Alessandri se hace una reforma tributaria, por medio de la cual la agricultura pasa a tributar por renta presunta, estimada a base de la potencialidad productiva de los suelos agrícolas. Se hace un gran catastro de suelos por capacidad de uso, principalmente a través del llamado Proyecto Aerofotogramétrico.

Esta reforma pasa a estimular el uso de los suelos, ya que junto con subir la tributación, premiaba a los usos más intensivos de los suelos. Los mayores ingresos no significaban mayores tributos. La baja tributación agrícola anterior no significaba gran costo y además a la gran propiedad se le daba posibilidades de obtener créditos que por la inflación eran subsidiados, eran préstamos que terminaban siendo de intereses reales negativos.

Un agricultor con un suelo de secano, si lo regaba con sus propias inversiones, terminaba tributando sólo como suelo de secano, con renta presunta baja.

La fruticultura fue muy favorecida posteriormente ya que las altas rentas obtenidas, solo tributaban poco. Ello habría sido un importante estímulo a las plantaciones frutales ya que generaban ingresos con bajos impuestos y además los recursos financieros de estas altas utilidades ayudaban a financiar las nuevas plantaciones.

En esos años bastante se hablaba de que bastaba una reforma tributaria para generar un efecto similar al de una reforma agraria.

Esta reforma tributaria pudo posiblemente ser un instrumento interesante de estímulo a la producción y no sólo mirarse como medio de obtención de recursos fiscales.

Ya en el Gobierno de Alessandri se había dado un importante apoyo al área agrícola de CORFO, creando la Gerencia Agrícola y el Comité Ejecutivo Agrícola de CORFO integrado por representantes de CORFO, Ministerio de Agricultura y de las organizaciones de empresarios agrícolas tradicionales. A través de este comité pasaban las decisiones principalmente de apoyos financieros a través de créditos y de inversiones directas.

He creído conveniente informar de estas políticas de desarrollo de la agricultura de dos gobiernos anteriores y las del gobierno de la DC que contribuyeron sin duda al crecimiento de la agricultura chilena durante el gobierno de Frei Montalva a pesar de los posibles efectos negativos de la Reforma Agraria.

Se ha señalado que habitualmente las reformas agrarias motivan caídas de las producciones agrícolas, lo que no sucedió en Chile. También la misma ley de Reforma Agraria establecía expropiaciones preferentes y más castigadas a los latifundios mal trabajados, lo que habría estimulado a lo menos parcialmente mayores esfuerzos productivos en algunas de las grandes propiedades expropiables.

En un próximo artículo tengo la intención de referirme preferentemente a las reformas agrarias de los tres gobiernos democráticos, de Alessandri Rodríguez, Frei Montalva y Allende Gossens.

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