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Qué nos está pasando en Chile. Los casos de Cau Cau y de SERVEL generan indignación y pesimismo

Parece increíble lo sucedido. Qué distinto era el Chile del pasado. Recordemos nada menos que al Viaducto del Malleco. Cuándo se hizo y cómo ha perdurado. No había máquinas de calcular ni menos computación. A lo sumo regla de cálculo y ábacos. Lo extraordinario que se hizo en Ferrocarriles y en tanta otras obras públicas.

No había ni magísteres ni doctorados. Había inteligencia y responsabilidad, asociadas en parte a altruismo, solidaridad y patriotismo.

Después tuvimos el Colegio de Ingenieros; se requería para muchas actividades de responsabilidad estar colegiado; desde luego tenían que estarlo los funcionarios públicos; ello se asociaba a un Código de Ética y a un comité de fiscalización de la ética profesional; eran tiempos sin universidades de lucro.

Hoy gran fracaso en un simple puente levadizo para cubrir un ancho de sólo 90 metros; fracasa perdiéndose años de aporte a la sociedad, más muchos recursos económicos directos que quizás quién los va a pagar. Frente a ello, un Colegio profesional debilitado y en silencio; la dictadura pasada lo transformó en una asociación gremial, eliminando la obligación de la colegiatura y quitándole la responsabilidad de la vigilancia de la ética profesional.

Este es el Chile de hoy; muchas cosas no se han recuperado de la antigua democracia, tan distinta a la actual.

El Cau Cau, la pasarela que se viene abajo, el Puente de Loncomilla son vergüenza para la ingeniería chilena.

Ahora viene el escándalo de Servel. Cuesta pensar que exista tal ineficacia en la administración pública del Chile de hoy. Increíble que para inscribir un proceso que se puede decir de segunda importancia, tenga que ir una masa de representantes al Servicio, cuando en una oportunidad anterior, en algo mucho más importante, no se hicieron esas exageradas exigencias; en esa oportunidad no concurrió el entonces presidente de la Democracia Cristiana.

Ahora se rechaza la gestión por no estar presente la Presidenta del Partido Socialista, la que al saber que en esta ocasión se exige su presencia, se esfuerza en llegar y solo lo logra con unos pocos minutos de atraso. Pero ello de nada sirve.

Es un proceder difícil de entender. Cabe preguntarse si esto es una maniobra política para debilitar la imagen de una persona que se le ve fuertemente avanzando a ser candidata a Presidente de la República.

Sabemos la existencia de actitudes políticas de muy mala clase.

Con un mínimo de criterio administrativo de esa persona de responsabilidad secundaria del Servicio, pudo dejar el proceso encaminado señalando constancia de la situación que a su parecer podría invalidarlo.

Pero lo más extraño, por no calificarlo de otra manera, el nada menos denominado Consejo Directivo del Servicio Electoral constituido por cuatro “personalidades”. Después de una larga sesión extraordinaria de tres horas, se llega a la “sabia” conclusión de que no puede pronunciarse porque faltaban algunas firmas acompañantes al reclamo.

Uno se pregunta, por qué se recibió el reclamo sin que estuviera validado por falta de firmas. Por qué el Consejo debate más de tres horas para salir a la opinión pública con el mensaje:
El Consejo, por la unanimidad de sus integrantes, deja constancia de que dicha presentación se ha tenido por no presentada, ya que fue firmada solo por siete de los catorce comparecientes, procediendo a devolver los antecedentes a quien corresponda”.

En la prensa aparece la noticia de un consejo extraordinario de la Democracia Cristiana en que se respalda el accionar del Servel, nada menos que dirigido por un destacado representante de ese partido.

Se  tiene derecho a pensar que todo esto va dirigido a dañar la imagen de Isabel Allende. ella lo ha hecho sentir.

Cuántas horas de destacadas personas se han perdido en todo este proceso que aún no termina y que no será raro que llegue a otros tribunales.

Cuánto daña todo esto a la deteriorada imagen del Gobierno y de la política chilena.

¿No será inconveniente que se designe a un director del Servel que sea militante activo de un partido político? No será mejor designar en un cargo de esta naturaleza a un destacado jurisconsulto de prestigio.

Con esta ineficacia política y del sector público, será posible que lleguemos en este tipo de democracia a una auténtica constitución. No hemos aún sido ni capaces de restablecer la enseñanza de Educación Cívica en la educación formal.

Qué débil capacidad de fiscalización y de hacer cumplir las leyes hemos tenido en Chile. Vergonzoso ha sido el cumplimiento de las universidades de no tener fines de lucro; cómo se han formado enorme patrimonios y vendido planteles universitarios al capital extranjero. Cómo no se cumplen las leyes del transito; miles de vehículos circulan, por nuestras modernas carretera concesionadas y en otras calles y avenidas, a velocidades superiores a las máximas permitidas.

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