Medicina natural, actualidad y economía

El dólar llega a los niveles más bajos de la última década

Distinta visión de autoridades de Gobierno y de los sectores productores. Preocupante las opiniones de los ministros de Hacienda y de Economía. Parece no tomarse en cuenta los graves efectos en el mediano plazo. Sectores privados incrementan su preocupación por esta situación. Se debe ver con pesimismo esta triste realidad

Hoy continúa el dólar bajando su valor. Varios días esta divisa está por debajo de los $ 500. Se está ampliando la preocupación no sólo por su bajo valor, sino que también por su clara tendencia a la baja y por la opinión de economistas relacionados directa o indirectamente con el Gobierno, de que éste posiblemente siga descendiendo.

Preocupa que el Gobierno no le dé aparentemente importancia a esta situación, ni haga anuncios oficiales al respecto. Cabe preguntarse ¿está el Gobierno convencido que esto no tiene importancia? o ¿está consciente de que no son capaces de solucionar esta situación? o ¿desean mantener esta tendencia a la baja para evitar o neutralizar presiones inflacionarias, que tanto preocupan a los sostenedores del modelo chileno?.

Las alzas del IPC de los últimos meses se sabe que han sido consecuencia principalmente de aumentos de precios internacionales de productos agrícolas importantes como trigo, maíz y otros granos, por razones climáticas y por la demanda de producciones agrícolas para biocombustibles, y la leche, como consecuencia de menores ofertas derivadas de factores climáticos junto con esfuerzos hechos por países excedentarios para reducir sus sobreproducciones; además el crecimiento económico mundial aumenta la demanda de leche y lácteos en general.

A lo anterior se sumó el efecto de las heladas muy intensas que golpearon a amplios sectores de la agricultura chilena, con sus efectos adversos en los abastecimientos de frutas y especialmente de hortalizas; por otra parte anormales exportaciones de cebolla dejaron desabastecido el mercado nacional.

Parece justo pensar que sectores de Gobierno ven con simpatía esta baja de la divisa; si ésta estuviera a valores normales, habríamos tenido una inflación bastante superior.

Se anuncia con preocupación que están ingresando capitales golondrinas por vías bancarias aprovechando las alzas de intereses en el mercado financiero interno, para neutralizar presiones inflacionarias; junto a ello EE UU los baja para tratar de superar crisis internas; esta diferencial de intereses alienta este flujo financiero que podría considerarse perverso.

Al parecer Chile, por incrementar el número de acuerdos bilaterales, renunció a la política de encajes a los ingresos de capitales de corto plazo, que tan bien usó el país en un pasado no lejano, disposición criticada por los especuladores internacionales, pero reconocida y alabada como una política adecuada por otros organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial.

Estoy oyendo mientras escribo estas líneas las palabras del Ministro de Hacienda, que habla de un lindo día de primavera, que todo está tranquilo, que así se ve desde sus oficinas en el Centro de Santiago; señala además que el Banco Central, por ley, es autónomo y que en la mayoría de los países se usa este sistema libre del precio de la divisa. Manifiesta también que en otros países la baja ha sido más acentuada; menciona que los precios altos de los granos están presentes en los mercados internacionales; que el bajo precio de la divisa permite mayor bienestar a los consumidores que pueden comprar más productos importados a bajos precios.

Preocupan sus palabras que parecen poco atender a la producción nacional y al empleo con visión de futuro, para fijarse fundamentalmente en las situaciones inmediatas. Esto en general ha caracterizado a las políticas de Hacienda.

China y países asiáticos con fuertes crecimientos económicos a base de exportaciones, se encargan de mantener el valor de su divisa para dar estabilidad a sus actividades exportadoras y para mantenerlas en expansión, a pesar de sus balanzas de pagos muy favorables. Saben utilizar el excedente de sus divisas para colocarlos en los mercados financieros internacionales y así mantener una economía real activa, que es la que sólidamente aumenta su producto nacional y genera empleos en procesos de permanente expansión. Pocos países como Chile tienen un producto de exportación estrella como el cobre, que ha más que triplicado sus precios normales; cabe preguntarse si los países exportadores de petróleo no acumularan divisas para sostener el resto de su economía, qué habría pasado en ellos. En cambio Chile deja caer su divisa con un costo económico y social inmenso que se va generando y cuyo daño se hace sentir principalmente con efecto retardado.

Lamentablemente, oigo también hoy más tarde al ministro de Economía, que alaba la situación exitosa de la economía chilena y expresa su falta de preocupación por el tema del valor de la divisa; deja entrever que el bajo valor del dólar favorece a los consumidores nacionales y reduce presiones inflacionarias. Parece poco importar la producción nacional, el empleo y los niveles de las remuneraciones.

Contrastan las palabras de ambos ministros con la voz de los dirigentes del comercio minorista que ven con preocupación cómo los productos importados están desplazando a los nacionales; al parecer a ellos eso no los perjudicaría de inmediato mayormente, pero debe valorarse esa preocupación, que en cierto modo estimo refleja presencia de visión de mediano y largo plazo, junto a patriotismo. Por otra parte, dirigentes de ASIMET plantean inquietudes por sus dañinos efectos en sus empresas. Veo en televisión cómo un mediano empresario cuenta que ha tenido que despedir obreros y, a otros, rebajarles sus remuneraciones en un 20%, para poder seguir produciendo y manteniendo empleo.

En la agricultura hay también preocupación; las alzas de precios internacionales ha dejado tranquilo a lecheros, trigueros y en general a cerealeros, pero la fruticultura especialmente y además la vitivinicultura, están advirtiendo la gravedad de esto. Empresas extranjeras exportadoras de frutas, han dejado de ser productores para sólo dedicarse a la función comercializadora de lo generado por otros fruticultores.

Un argumento que puede darse para considerar adecuado el valor de la divisa, es que las exportaciones frutícolas siguen ampliándose al igual que otras; parece no tomarse en cuenta que cuando las inversiones están hechas, las producciones siguen y en las nuevas, los rendimientos van aumentando. Importante es apreciar qué está pasando con las reposiciones y las nuevas inversiones. Muchas veces el productor sigue gastando en la espera de que cuando su producto llegue al mercado la situación se haya mejorado; si la situación es adversa, primero se incrementan las deudas y después, incluso, se abandonan los huertos, se dejan de atender y de cosechar.

El aumento de los gastos fiscales provenientes de dólares captados, es una presión adicional para que la divisa siga debilitándose; eso hay que tenerlo presente.

Quiero recordar lo que han señalado importantes economistas y que la historia económica chilena lo muestra, periodos de bajo valor de la divisa, son seguidos por años de caída de producción y de aumento del desempleo.

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2 respuestas

  1. Estimado Don Rolando:

    Excelente exposición del tema. Me a aclardo varios puntos.
    Me atrevo a contarle, en su página, que he sabido de cierre de packing de frutas de exportación, como consecuencia del dólar tan bajo. Asimismo, la remuneración de mano de obra calificada, es decir profesionales, ha disminuido. Creo que puede deberse tanto por la disminución de costos de las empresas como por una excesiva oferta.

    Por otra parte, he observado que algunos productos importados en dólares (Ej.: Whiskey, de EE. UU), lejos de disminuir sus precios estos se han incrementado.

    Por lo menos mi visión de la economía nacional en los próximos meses, no es para nada optimista, creo que el desempleo va aumentar, la tasa de interés seguirá subiendo, al igual que el IPC, si esta situación de la divisa no cambia. Mi esperanza es que la crisis anunciada por algunos economistas norteamericanos en su país, para agosto de 2008, no llegue a cumplirse.

    Un gran saludo

  2. Estimado don Rolando:

    Me parece interesante el planteamiento sobre la caida del precio del dolar.

    A modo de opinion personal, creo que el camino no es intervenir de manera directa el tipo de cambio sino mas bien Chile tiene la necesidad de mantener una política cambiaria estable, y de desarrollar una discusión seria, en torno a este tema.

    Ya que debido a los niveles de exportaciones que ha alcanzado el pais es logico que el peso se haga fuerte en relacion al dolar, mas aun teniendo en cuenta los sucesos internacionales sucedidos en el ultimo tiempo.

    Este fenomeno no es nuevo, lo sufrieron paises como holanda suecia, entre otras los cuales basaron su desarrollo en sus productos naturales, y se genero el mismo problema que tiene Chile hoy, eso es conocido como la “enfermedad holandesa”.

    Esta situacion que vive Chile la viene planteando diversos expertos como El director de Investigación del Instituto de Estudios de Negocios para América Latina de la Universidad de Babson, de Boston, John Edmunds, entre otros.

    En el corto plazo creo que las autoridades deben invertir los excedentes de dólares del fisco en el exterior, y una parte importante de ellos, se utilicen para financiar una verdadera industria del capital de riesgo, que fomente la innovacion ypermitan crear nuevos modelos de negocios para las empresas Chilenas.

    Otra alternativa interesante seria no vincular el peso, sólo una divisa extranjera ( dolar), sino que a una canasta de monedas. Esto es muy importante, porque da una señal clara de que se busca alejarse del dólar reduciendo su dependencia financiera hacia este. Lo que conllevaria aumentar los mercados de destinos de los productos chilenos.

    POor otra parte creo que el camino que debe tomar Chile si osi es desarrollar investigacion con un grupo de expertos independientes que investigue exhaustivamente la materia, con el fin de establecer un dólar estructural bueno para el país. Al mismo tiempo, debería instalarse una política de estabilización estructural anti-volatilidad con reglas automáticas y transparentes, pero sin propiciar la intervención directa del Banco Central. todo esto para que el valor del dolar “no sea permeable a los acontecimientos externos”.

    Un gran saludo

    Victor Sagredo G.

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