Medicina natural, actualidad y economía

Milton Friedman en Chile y China por José Piñera en La Tercera del 17 de agosto de 2014

Al leer este artículo me ha parecido conveniente referirme a algunos aspectos de su contenido. Posiblemente más adelante escriba más sobre estos temas. No puedo dejar de señalar que me extrañara que La Tercera publicara este artículo(1).

Debemos recordar que Milton Friedman quedó muy mal puesto cuando su asesoría al trabajo de sus admiradores chilenos en el Gobierno Militar llevó al país a la crisis económica y política más grave que tuvo en los comienzos de los años 80, sólo superada por la de los comienzos de los años 30, la que tuvo causas fundamentalmente externas. La nuestra de los años 80 fue principalmente por culpa de la política económica llevada adelante por los llamados chicagoboys.

También hay que recordar que frente a esta crisis Friedman dejó de venir a Chile. La explicación de su fracaso fue  que su modelo exigía una libertad política que en el país no existía. Su actuación había sido propia de un dogmático que sólo mira hacia adelante y no analiza mayormente la realidad en que se está viviendo. Son de esos economistas que consideran poco menos que la economía es una ciencia exacta, no una ciencia social. No se había dado cuenta que en nuestro país existía una dictadura con un poder casi absoluto.

Sin duda las ideas neoliberales tenían en varios aspectos planteamientos bastante positivos frente a problemas económicos que presentaban muchas naciones del mundo, especialmente en países en desarrollo con un estatismo exagerado, con grandes déficit fiscales. A varias economías latinoamericanas dieron importantes contribuciones.
Más adelante me refiero con mayor atención a este tema; parto haciendo algunas consideraciones sobre los economistas Piñeras.

(1) Se señala en la publicación de  La Tercera:  a pie de página: Extracto presentación en la conferencia de Manhatan Institute  y Wall Street Journal de 2007. Publicado por Cato Institute con motivo del 102 aniversario de Milton Friedman,

Me parece conveniente hacer alguna referencia inicial a tres Piñeras importantes en la política chilena, José Piñera Carvallo y sus hijos Sebastián y José. Las características de estos personaje pueden explicar en parte este artículo publicado en La Tercera.

Sin duda que estos dos hermanos son verdaderos genios como lo era su padre, ingeniero civil, economista y diplomático, a quien conocí en forma relativamente estrecha en algunos aspectos de su trabajo destinado en lo principal al servicio público. Se desempeñó especialmente en la Corporación de Fomento y en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Fue un gran demócrata y un gran demócrata cristiano, gran defensor del funcionario público. Sin duda que muy identificado con el Gobierno de Eduardo Frei Montalva, colaboró también muy de cerca con el Gobierno del Presidente Allende, especialmente en la diplomacia. Asumió importantes responsabilidades en la organización de la UNCTAD III realizada en Santiago de Chile, Chile 13 abril – 21 mayo 1972.

Como valioso hombre público colaboró con varios gobiernos, lo hizo especialmente en Planificación del Desarrollo durante el Gobierno de Jorge Alessandri, en otras grandes responsabilidades en los Gobiernos siguientes de Frei Montalva y Allende y también lo fue en los inicios del Gobierno Militar. Tuve más estrechos contactos con él a fines del Gobierno de Allende, cuando regresa al país desilusionado de la marcha de ese gobierno, poco antes del Golpe Militar. Se reintegra a la CORFO y en particular al Departamento de Inversiones Extranjeras, del cual yo era su director.

He observado poco escrito de él, se merece mucho más. A ver si más adelante puedo escribir otros antecedentes sobre tan destacado y apreciado profesional, siempre servidor de la causa pública.

Su situación económica le fue más bien estrecha, a pesar de su gran capacidad intelectual y de trabajo, lo que probablemente influyó en el comportamiento ambicioso de sus hijos José y Sebastián quienes en su vida profesional se diferenciaron profundamente de su padre. Ambos hermanos mostraron ser hombres de grandes ambiciones económicas y políticas; antecedentes escritos señalan que su padre los formó como fuertes competidores entre sí. Ambos ambicionaron llegar a la Presidencia de la República, Sebastián lo logró con un proceder muy propio de una persona que usa cualquier medio para alcanzar sus fines(el fin justifica los medios, como también lo expresó el Presidente Allende en una de sus históricas entrevistas); José quedó en el camino, no logró en 1992 ni siquiera una esperada alcaldía en una municipalidad del Gran Santiago.

Probablemente no pocos creíamos posible que Sebastián llegase a ser Presidente de Chile, pero el milagro se produjo; incluso hoy ya se piensa en su posible reelección presidencial.

José no tuvo éxito en el camino político electoral, además de no lograr en 1992 alcanzar a ser alcalde de una comuna del Gran Santiago, solo fue elegido concejal, cargo que finalmente no asumiera; él perseguía más. Al año siguiente fue candidato a la Presidencia de la República en la elección de 1993, obteniendo sólo el 6,2% de la votación, contra un 58 % de Eduardo Frei Ruiz Tagle y en 24,4 % del candidato independiente de derecha, Arturo Alessandri Besa. Posiblemente ahí se cortó su carrera política.

Lo que logró José en el Gobierno Militar fue sin dudas impresionante en diferentes frentes.

En minería, en trabajo, en la previsión, en la salud, en las aguas, etc., consiguió llevar al gobierno en las líneas más extremas de neoliberalismo. Sin dudas sus logros deben haber sido de enorme satisfacción para el hombre que él admira, Milton Friedman.

Wikipedia lo califica como: Reformador de políticas públicas. Textualmente se escribe allí: “Después de promover un Plan de Reformas basadas en el libre mercado fue primero nombrado ministro del Trabajo y Previsión Social (1978–1980) y, a continuación, ministro de Minería (1980–1981). Como ministro, fue responsable de cuatro reformas estructurales en Chile: creó un sistema de jubilación basado en cuentas personales administradas por privados (administradoras de fondos de pensiones, AFPs); permitió el advenimiento de un sistema privado de salud (ISAPREs); con un nuevo Código del Trabajo, rediseñó radicalmente el sistema de relaciones laborales basado en la libertad de elección y negociación individual por empresa con sus sindicatos e implantó la Ley Orgánica Constitucional de Minería, que permitió la inversión privada en minería a una escala jamás vista en Chile”.

Sin dudas tuvo un gran poder realizador en el Gobierno Militar que ha dejado una huella, por muchos seriamente cuestionada. Habría tenido fuerte influencia en contenidos de la Constitución de 1980 y en nuevas disposiciones de políticas sobre las aguas en Chile.

Aspectos importantes del artículo de José Piñera Echeñique publicado por La Tercera, el 17 de agosto recién pasado.

Él parte expresando: “en la década de los 60 leí Capitalismo y Libertad de Milton Friedman. Este libro cambió mi vida. También ayudó a cambiar mi país y el mundo”.

Sin duda, en mi opinión, la influencia de Milton Friedman fue enorme en Chile; se puede afirmar que es donde mayor la tuvo dado que en este país sus ideas se aplicaron dogmáticamente, en una de las dictaduras de mayor poder en la historia.

En el artículo señala su autor “Es un hecho que la revolución global de libre mercado empezó en Chile en 1975”. Poco más adelante expresa:” Después de Chile siguió Thatcher, en 1979, y Reagan, en 1981. En la década de los 80 comenzó a expandirse por Latinoamérica, con considerables avances en países como México, Colombia y Perú. Con la caída del Muro de Berlín, en 1989, el colapso de la Unión Soviética y la transformación de China, liderada por Deng Xiaoping, las ideas de libre mercado empezaron a esparcirse alrededor de todo el mundo”.

Después hace referencia sobre cómo a partir de 1956 penetran a Chile los planteamientos de la llamada Escuela de Chicago a través de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Hace mención posteriormente que en 1975 los economistas de Chicago pasan a manejar la política económica de Chile, en grado importante por la venida al país de Milton Friedman quien se entrevista con el General Pinochet.

Me tocó estar muy dentro de ese proceso. Yo trabajaba en la CORFO y después del Golpe Militar pasé a asumir un cargo importante en esa corporación, fui subgerente General de Industrias de Consumo Corriente. Me correspondió colaborar en la regulación de la economía chilena desde un cargo del cual dependían las áreas agrícolas y agroindustriales, textiles, cuero y calzado, pesca e industria farmacéutica. Con otros tres Subgerentes Generales nos correspondió llevar adelante parte importantes de las regularizaciones y de colaborar con los esfuerzos de desarrollo.

Trabajamos estrechamente con oficiales de las fuerzas armadas que compartían los criterios de la antigua CORFO de una colaboración a un enfoque del desarrollo basado en el sistema estructural de fuerte presencia de las empresas del Estado y de su apoyo al sector privado por las más diferentes vías: ayudas financieras, crediticias y de aportes de capitales como también de asistencia técnica. Estas políticas eran muy acordes con planes nacionales, sectoriales y regionales de desarrollo.

Pero en 1975 el General Pinochet entrega a los economistas de “Chicago” la dirección económica del país. Ahí se instala el neoliberalismo más agudo, pero a los no muchos años cae en una de las crisis más extremas que hace desaparecer la presencia de Milton Friedman en Chile.

Tengamos presente que el gobierno autoritario o dictatorial logró normalizar bastante la situación económica en sus comienzos; en 1974 ya el PIB chileno había vuelto a sus niveles normales. Pero nos empezamos a caer en una de los procesos más intensos de generación de desigualdades. Las remuneraciones se reajustan solo en un 50% de la inflación que existió, perdiendo éstas un 50% de su poder adquisitivo. El IPC tuvo una profunda alteración; los valores oficiales quedaron sólo en alrededor de un 50% de la inflación real que había llegado al 1000%. Además las exenciones del impuesto a la compraventa de productos de primera necesidad se eliminaron para dejar una tasa pareja lo que significó un importante aumento de precios en productos de primera necesidad. Se congeló la asignación familiar y el monto de ésta llegó a tener una capacidad de compra de pan por ejemplo reducida a un 10% de la que había llegado a tener.

La base de la población chilena sufrió mucho después del golpe militar, por muchos años.

La mano de obra baja su costo a la mitad, lo que favorece indudablemente la rentabilidad de las empresas privadas.

Las organizaciones gremiales prácticamente desaparecieron, incluso hasta en los niveles profesionales. Los Colegios Profesionales fueron suspendidos.

Se inician procesos de privatizaciones de empresas del Estado, algunos muy poco transparentes. Minorías con poder pasan a comprar estas empresas en procedimientos muy dudosos, que no son investigados durante el Gobierno Militar y a su término, para llegar a una nueva democracia, se deben tomar compromisos de no investigarlos.

Pero en democracia se empiezan a investigar a fondo los atropellos a los derechos humanos, cometidos principalmente por miembros de las fuerzas armadas. El Gobierno Militar en los primeros años dictó una ley de amnistía para delitos cometidos en los inicios, hasta una determinada fecha. Es posible que esa legislación haya contribuido a evitar la generación de muchos delitos posteriores; la ley de amnistía finalmente se invalida para muchos de los juicios y las sanciones continúan haciéndose presentes contra miembros de las fuerzas armadas; paralelamente a ello los delitos económicos quedan impunes.

En 1975 fuimos seriamente afectados por una crisis económica mundial. El tema del petróleo, su notable aumento de precios internacionales y una crisis alimentaria afectó a gran parte del mundo.

En abril de 1975 la dirección económica sale de la responsabilidad directa militar, especialmente de la Marina, para caer en manos de civiles, dentro de los cuales se destacan los hombres de Chicago.

Se impone el Modelo de Friedman, hay despidos masivos de trabajadores. La CORFO se desmantela y deja de tener la presencia impulsora del desarrollo planificado. La inflación empieza lentamente a reducirse hasta llegar a estabilizarse a un ritmo relativamente alto, principalmente debido a que el dólar se reajustaba a la par de la inflación. Ello motiva a cambiar el reajuste de la divisa y después de una leve devaluación se estabiliza el nivel del dólar en $ 39. Esto se mantiene por tres años, entre junio de 1979 y junio de 1982, dañando profundamente a la actividad productiva nacional, y desde luego al empleo.

El dólar pudo mantenerse a ese valor estable gracias a la abundancia de créditos externos usados muy liberalmente, lo que nos condujo a un profundo endeudamiento con el exterior, principalmente privado.

En el pasado los recursos externos venían controlados, para ser preferentemente fuente de financiamiento de importaciones y de componentes externos de las inversiones. El neoliberalismo abandona totalmente esas posiciones.

Se entra a aprovechar la abundancia de dólares en los mercados internacionales privados, proveniente principalmente de los llamados petrodólares que se generaron en los países importantes productores de petróleo que vieron incrementar en forma notable sus excedentes de divisas; gran parte de ellos fueron desviados a la banca internacional privada.

Así era muy fácil llegar a obtener créditos externos. Personeros importantes del neoliberalismo chicaguense señalaban que Chile debía aprovechar el ahorro externo para su desarrollo. Para los que pensamos distinto y que veíamos que esos recursos eran empleados fundamentalmente para el consumo y no para la inversión, considerábamos más bien en lo negativo que significaba este endeudamiento irracional interno y externo para consumir, en sus efectos a futuro.

El sector bancario se endeudaba con el exterior a tasas relativamente bajas derivadas de la abundancia de los petrodólares, para convertir las divisas captadas en moneda nacional que se prestaba internamente a tasas muy superiores. Esa conversión se hacía principalmente a base de emisiones del Banco Central y en acumulación de divisas en este banco emisor. El último año antes de la crisis del 82-83, la Cuenta corriente de la Balanza de Pagos era fuertemente adversa, pero a pesar de ello se expandían las reservas de divisas en el Banco Central. Así llega el país a ser un gran deudor externo, especialmente el sector privado y en particular  la banca. Las ventas internas de bienes se hacían fundamentalmente a crédito; los productos no se ofrecían por un determinado precio sino se expresaban en tantas cuotas mensuales de un determinado monto.

Reitero, el libertinaje neoliberal desarrollado por los chicagoboys lleva el país a la crisis económica más alta que tuvo Chile después de la del año 1930.

Primó el criterio de que el Estado era ineficiente y el sector privado actuaba criteriosamente. Sabía lo que hacía y la deuda privada no era de Chile sino de los privados que debían responder y que sabían bien lo que hacían. Cuando llega la crisis de divisas y de deuda externa, el Gobierno se ve obligado a garantizar la deuda privada, que de hecho pasa a ser pública. Lo tuvo que hacer así para poder seguir recibiendo la ayuda financiera exterior que era imprescindible.

Debemos recordar cómo se eliminaron los controles. Sólo algunos ejemplos de estas decisiones. El terremoto de 1985 puso en evidencia las grandes anormalidades en la construcción; cómo se contaminaron con aguas servidas las playas de la Quinta Región. Cómo el sistema bancario privado llegó a cometer gravísimas irregularidades que lo llevaron entre otras causas a una crisis bastante generalizada de la banca chilena. El Banco del Estado no cayó en esta crisis y pasó a ser un importante pilar para la recuperación económica.

Debe recordarse que los chicagoboys de gobierno aseguraron que el dólar a 39 se iba a mantener por lo menos por 10 años. No pocos creyeron en eso; los bancos ofrecían créditos en dólares para uso interno a más bajas tasas de interés. Muchos cambiaron su deuda de moneda nacional a dólares, lo que les fue fatal.

Fue impresionante cómo se debilitaron o desaparecieron empresas que eran tradicionales del Estado. La Empresa de Transporte Colectivos del Estado, la ETC , fue liquidada y desaparecieron los troley buses de Santiago, tan importante por no ser contaminantes del aire y ni por ruidos, y operadores a muy bajo costo. La Marina logró conservarlos en Valparaíso, los que hasta hoy perduran.

Ferrocarriles del Estado fue tremendamente debilitado. Desaparecieron muchos ramales, el ferrocarril al Norte e incluso el a Valparaíso. Debe recordarse que Chile llegó a fabricar sus propios carros de ferrocarriles e incluso fuimos exportadores de ruedas de ferrocarril producidas hasta en empresas privadas.

Para mí me ha sido difícil comprender que el Gobierno Militar tuviera actitudes como las que tuvo con ferrocarriles, especialmente desde una visión geopolítica. Se hizo desaparecer hasta el Ferrocarril de Puente Alto a El Volcán, perteneciente al Regimiento Ferrocarrilero.

Contra la voluntad inicial del sector militar, se privatiza parcialmente la IANSA, vendiendo plantas intermedias. Eran momentos de un alto precio internacional del azúcar por ello interesaba al sector privado. Pero al poco tiempo los precios internacionales bajan y las planta privatizadas quiebran; el General Pinochet al visitar Linares y darse cuenta de la gravedad del cierre de esa planta, da la orden que la IANSA con sus planta aún estatales se haga cargo de las cerradas y éstas así se reincorporen a las contrataciones de siembras.

El Metro se paraliza en sus inversiones y un destacado economista de los de Chicago declara públicamente que si ellos hubieran estado antes jamás habrían construidos la línea 1 del Metro y querían clausurar la línea 2 porque era antieconómica. Eso posiblemente explica por qué el Gobierno Militar poco avanzó en la expansión del Metro y sólo lo hizo en sus últimos años de gobierno.

Como ya lo he señalado, el modelo de Milton Friedman llega a una crisis. Él deja de venir a Chile y declara públicamente que éste falló ya que en Chile no había libertad política; parece increíble que él no se hubiera dado cuenta antes de eso. Pero seguramente tenía razón; recuerdo que en Colombia entró el neoliberalismo mucho más suave, ya que ahí no había dictadura. Importante economistas mundiales han señalado que fue en Chile donde se llegó a los niveles más extremos del neoliberalismo. En 1982 se alcanza a más de un 14 % de caída del PIB con tasas de cesantía jamás vistas en Chile. Con una grado altísimo de endeudamiento interno y externo con una quiebra masiva bancaria. Lo que no había logrado Allende de estatizar la banca, ésta termina siendo involuntariamente estatizada.
No pocos de los culpables de esta crisis son llevados a la justicia y varios de ellos llegan a prisión.

Posteriormente se vuelve a privatizar la banca sobre la base de un capitalismo popular y con estímulos especiales. Se dan crédito a los compradores de acciones. Se libera de impuestos a las utilidades futuras. Los créditos se pagarían con las utilidades de la nueva banca. Se limita la concentración bancaria y nadie puede ser dueño más allá de un par de porcentajes de la empresa. Con los años ello se olvida; los pequeños propietarios son atraídos por las compras de acciones a altos precios y llegamos nuevamente a una concentración de la propiedad de la banca, incluso mayor que en la situación previa a la crisis. Las deudas incobrables de la banca, las asume el Gobierno a través del Banco Central a la espera sin plazos establecidos para que la empresa financiera entre a pagar esas deudas. Hay bancos que hasta ahora siguen siendo deudores.

Con la crisis del inicio de los 80 el país debe cambiar bruscamente su estilo de desarrollo.

Nuevos ministros ocupan carteras importantes. Sergio Onofre Jarpa, un conocido nacionalista, pasa a ocupar el Ministerio de Hacienda y el economista Luis Escobar Cerda el Ministerio de Hacienda, hombre partidario de enfoques keynesianos y estructuralistas de CEPAL. Poco antes había pasado a ocupar la cartera de Agricultura, Jorge Prado. Deben hacerse fuertes y continuas devaluaciones, se elevan los aranceles y se entra a proteger la producción nacional.

El Banco del Estado pasa a cumplir una importante labor crediticia y para el sector agrícola se llega a crear una nueva empresa del Estado, la denominada COTRISA (Compradora de Trigo. SA.) para lograr que a los productores nacionales se le generen poderes compradores del cereal acorde con los costos del trigo importado, encarecido especialmente por el aumento del valor del dólar.

Es a partir de este cambio de estilo de desarrollo que la economía chilena empieza a crecer.

Entre 1974 y 1982 el crecimiento de la economía fue nulo. Sólo a partir de 1983 se inicia el crecimiento económico, con tasas relativamente altas.

Considero poco ética la afirmación de José Piñera en su artículo cuando señala que Chile sólo creció al 0,9 anual entre 1810 y 1983 y a un impresionante 4,3 % en los últimos 20 años. El periodo netamente de responsabilidad de los chicagoboys fue entre 1975 y 1983, en que el crecimiento económico de Chile fue nulo y dejó al país en una profunda crisis económica. Recordemos que en un año el PIB chileno cayó en más de un 14% y en 1983 los programas estatales de empleo llegaron a contratar mas de 500 mil trabajadores, constituyendo más de un 13% de la población económicamente activa.

La salida de la crisis fue gracias a una profunda intervención del Estado y a un verdadero cambio de estilo de desarrollo gracias a un nuevo equipo ministerial integrado por Sergio Onofre Jarpa en el Interior, por Luis Escobar Cerda en Economía y por Jorge Prado en Agricultura. Esos profundos cambios llevan a un fuerte crecimiento en los últimos años del Gobierno Militar.

Las devaluaciones pronunciadas que arruinaron a muchos, sirvieron para una recuperación productiva muy importante, especialmente en los sectores industriales y agrícolas.

Debe reconocerse que los neoliberales aportaron sin duda elementos importantes al crecimiento futuro. Estimularon en cierto grado la iniciativa privada, especialmente de nuevos empresarios y dejaron jugar más libremente a las fuerzas del mercado.

El neoliberalismo ha contribuido a crear enormes desigualdades en la distribución del ingreso y a crear conflictos sociales muchos de ellos latentes. El debilitamiento de la solidaridad ha sido impresionante; el sindicalismo fue profundamente afectado, debilitado. Se volvió al nefasto sindicalismo libre por empresas desapareciendo o debilitándose los grandes y maduros sindicatos. No sólo las cosas  llevaron destruir un sindicato fuerte por empresas sino que a sindicalismos paralelos y a la aparición de organizaciones apatronadas. El derecho a huelga si bien se permitió, pero frente a una paralización, el empresario podía contratar trabajadores externos. Disposición sin duda aberrante que todavía perdura en nuestra democracia.

José Piñera trata de hacer aparecer al impresionante desarrollo de China como consecuencia de que ha permitido los mercados libres y su incorporación a los mercados externos. La sabiduría de los gobernantes chinos han logrado aprovechar muy bien el predominio internacional del neoliberalismo en los mercados abiertos, para ellos penetrar en gran parte del mundo con sus productos especialmente industriales, gracias en grado muy importante a sus políticas cambiarias. En mi opinión esta ha sido una de las causas más importantes de los negativos resultados en muchos países, especialmente del mundo occidental.

Han mantenido una divisa de alto valor, con lo cual han estimulado sus exportaciones y contribuido a generar barreras a sus importaciones. Incluso usan las políticas arancelarias para proteger sus mercados internos.

La penetración de los productos chinos a las economía abiertas especialmente del mundo occidental, ha sido uno de los pilares fundamentales de su crecimiento chino, lo que además le genera gran expansion de su reservas y tasas muy elevadas de ahorro. China ha pasado a ser uno de los grandes financista internacionales y está entrando cada vez más en países importantes con inversiones directas.

El pragmatismo chino es impresionante. Pocos quizás lo saben o lo recuerdan, que la línea comunista china fue la más agresiva en el Gobierno de Allende, causante en parte de no tener una salida política. Pero inmediatamente generado el golpe militar,  China reconoce a la Junta Militar. No caben dudas que el país oriental con su gran visión de desarrollo y con miras al largo plazo conocía muy bien la importancia que para ella tenía el cobre chileno. Mientra Rusia y la URSS daba acogida a los chilenos golpeados por el Gobierno Militar y la radio Moscú apoyaba a muchos con sus programas informativos que trasmitían noticias y esperanzas, El Gobierno chino al día siguiente del Golpe Militar dio un trato vejatorio al cuerpo diplomático chileno del régimen socialista de Allende.

China como nación no es una sociedad con un estado débil. Por el contrario, la presencia empresarial estatal es muy importante y sabe como Japón trabajar en estrecha colaboración entre el Estado y el sector privado en el aprovechamiento de los mercados externos.

Habría mucho más que hablar de los efectos negativos y de los positivos que originó el neoliberalismo extremo al que llegó Chile, que en grado importante aún perdura y que nace principalmente en torno a una dictadura de gran poder y de larga duración, que deja rigideces constitucionales no fáciles de superar.

Sin duda y lamentablemente la solidaridad se ha debilitado fuertemente en nuestro paìs. Hemos perdido valores del pasado.

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6 comentarios

  1. Gracias por ilustrarnos con antecedentes tan solidos y contundentes

    Luis Nélson Bascuñán Garrido
    Consejero de la Especialidad de Ingenieros Comerciales y control de Gestión
    Consejero Nacional Colegio de Ingenieros de Chile

  2. Milton, muy interesante artículo. En un par de cosas no coincido, pero fue una valiosa lectura. Creo que seguiré visitando vuestro blog, vale la pena. Gracias por la lectura.

  3. 30 de septiembre de 2014
    Estimado Pablo: Gracias por sus opiniones. Me interesaría saber en qué cosas podemos diferir. Sin duda que tengo algunos vacíos. Olvidé mencionar la profunda crisis que en el comienzo de los 80 se generó en el campo de la construcción, que obligó a dar condiciones especiales al crèdito para ese sector, posiciòn que no era compartida por los seguidores de Milton Friedman. Hay muchas más cosas que se pueden agregar. Atentamente. Rolando

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