Medicina natural, actualidad y economía

El Mercurio da acogida a interesantes planteamientos sobre el problema del valor de la divisa y emite hoy un interesante editorial al respecto

Fuerte crítica se hace a la venta de varios miles de millones de dólares por el Gobierno en el mercado finaciero para cubrir el déficit fiscal en moneda nacional. Puede llamar la atención la acogida que ha dado El Mercurio a estas críticas, que se puede decir culmina con el Editorial principal de hoy.

Dirigentes empresariales anuncian un aumento del desempleo en 100 mil trabajadores por la caída del valor de la divisa. Pero el Gobierno no reacciona, poco reacciona la sociedad chilena; la evaluación del quehacer del ministro de Hacienda aparece muy positiva.

Más adelante se dan más antecedentes y opiniones sobre estas intervenciones periodísticas.

Comentaba en artículo anterior cómo el solo anuncio repentino de esta medida de venta de divisas, motivó una fuerte caída de su valor, el que ha continuado descendiendo. En carta a El Mercurio un economista destaca como se puede caer en un círculo vicioso ya que con las ventas, baja la divisa, lo que motiva más cesantía y más necesidad de dar ayudas y a vender más divisas que hacen caer a un más la producción y el empleo.

Solución que propone, es que el fisco se endeude para cubrir su déficit y no venda sus reservas al mercado cambiario haciendo caer más el valor de la divisa.

Otro destacado economista Patricio Arrau recomienda que el Banco Central compre este exceso de oferta de divisas financiándolo con colocaciones(emisiones) de papeles de corto plazo. Posición ésta que es apoyada por el Presidente de SOFOFA, Andrés Concha. Pero no por el Banco Central.

Dos aseveraciones que impresionan

1. El Banco Central, a través de su vicepresidente, Jorge Desormeaux, descartó de plano toda intervención de la divisa.
2. El ministro de Hacienda, tan adulado nacional e internacionalmente, ha dicho que el tipo de cambio no está desalineado.

Hoy el diario El Mercurio presenta en su editorial principal un interesante artículo que titula “Polémica venta de dólares” . Me parece digno de que se presente in extenso y con algunos comentarios insertos. En el corazón del texto destaca con letras mayores:
“Lo procedente sería que el Gobierno
Modificara la forma en que planea
Financiar el desequilibrio de caja fiscal”.

“De los recientes anuncios realizados por parte del Misterio de Hacienda, el que informa sobre la decisión de liquidar en el mercado tres mil millones de dólares adicionales provenientes del Fondo de Estabilización durante el segundo semestre es el que ha causado más polémica. Su efecto inmediato en la cotización de la divisa, que se suma a una tendencia declinante en el precio del dólar desde comienzos de este año, ha provocado grave preocupación en los sectores productivos orientados a la exportación y a los que compiten con productos importados”

Sin dudas que lo que ha ocurrido, que inesperadamente el Gobierno toma esta decisión origina un trastorno gravísimo. De la noche a la mañana genera un cambio acentuado en el valor de la divisa, valor que constituye uno de los ejes más importantes de la economía nacional, de un país en que una muy fuerte proporción de su producto sale al mercado externo y a su vez esto se presenta con el consumo y la inversión. Repentinamente se altera todo el sistema económico en lo inmediato y crea marcadas incertidumbres para el futuro. El dólar no sólo muestra una fuerte pendiente negativa sino que muestra altas oscilaciones.

“Las autoridades del ramo reconocen la importancia de un sector exportador competitivo, pero no asignan mayor relevancia a esta decisión de financiamiento del déficit fiscal. El ministro Velasco ha manifestado que el tipo de cambio está actualmente por encima del nivel de hace un año, gracias al esfuerzo de ahorro por parte del fisco, agregando que lo observado en estos últimos días es una sobrerreacción transitoria, que se corregirá con el paso de los días. Y estima que una evaluación del índice de tipo de cambio real multilateral – aquel que considera tanto la evolución del precio interno de la divisa como la variación de las paridades entre las distintas monedas y el dólar estadounidense, y las pondera por la importancia relativa de cada una de ellas en el comercio internacional de Chile – da cuenta de una situación no muy distinta del promedio de los últimos 20 años en esta materia. Al respecto, cabe señalar que por la forma como se mide este índice, su tendencia se está viendo muy influida por el efecto del alza de las materias primas y muy en especial del precio del cobre. Aislando este efecto, en términos reales se observa una tendencia más negativa para la paridad cambiaria que la que sugiere el índice global que se calcula. Así el tipo de cambio real relevante para la minería ha mejorado pero para el sector agrícola, frutero y agroindustrial – entre otros – ha disminuido en forma considerable”.

Lo que este extenso párrafo contiene, es preocupante. Destaca una discrepancia entre lo que plantea el ministro Velasco desde una posición de análisis global, con la opinión de El Mercurio, en que entra a analizar el tema entre grandes sectores, el de la minería y otros como la agricultura, especialmente la fruticultura y la agroindustria – entre otros – en lo que debe incluirse posiblemente a la industria metalmecánica y a la textil. Se destaca así la errada base en la que descansa el ministro de Hacienda y que daña a actividades que por su naturaleza misma representan la generación de un mayor valor agregado, más empleo principalmente, y que tienen a ser más estables en el tiempo. Además todo el sector agrícola y forestal descansan en el uso re cursos naturales conservables o renovables, a diferencia de la mina, que una vez que agota el recurso, liquida la generación de empleo, la muerte de poblados y la reducción de actividades de trasporte y portuarias. Deja abandonada a pobladores que emigraron para entregar su fuerza de trabajo. Sin duda bien señala el ministro de Hacienda que el ahorro fiscal que se realizó con los excedentes extraordinarios generados por la economía, gracias especialmente al mejoramiento de sus términos de intercambio, los que en parte se destinaron a la compra de divisas y que ello constituyó en un momento una consecuencia no perseguida de sostener el valor de la divisa.

Me ha dejado este contenido una amargura, el convencimiento del error de Hacienda, que está dañando tan seriamente a la economía nacional, a la generación de empleo y a sectores empresariales que han contribuido en grado tan importante al crecimiento económico nacional y por regiones, que han contribuido a su vez a una mejor distribución geográfica del crecimiento económico y del empleo.

“A lo anterior se suma una situación inusual para la economía chilena, cual es la eventualidad de finalizar el año con una inflación negativa. De confirmarse esta visión – que ya está asumida por los mercados financieros –, hay riesgo evidente de que se retrase la economía, pues habría una tendencia natural de los consumidores a postergar decisiones de compra, en espera de precios más bajos en los meses venideros. Esto no sería conveniente, pero, lamentablemente, la tendencia del tipo de cambio contribuye a fortalecer esta percepción”.

Cabe destacar la preocupación de El Mercurio por la posible deflación que tendríamos este año, – inflación negativa – como consecuencia en parte de la tendencia a la baja del tipo de cambio. Debe considerarse especialmente que el aumento del desempleo, con la reducción de la demanda que se deriva de ello, contribuye a la deflación.

Para mitigar el efecto de la anunciada venta de dólares en el tipo de cambio, la SOFOFA ha propuesto que los tres mil millones en cuestión no sean liquidados en el mercado, sino vendidos directamente al Banco Central. Pero esto obligaría al instituto emisor a financiar la operación emitiendo títulos de deuda en el mercado y, por ende, presionando al alza las tasas de interés. Además, el Banco Centrales autónomo e independiente, y no se puede disponer de él como si fuera una caja fiscal. Lo procedente sería que el gobierno modificara la forma en que planea financiar el déficit de la caja fiscal, solicitando al Congreso una ampliación del límite del endeudamiento interno que le fijó la Ley de Presupuesto para este año.

Sin dudas que es interesante la proposición de la SOFOFA de que el Gobierno venda estos dólares al Banco Central, pero es aparentemente utópica, dada la mentalidad de quienes dirigen en el Gobierno las finanzas públicas como también el modo de pensar de los que dirigen al Banco Central. Entiendo que este camino ya ha sido descartado.

Interesante es lo que propone El Mercurio en cuanto a que el Gobierno logre por ley una ampliación del límite del endeudamiento internio para cubrir su déficit fiscal, sin tener que lanzar sus divisas ahorradas al mercado financiero. Desgraciadamente este camino parece difícil de ser acogido por Hacienda.

Vuelvo a plantear la necesidad de un cambio profundo en la política económica del Estado chileno en que se le dé prioridad al empleo pleno y a un valor adecuado y estable de la divisa. En mi opinión debiera volverse a una banda de precio del dólar en torno a un valor que se le considere adecuado, dólar de referencia, que debe tratar de cumplirse, dejando al mercado que se ajuste dentro de ciertos límites de oscilación. La política económica debiera evitar que llegue a los límites y al suceder eso, entre a intervenir directamente el Banco Central o Hacienda, comprando cuando se llega al mínimo y vendiendo cuando se llega al máximo. Pero para ello es necesario que se cambien las prioridades por una parte y por otra, que se tengan en Hacienda y Banco Central personeros con otra mentalidad. Sin duda que esta solución, como la propuesta por SOFOFA es todavía utópica. Quizás cuando la crisis productiva y de empleo de agudice, se cambie de mentalidad o de equipos.

Sería interesante ampliar la capacidad del Banco Central de prestar al Gobierno en períodos de crisis, como la Constitución lo permite frente al temor de una guerra o cuando se esté en conflicto bélico externo.

Parece increíble que un país como Chile, con tanta relación comercial con el exterior, donde parte importante de su producto va a los mercados externos junto a que una parte importante de la demanda nacional para consumo e inversión proviene del exterior, deje libremente que el valor de la divisa fluctúe tan intensamente y decaiga en fuerte grado como consecuencia ayer de los altos precios del cobre y hoy por la oferta de reservas fiscales, consecuencia de los elevados déficit presupuestarios. Me ha parecido conveniente incluir in extenso el contenido de la carta anteriormente mencionada, que muy bien se titula: Círculo vicioso

Señor Director

La venta de miles de millones de dólares en el mercado para financiar fundamentalmente los programas asistenciales, está ocasionando una importante caída en el tipo de cambio en momentos en que el país se encuentra en recesión, con tasas de desempleo crecientes.

La caída del tipo de cambio implica, por una parte, que empresas exportadoras de bienes de mayor valor agregado tengan que retirarse del mercado, debido al contexto internacional (menores precios y cantidades demandadas) ocasionando un mayor desempleo. Por otra parte, las empresas sustituidoras de importaciones pueden ser llevadas a la quiebra, al no poder competir con productos importados de menor costo, aumentando a su vez cesantía. ¿Conduciría esta situación a que nuevamente las autoridades económicas deban vender dólares en el mercado para financiar programas de empleos de emergencia y bonos?.

Las autoridades económicas deberían realizar un análisis costo-beneficio respecto de sus políticas, ya que existen otros instrumentos alternativos.

Uno de los instrumentos es la colocación de pagaré de la Tesorería para financiar, los gastos mencionados, lo que podría incrementar la tasa de interés a largo plazo, especialmente la de los créditos hipotecarios. Sin embargo este tipo de créditos financia especialmente viviendas ya construidas, por lo que el efecto sobre la actual demanda sería prácticamente nulo. Adicionalmente, la economía se encuentra actualmente en la denominada “trampa de la liquidez”, lo que implica que los agentes económicos no reaccionan ante variaciones de la tasa de interés, como en tiempos normales.

Finalmente en una economía pequeña y abierta, el sector real no puede tener un desarrollo “sano” en un contexto de alta volatilidad del tipo de cambio, lo cual ocasiona trastornos que afectan en definitiva al empleo, que debiera ser el objetivo fundamental de la política económica.

URI WAINER Economista.

Otro interesante artículo que sale en El Mercurio del 26 de junio viene encabezado por:

El economista Patricio Arrau habla de su propuesta para el tipo de cambio. “Hay falta de pragmatismo y visión de parte del Banco Central”. El experto señala que si el instituto emisor insiste en negarse a comprar los UD$ 4 mil millones con que Hacienda pretende compensar el déficit fiscal habrá serios efectos sobre el tipo de cambio. Respalda la posición antes señalada por la SOFOFA. Es un artículo-entrevista, importante de leer.

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