Medicina natural, actualidad y economía

Dos grandes médicos, académicos y estadistas: Jorge y Francisco Mardones Restat

A raíz del interesante artículo de Miguel Laborde sobre Jorge Mardones Restat aparecido en El Mercurio del 1 de abril pasado, me ha parecido conveniente escribir algunas líneas sobre los dos hermanos médicos Mardones Restat, Jorge y Francisco. En parte hago referencia en mi artículo a las relaciones de estos distinguidos académicos con la Universidad de Chile y a la política de eliminar de esa casa de estudios a aquéllos de edad madura.
    De Jorge recibí positivas opiniones cuando yo era académico de la Universidad de Chile y,  de Francisco, tengo valiosos recuerdos desde la época del Presidente Frei Montalva. Después tuve la oportunidad, en una reunión social familiar, de encontrarme con él en Guatemala, cuando se desempeñaba en Naciones Unidas, para mucho más tarde ser él uno de los académicos del INTA que me entrevistó para ser aceptado como académico en esa entidad. En este Instituto fue donde mucho más lo conocí y en algunas labores de docencia e investigación nos tocaron responsabilidades conjuntas. Pude apreciar sus grandes cualidades y la alta opinión que él tenía de su hermano Jorge, que lo superaba aproximadamente en una década. Jorge nació el 19 junio 1908, y Francisco el 20 de agosto de 1919.
 
    Referirse a uno de ellos creo que sería una presentación y análisis incompletos, ya que ambos tienen un significado para la sociedad, bastante similar. Como bien Laborde destaca a Jorge Mardones Restat, incorpora su presentación a su relación con ese hogar ejemplar constituido por sus padres y ese gran número de hermanos, todos brillantes en varios campos profesionales; además de dos hermanos médicos, eran varios arquitectos y  varios otros ingenieros civiles, otro de ellos se destacó en la diplomacia. Fueron 16 hermanos los Mardones Restat.

    Continúo mi presentación transcribiendo textualmente lo escrito por Miguel Laborde
   “ Jorge Mardones Restat.    EL Mercurio 1 de abril de 2008.    Autor: Miguel Laborde
 
    Las naciones debieran premiar familias, no sólo individuos. El propio sabio Jorge Mardones Restat, de quien este año se conmemora el centenario de su nacimiento, al ingresar a la Academia de Ciencias celebró a su propia familia como fuente de sus éxitos, ese espacio donde el amor que, dijo, “hace del hogar, más que una comunidad, una unidad”.
    Mérito grande de sus padres, Francisco Mardones Oteíza y Berta Restat Cortés, padre de 16 hijos, varios de ellos notables servidores públicos.
    Hogar cristiano, “el Dios proveerá” de la madre y la presión del padre por cumplir el bíblico mandato de dar cuenta de los talentos recibidos, pusieron el acento en el trabajo como deber y placer. Don Francisco, quien fue presidente del Instituto de Ingenieros, ministro de Estado, rector interno de la Universidad de Chile, no dejaría el Patronato Nacional de la Infancia ni el Rotary Club, como medios de servicio y entrega. Y ella, doña Berta, infatigable, su parroquia de Santa Ana y “La olla de los pobres”.
    Jorge, como sus hermanos, hereda ese espíritu vital. A los 21 años ya es médico cirujano, merecedor del Premio Clin como el mejor alumno de la carrera.
    La búsqueda del conocimiento lo llevará, a los 30 años, al cargo de secretario del Consejo Nacional de Alimentación a poner las bases de la famacología chilena, referente en América Latina, orientada a los problemas de la desnutrición el alcoholismo, y a presidir la Academia Chilena de Ciencias.”
 
En el interior del artículo se incluye la siguiente leyenda:                
A su muerte, a los 90 años, tenía tres trabajos en preparación.
 
    Continúa el artículo:
 
    “Como ministro de Salud Pública(1950-1952) impulsó el Servicio Nacional de Salud(SNS) y la creación de fondos para investigadores jóvenes, como los de su época, había trabajado sin apoyo, logrando descubrir la apetencia por el alcohol – en años previos a la genética del comportamiento – tiene un factor hereditario. Por ello recibe la distinción mundial del tema, el Premio Jellinek.
    También participa en forma destacada en la creación de Conicyt y de la Comisión Chilena de Energía Nuclear. En el año 1977 se le otorga el Premio Nacional de Ciencias. Asimismo fue cofundador y primer director de la Asociación Iberoamericana de Estudios de Problemas de Alcohol y Drogas (Alepad), testimonio del prestigio internacional alcanzado como autor de más de 150 publicaciones científicas.
    La noche anterior a su muerte a los 90 años, copió algunas máximas romanas: “Labor ipso voluptas” (en el trabajo se encuentra el placer); “Labor prima virtus” ( el trabajo es la mejor virtud).
    Tenía, a esa edad, tres trabajos en preparación.”

 
    Me ha parecido conveniente presentar en este documento las palabras del Dr. Jorge Alliende Rivera en el Homenaje de la Academia Chilena de Ciencias al profesor Dr. Jorge Mardones Restat, con ocasión de cumplir 90 años. Esto fue poco antes de su muerte.
    “Agradezco mucho el honor que me ha hecho la Academia de incluirme entre los participantes en el homenaje que hoy, tan apropiadamente, se le hace al Dr. Jorge Mardones Restat, al cumplir 90 años.
    Siento un inmenso respeto por el Dr. Mardones y una gran admiración por todo lo que él ha sido y es.
    Cuando en 1961 llegué al Instituto de Química Fisiológica y Patológica, que todavía dirigía formalmente el profesor Eduardo Cruz Coke, rápidamente fui conociendo la historia de ese gran inspirador de jóvenes y de sus más notables discípulos: Héctor Croxatto, Jorge Mardones, Hermann Niemeyer y Julio Cabello. Todos ellos, entre los primeros miembros de la Academia Chilena de Ciencias y grandes pioneros en el desarrollo de disciplinas como la Bioquímica, la Farmacología y la Fisiología.
    El Dr. Mardones ha tenido muchas facetas. El Dr. Vargas ya se ha referido con mucha propiedad al notable trabajo científico como fundador de una disciplina tan importante como la Farmacología. Por esa razón yo no me voy a referir a esto, excepto para decir que, ciertamente, el Dr. Mardones con sus cepas de ratas alcohólicas se adelantó por décadas a los tiempos, ya que sólo ahora, en la era de los genomas, estamos tímidamente entrando en el campo de la genética del comportamiento; esto quiere decir que los hallazgos del Dr. Mardones están totalmente vigentes y actuales. Pero el Dr. Mardones no ha sido sólo un gran científico y un notable universitario, sino que ha sido un hombre público, preocupado por servir y trabajar al servicio del país, con gran dedicación y sabiduría. Veamos algunos ejemplos:
    Entre 1937 y 1939 (a los 29 años), ya fue miembro de la Comisión de Medicamentos de la Caja de Seguro Obligatorio.
    Entre 1938 y 1942, fue secretario del Consejo Nacional de Alimentación.
    Entre 1950 y 1952, durante la Presidencia de Gabriel González Videla, sirvió de Ministro de Estado en la Cartera de Salubridad, Previsión y Asistencia Social.
    Más tarde, entre 1966 y 1975, por 10 años sirvió como Presidente o Miembro del Formulario Nacional de Medicamentos.
    En 1966 también presidió la Comisión Interministerial para la Prevención del Alcoholismo.
    Además de estos destacadísimos servicios, el Dr. Mardones también tuvo una participación muy destacada en la iniciación de dos instituciones muy importantes para la ciencia chilena, CONICYT y la Comisión de Energía Nuclear, ya que fue miembro de los primeros Consejos de esas instituciones.
    Aquí tenemos entonces un ejemplo de un científico muy activo en su ciencia, pero también preocupado por los problemas de la sociedad chilena. Como ejemplo de esta preocupación tenemos sus libros: Los Motivos de la Reforma de la Seguridad Social de los Obreros –publicado por la Editorial jurídica en 1954– y La Alimentación de las Poblaciones, por Publicaciones Biológicas de la Universidad de Chile en 1956.
    El Prof. Mardones ha contribuido muchísimo al establecimiento de la ciencia en Chile como actividad seria y de altos estándares. En este respecto quiero señalar dos actividades muy fundamentales:
    1. El trabajo editorial de publicaciones científicas
    El Dr. Mardones fue el Director del Centro de Publicaciones Biológicas de la Universidad de Chile entre 1955-1971, centro que jugó un papel fundamental en dar a conocer la actividad científica Nacional. Otra tarea gigantesca fue la de editar por muchos años los Archivos de Biología y Medicina Experimental: la revista científica de la Sociedad de Biología de Chile, que bajo su dirección adquirió gran prestigio y reconocimiento internacional.
    Finalmente, también en esta línea, el Dr. Mardones fue el Editor de la Revista de la Academia: Anales de la Academia de Ciencia en sus primeros años. Tarea que le fue traspasada a Tito Ureta hace algún tiempo. Ésa es una tarea de amor, de mucha perseverancia y rigurosidad y también de mucho sacrificio. Cualidades sin duda presentes en el Dr. Mardones.
    2. Otra obra que va en el mismo sentido de valorar el trabajo científico y profesionalizar la labor académica ha sido cumplida por el Dr. Mardones en la evaluación académica en la Universidad de Chile. De 1984 a 1992 él fue miembro y, por parte del tiempo, Presidente de la Comisión Superior de Evaluación de la Universidad. En esa misión, el Dr. Mardones fue fundamental en lograr una definición de una carrera académica clara con exigencias compatibles con lo que debe ser una Universidad de Excelencia. Esa interesante labor ha sido muy importante en la Universidad y ha sido también muy difícil de implementar y de convencer sobre su necesidad.
     Finalmente, quiero decir algo sobre la labor del Prof. Mardones en nuestra propia academia, a la que se incorporó en 1966 (hace 32 años) como uno de sus primeros miembros de número. Diez años más tarde, de 1976 a 1980, fue su presidente, otorgando un fuerte impulso a su desarrollo.
    Ya hemos comentado la fundamental labor del Dr. Mardones en la edición de los Anales. Pero además de esto, todos nosotros hemos podido observar el apasionado interés con que el Dr. Mardones sigue las discusiones al interior de la Academia. Siempre su voz en nuestros debates es una voz de mesura y una voz que está totalmente comprometida a luchar por el prestigio y dignidad de la Academia. Cuando tuve el honor de presidir la Academia, me sentí muy respaldado por el Prof. Mardones, con cuyo consejo y asesoría siempre pude contar.
    Hoy honramos a un gran caballero, a un notable científico, a un sabio hombre público y a un extraordinario académico. Estamos felices de que haya estado en este mundo ya 90 años y ojalá siga por muchos años iluminándonos con su sabiduría, con su honestidad a toda prueba: la Academia y el país lo necesitamos.”

   
    Me ha parecido conveniente incluir párrafos de la interesante publicación del Dr. Jorge Jiménez de la Jara, titulado “POLÍTICA Y ORGANIZACIONES DE SALUD EN CHILE. Reflexiones Históricas. Publicada en : ARS  MEDICA Revista de Estudios Médicos Humanistas  Universidad Católica de Chile. Vol 5  N° 5  
    De esta información se destaca la importante acción de Dr. Jorge Mardones en la creación del Servicio Nacional de Salud.
    “A inicios de la década del 40 se envía un proyecto de reforma del Seguro Obrero (Ley 4.054), que buscaba extender los servicios de atención médica al resto de la población y dar un fuerte impulso a la integración de servicios. Este concepto, el de crear un Servicio Nacional de Salud, nace en los expertos, encabezados por el Ministro de Salud de la época, Salvador Allende, a raíz de la positiva experiencia de unificación ocurrida en las zonas del terremoto del 39 en Chillán. Este proyecto de ley dormiría por 12 años en el Parlamento hasta la aprobación en 1952, bajo el impulso del profesor Jorge Mardones Restat (conservador social cristiano), Ministro de Salud del presidente Gabriel González Videla. La aprobación fue hecha por unanimidad, sorprendente resultado de una reforma que se demoró más de una década en ser aceptada por todo el espectro político. El profesor Mardones Restat, médico y experto en farmacología, aplicó, al igual que su maestro Cruz Coke, los métodos científicos a la práctica política, logrando un éxito notable“.
    “De esta forma, el Servicio Nacional de Salud aparece a fines de 1952, justo en el cambio de gobierno desde los radicales y su coalición de centro-izquierda, hacia la variopinta alianza populista del general Ibáñez, que debería implementar esta nueva ley, la 10.383. Es la culminación de un proceso continuo, de gran sustento político y científico. Estructuralmente, el SNS es una gran integración vertical de las funciones de financiamiento y provisión de servicios de salud. En esta nueva organización se fundieron más de 15 instituciones dispersas del sector público, más los hospitales de la Beneficencia, organismo privado subsidiado, que manejaba casi toda la infraestructura disponible a la fecha. En esta reforma, la integración fue hacia el sector público, es decir, una estatización de la medicina. Es interesante observar cómo cambian estos conceptos al buscar eficiencia según sea el caso en lo privado y en lo público“.

    Otro interesante artículo en que se menciona  la presencia del Dr. Jorge Mardones Restat es el presentado por su hermano Francisco en la Revista Chilena de Nutrición Vol 30 de Diciembre 2003, titulado “Políticas de Alimentación y Nutrición en los Planes de Salud en Chile”. Este artículo también es una demostración de cualidades del académico Francisco Mardones Restat, de ese gran maestro. Presento a continuación párrafos que he seleccionado de este artículo que están relacionados con la labor de Jorge Mardones Restat:
    “En administración sanitaria se afirma que el éxito de las políticas se logra cuando integran al menos tres condiciones sociales fundamentales: 1.- La conciencia de un pueblo de su derecho al bien más preciado que es la salud, 2.- La decidida voluntad política de los gobernantes de otorgar la prioridad que se merece el desarrollo de las condiciones para que éste se otorgue en forma satisfactoria y 3.- La lucidez y capacidad de los profesionales del sector para proponer, en cada momento, las soluciones necesarias para satisfacer las expectativas en salud de la comunidad nacional y las metas de los planes destinados a controlar los problemas emergentes“.

    Después de presentar una serie de antecedentes históricos relacionados con diferentes materias importantes como la iniciativa del Patronato Nacional de la Infancia, el conjunto de leyes propiciado por el presidente Arturo Alessandri Palma dentro de ellas la ley 4054 o de seguridad social del obrero, señala:
    “En 1937, en el segundo gobierno del Presidente Alessandri Palma, su Ministro de Salud, el profesor de Química Fisiológica y Patológica, Doctor Eduardo Cruz-Coke, crea el Consejo Nacional de Alimentación. Basado en los resultados de los estudios que este realiza, propone al Congreso las leyes de madre y Niño (6236) y de la Medicina Preventiva (6740)”.

    “La primera genera los fondos para la extensión y desarrollo del cuidado materno infantil, incorporando la entrega de leche para el momento de la suspensión de la lactancia materna. Con ello se reemplaza la harina tostada de trigo usada para ese propósito por las familias de la clase obrera“.
    “Para ello se compromete el desarrollo de la producción de leche en conserva (condensada o deshidratada), para superar las limitantes de la producción estacional y regional, como también se asignan fondos para su distribución a los menores de dos años en los consultorios del Seguro, con la cotización adicional del 0,5 % del salario a esa institución“.
    “El terremoto de Chillán, en 1939, con más de 25 mil víctimas fatales, genera un sentimiento de solidaridad que permite al Presidente Pedro Aguirre Cerda, obtener del Congreso la creación de la Corporación de Reconstrucción y Auxilio, con fines precisos de la atención integral de los damnificados, pero con gran sabiduría aprovecha la ocasión para obtener también la Corporación de Fomento de la Producción, organismo que ha constituido un recurso fundamental en la potenciación de los programas de gobierno“.
    “Al mismo tiempo se presenta el proyecto de la creación de un servicio único de salud. Esta propuesta se basa en los excelentes resultados de la coordinación regional de las diversas instituciones de salud en el control de esa emergencia. La iniciativa no tuvo la misma suerte que las otras, pues la oposición política logró hacer dormir este proyecto por mas de 10 años, hasta que la incorporación de la Falange Nacional y la fracción del partido conservador, liderada por el senador Eduardo Cruz-Coke, condicionan su ingreso al Gobierno del Presidente Gabriel González Videla, a la aprobación de un programa de acción“.
    “Este programa incluía, el otorgar urgencia al proyecto de creación de un Servicio Nacional de Salud (SNS). El Ministro de Salud de la época, el profesor de Farmacología doctor Jorge Mardones Restat, logra el respaldo del Colegio Médico, luego de obtener la aprobación de la ley del estatuto del médico funcionario (ley 10223)“.
    “En ese período se aprueba el uso de la vacuna BCG en los recién nacidos y el enriquecimiento de la harina de panificación con hierro y vitaminas del complejo B. El proyecto logró un significativo apoyo de la Sociedad Chilena de Nutrición y Bromatología, además del de las cátedras de Nutrición de las Facultades de Medicina y de Farmacia, como también a otros como la sustitución en el Seguro Obrero, de la entrega de leche condensada azucarada, por leche en polvo semi-descremada, la que al mismo costo entrega el doble de la ración de proteínas y calcio, conservando el aporte total de grasas“.
    “En 1954, el SNS logra ampliar el apoyo alimentario a la familia gracias inicialmente a una donación de UNICEF de leche descremada que se entrega a las madres embarazadas, a los preescolares y a los enfermos de TBC, por el Servicio Nacional de Salud y a los escolares desde el Ministerio de Educación“.
    “Posteriormente se dispone de leche de producción nacional, posible por la donación de ese mismo organismo, de dos plantas para la deshidratación de leche. Una se instala en San Fernando, pero luego se traslada a Valdivia cuando esa cuenca se incorpora a la provisión de leche fresca a Santiago“.
    Recuerdo que el Dr. Francisco Mardones Restat  contó que su hermano Jorge, cuando se recibió el ofrecimiento de UNICEF de donación de leche en polvo, producto que era fundamental para la alimentación materno infantil, condicionó la incorporación de este alimento donado, a que Naciones Unidas ayudara al país a producir más adelante esta leche en Chile. Eran momentos en que teníamos altísimas tasas de mortalidad infantil. A raíz de eso, el país recibió la donación de esas dos plantas que fueron entregadas a organizaciones cooperativas. Sin duda que el Dr. Jorge Mardones Restat, era un estadista, era un sabio. Buscaba no sólo soluciones para lo inmediato, sino también que éstas, con sólida base, producieran para el futuro efectos sostenibles.  
    Qué importante es que un país produzca gran parte del alimento que su población necesita. Qué importante es en Chile el fomento del consumo de la leche en polvo, ya que nuestro país tiene condiciones extraordinarias en la ganadería del sur para la producción láctea, con característica estacional y bajos costos, frente a nuestro consumo es uniforme a lo largo del año y que es muy importante en zonas central y norte que son deficitarias; la leche en polvo permite su traslado en el espacio y en el tiempo a menor costo. Debe tenerse presente o recordarse que diez litros de leche aproximadamente generan un kilo de leche en polvo, que la leche líquida es perecible, en cambio la en polvo no lo es. Qué importante fue en un momento la demanda de leche del Servicio Nacional de Salud como estímulo a la producción láctea en Chile; desgraciadamente mucho de eso posteriormente se debilitó y se prefirió adquirir leche de excedentes agrícolas del Hemisferio Norte..
    Al terminar esta parte, sobre el Dr. Jorge Mardones Restat, me parece conveniente destacar como él llega a los noventa años, a su muerte, en plena actividad y capacidad intelectual  para el bien del país y de la Universidad. La Universidad de Chile de entonces no estaba preocupada de eliminar como académico a quien llega a los 65 años, ni entonces se pretendía medir  la “eficiencia de las Facultades” por la edad media menor de sus académicos. Sin duda que en los viejos maestros existe generalmente valiosa experiencia y, especialmente sabiduría.
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    Francisco Mardones Restat
    El segundo médico estadista de la Familia Mardones Restat.
    En un período importante de mi vida académica, estuve muy cerca de él. Eso me sirvió para conocerlo mejor y aumentar mi aprecios hacia él y hacia su obra. De él siempre recibí el aliento para trabajar en los temas alimentarios y de su relación con la salud; también, me trasmitió valiosos conocimientos y experiencias . Aprecié su calidad humana y su capacidad para trabajar en equipo. Siempre ha estado preocupado de perfeccionar las metodologías de investigación; gran atención le ha dado a la Estadística, trayendo en sus programas de investigación a grandes especialistas en esta disciplina,  que permitieron no sólo mejorar los resultados de las investigaciones en marcha, sino también dar significación estadística a resultados de investigaciones anteriores que no la tenían con los métodos hasta entonces tradicionales
    Recuerdo con mucho cariño la defensa de la leche que el hacía, como alimentación fundamental en los programas materno infantil. También me permito destacar su preocupación por enriquecer la información sobre indicadores de salud y nutrición; logró que el Registro Civil, al inscribir a un recién nacido, registrase su peso al nacer; esta información constituye la base para este gran indicador de salud y nutrición, uno de los pilares de los sistemas de vigilancia en salud, nutrición y alimentación. Además recuerdo cuando señaló en una oportunidad que los esfuerzos que realizaba el SNS no llegaban a producir los logros esperados, lo que se consigue posteriormente con la valiosa incorporación masiva de las auxiliares de enfermería, como gran puente entre los profesionales y la población más necesitada.
    En mi opinión fue lamentable para la Universidad de Chile que él haya perdido la elección de Decano de la Facultad de Medicina. Entiendo que fue por menos de 10 votos, en una de las facultades con mayor claustro académico de la Casa de Bello. Estoy seguro que de él haber llegado a Decano, tendríamos una universidad sensiblemente mejor.
    La Universidad de Santiago pudo mejor aprovecharlo, al designarlo Decano de su nueva Facultad de Medicina y posteriormente ser Director de la Escuela de Medicina y Director de Posgrado y Postítulo. Es esta universidad la que lo declara Profesor Emérito.
 
    Una resumida y rica versión de su currículo, es el que entrega la Universidad de Santiago, al darle la distinción de Profesor Emérito, antes mencionada.
 
 “   PROF. DR. FRANCISCO MARDONES RESTAT
• Decano período 1997 – 1999
• Director Escuela de Medicina 2001 – 2003
• Director de Postgrado y Postítulo 2004 – 2005
 
    El Dr. Francisco Mardones Restat se tituló como médico cirujano en la Universidad de Chile en 1944. Sus primeros pasos como médico se orientaron hacia las ciencias básicas, siendo ayudante de la Cátedra de Química Fisiológica y Patológica de la Facultad de Medicina hasta 1951, teniendo como maestro en Medicina Social al Profesor Dr. Eduardo Cruz Coke.
    Entre 1945 y 1950 trabajó como pediatra en el Hospital de Niños Manuel Arriarán, incorporándose al equipo del distinguido Profesor Dr. Julio Meneghello R.
    En 1950 asumió la Dirección de la Unidad Sanitaria Santa Rosa, donde se destacó al estimular las actividades de educación y promoción de la salud a nivel local.
    Con la Creación del Servicio Nacional de Salud, en 1952, asumió por concurso la Jefatura del Departamento de Fomento de la Salud, desde donde impulsó cambios profundos en la protección de los niños y madres, incluyendo la extensión de la asignación familiar obrera al período prenatal (1956), la expansión del financiamiento del fondo de la leche con el 5% de la asignación familiar (1957) y la prolongación del reposo maternal postnatal de 1,5 a 3 meses.
    Entre 1959 y 1961 fue Director del Hospital Arriarán de Santiago. En los dos años siguientes fue Asesor en Salud Materno-Infantil para el Cono Sur y Representante de la Organización Panamericana de la Salud en Uruguay.
    Regresó a Chile en 1965, año en el que fue designado por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, como Director General del Servicio Nacional de Salud, cargo que ejerció hasta 1967.
    Durante el período que ejerció como Director General obtuvo notables logros de importancia y trascendencia médico social para Chile, tales como: remuneración a los alumnos de medicina durante su internado (1966); estimulación para la creación de una veintena de Escuelas de Enfermería y de Obstetricia en el País; e incorporación a nivel nacional de la planificación familiar en los programas de salud materno infantil (1966), lo que se logró con amplio consenso de los dirigentes religiosos, profesionales y políticos.
    En 1968 se reincorporó en la Organización Panamericana de la Salud para asumir funciones internacionales como asesor en salud materno infantil, fundamentalmente en los países del cono Sur y luego en Centro América y Panamá.
    A su regreso a Chile, en 1979, se reincorporó a las labores universitarias, trabajando en el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA ) y como Profesor Titular de Salud Pública en el Campus Oriente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. En esa época desarrolló investigaciones orientadas a la focalización de programas sociales con modernas metodologías e instrumentos de enfoque de riesgo.
    En enero de 1997 asumió el Decanato de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago (USACH), siendo el primer Decano elegido por el cuerpo académico respectivo, ratificado por el Consejo Académico y la Junta Directiva de la Universidad, cargo que desempeño hasta diciembre de 1999. En dicho periodo logró la estabilización de la Facultad, la colaboración de innumerables Campos Clínicos, el desarrollo del Postítulo en Especialidades Médicas en conjunto con el profesor Dr. Héctor Melo Araya.
    Desde el 2000 ejerce la Dirección de Graduados y es el primer Director elegido democráticamente por los académicos de la Escuela de Medicina de la USACH.
     Durante su destacada carrera profesional, ha recibido numerosas distinciones académicas y premios. Entre ellos: la Medalla de la Orden de la Cruz del Sur, la más alta condecoración otorgada por el Estado chileno en reconocimiento a los servicios prestados a la Salud Pública en Chile y en América Latina y El Caribe (1989); la Medalla de Oro “Alberto Schweitzer” de la Sociedad Médica Humanitaria Internacional (1998); el premio de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud (1999); el premio “Dr. Abraham Steckel” de Nutrición (2000); el premio “Dr. Ernesto Medina” de la Sociedad de Medicina Administrativa (2000), y la distinción del Ministerio de Salud (2002) al celebrar los 50 años del SNS y por el centenario de la creación del y de la OPS/ OMS (2002). PREMIO A LA SALUD PÚBLICA 2003 otorgado por La Sociedad Chilena de Salubridad, por sus valiosos aportes a la salud pública chilena y a la protección médico – social de los niños y madres de nuestro país.
    El Profesor Dr. Francisco Mardones Restat se ha destacado siempre por su gran sabiduría, extraordinarios aportes al conocimiento, especialmente en el campo de la Medicina Social, su capacidad de liderazgo, como también por sus características profundamente humanas y la dedicación de su vida por más de 60 años al servicio de la humanidad.”

 
    Al revisar esta documentación relacionada con el Dr. Francisco Mardones Restat, se me refuerza la óptima opinión que tenía sobre él, como ser humano, como investigador y como académico. No puedo dejar de manifestar nuevamente lo tanto que perdió la Universidad de Chile cuando los académicos de Medicina no le dan la oportunidad de ser su Decano. Seguramente influyó en ello su edad que se le consideraba avanzada y además, su humildad y sencillez, que a veces no favorece a los candidatos. Queda el consuelo para Chile, que otra universidad, como la de Santiago, pudo por muchos años más seguir aprovechando a este académico excepcional.
 
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Una respuesta

  1. De vuelta a casa me enteré con dolor profundo que el querido profesor ya no estaba con nosotros.

    Su artículo,especialmente en el último parrafo refleja como la mediocridad invade las Instituciones y estas pierden la oportunidad de elevarse más. Sin embargo, el destino de tantos Grandes, humildes y sencillos es -pese a todo,aún de la muerte- trascender .
    Viva el Profesor Francisco Mardones-Restat.

    Afectuosamente,
    María E. Sepúlveda Lastarria. Nutric.
    ex-académica U. de Talca.

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