Medicina natural, actualidad y economía

Necesidad imperiosa en Chile de generar empleos

Chile enfrenta muy serios problemas, que sería largo enumerarlos. Sólo me parece conveniente referirme por ahora a unos pocos: la delincuencia creciente en su presencia e intensidad; la droga con todas sus secuelas humanas y sociales; en general las pérdidas de valores y, el debilitamiento de la estructura social básica, la familia. Se menciona que más de la mitad de los nacimientos se producen en la actualidad fuera de una familia formalmente constituida; esto sin duda compromete la formación de las futuras generaciones.

Por otra parte no puede dejar de mencionarse la desigual distribución de los ingresos y la existencia de sectores significativos en pobreza e indigencia. Gravedad aún mayor pueden ser los procesos de empobrecimiento que se ven venir.

Pero uno de los principales problemas y causa de otros, es el desempleo y el subempleo. A este tema me refiero principalmente en este artículo. Deben buscarse nuevas soluciones, distintas a las tradicionales. Algo similar debiera hacerse para enfrentas a otros graves problemas.

Hace un par de años atrás visité por unos pocos días a Dubait. Se me grabaron las palabras del guía en respuesta a mi pregunta sobre si había delincuencia en el país. La respuesta fue inmediata: “No, porque aquí no hay desempleo”.

El problema del desempleo y del subempleo es uno de los más graves que ha enfrentado tradicionalmente Chile, desde hace muchos años; afecta a parte importante de la población a la que le es imposible conseguir un trabajo digno, en un doble sentido, que sea útil para la sociedad y que se respete el trabajador. Dentro de esto debe considerarse una remuneración justa.

En mi opinión, en la sociedad actual en que se vive, es responsabilidad fundamental del Estado generar o dar trabajo al que lo desee. Si pudiéramos medir el desempleo como un indicador de quienes no consiguen un trabajo digno, las tasas de desempleo serían altísima.

Sólo algunos ejemplos de desempleados y subempleados que debieran incluirse en el indicador:

1. Esos miles de vendedores ambulantes clandestinos, que aprovechan temporalmente espacios y tiempos que les permiten prestar esos servicios de ventas, mientras la autoridad no los detenga o deban esconderse y escapar de ella, generalmente de la fuerza policial.

2. Esos cuántos niños y muchachos que hacen diferentes esfuerzos en las esquinas aprovechando las luces rojas para hacer una serie de presentaciones, desde un pequeño niño con un par de pelotitas, hasta malabaristas cada vez más especializados haciendo verdaderas maravillas. A veces hermosas muchachas realizando riesgosas pruebas gimnásticas o agradables presentaciones con juegos de banderas o argollas. También se han visto los que lanzan fuego con su boca en las noches, lo que sin duda dañan su salud al tener que echar en ella esos líquidos que al gasificarse y que con el fuego que acercan, generan esas llamaradas; afortunadamente ahora se ve menos a aquellos.

3. A cuántos muchachos que ofrecen limpiar los vidrios de los autos en las esquinas. Muchos aceptan recibir esos servicios por consideración a quienes lo solicitan.

4. Cuántos chilenos “trabajan” en la delincuencia, posiblemente muchos de ellos cayeron en eso por la falta de oportunidades de trabajo. Para que decir de la importante fuente de trabajo y de obtención de ingresos de muchos necesitados a través del comercio de las drogas. Para qué decir de tantos y tantas que deben trabajar en la prostitución. Todo este amplio grupo de personas no son considerados en los índices de desempleo; de una u otra manera pasan a ser consideradas personas con empleo.

5. Los indicadores de desempleo también son inferiores a los reales, ya que desempleado se considera al que busca trabajo y no lo encuentra; muchos de los que lo han buscado en períodos anteriores y no lo consiguen, dejan de hacerlo al no poderlo conseguir. Eso parece habitual en la construcción; comúnmente al trabajador la empresa lo busca cuando tiene necesidad o es un mismo trabajador en actividad en la empresa, al saber que hay una vacante, busca a quien puede desempeñarlo, habitualmente al pariente, al amigo o al vecino.

Si en algún negocio u otros establecimiento se anuncia una contratación, son muchos los que llegan; es frecuente ver colas de solicitantes. En las construcciones es habitual observar la leyenda “No hay vacantes”.

Por otra parte, cuántos trabajadores no desean participar en sindicatos, menos aún tratar de formarlos o ser dirigentes, por el temor a perder su empleo. Las cifras de trabajadores sindicalizados y su evolución es algo deprimente. Ello sin duda contribuye a una desigualdad en la distribución de los ingresos.

Si se revisa por estratos de edades, se perciben las tasas muchos más altas de desempleo en la juventud, desgraciadamente en quienes pueden haber mejores condiciones para el trabajo, para su formación y capacitación. La falta de actividad remunerada les va dañando su ser y a no pocos, los lanzan en algunas formas de delitos, desde la venta callejera clandestina, pasando por el robo hormiga que ya no se considera en la práctica delito sancionable, hasta otros delitos de magnitudes mucho mayores. La ociosidad también contribuye a generar las pandillas y las lucha por territorios para cometer los diferentes delitos; el comercio de la droga es lo que por lo menos genera la mayor violencia.

 

Uno puede preguntarse ¿por qué no es uno de los objetivos fundamentales de una sociedad establecer como la gran meta el empleo pleno?. ¿Por qué parece ser más importante en nuestra sociedad el capital que el ser humano?.

Por dios que hay cosas que la sociedad necesita que para satisfacerlas podría darle trabajo a tantos que lo aspiran. Un día sin trabajo, es la pérdida de un recurso productivo que no se recupera y es una daño a una persona, a una familia y podríamos decir a toda la sociedad; es una pérdida de generación de producto y de ingreso.

El ocio involuntario conduce al vicio, contribuye a generar delincuencia y a la destrucción de la familia. Además lleva a que no pocos en la sociedad terminen justificándola la delincuencia.

Deporte y trabajo son dos importantes necesidades especialmente para la juventud.

Desgraciadamente tenemos tristes experiencias que recursos estatales destinados a estos fines han pasado a ser empleados en financiamientos electorales, en la política que cada vez aparece en las encuestas más desprestigiada. Si bien es cierto parecen no ser grandes sumas las desviadas, pero lo que ello genera como imagen, es pésimo y además dificulta el destino de mayores recursos a estos objetivos.

El capitalismo tan criticado en este último tiempo, qué poco realmente se preocupa del empleo. Para qué decir el negativo efecto de la globalización y la apertura irracional a los mercados externos de productos, capitales y tecnología, pero no de trabajadores. Para qué decir de las desigualdades de ingresos que se generan. Esas desigualdades conducen también a la delincuencia y a la violencia.

Qué sucede con el que debe ser encarcelado por sus delitos, cuando vuelve a la vida libre. Casi todos delinquen nuevamente, una causa importante es la falta de oportunidad de trabajo agudizada por sus antecedentes delictuales. La sociedad debiera prioritariamente preocuparse de estas personas. .

Las crisis financiera ya presentada y la real que se agravaría a futuro, anuncian días cada vez más difíciles. ¿Qué pasará con el empleo?.

Por otra parte ¿qué está pasando con las centenas y miles de nuevos profesionales que se han formando y se seguirán formando en el gran negocio de la universidades privadas, a lo que se suma magnitudes similares que las universidades públicas deben matricular para poder enfrentar un autofinanciamiento creciente que se les exige. La generación de más desempleados, frustrados, en quienes se han gastado capitales, para quedar desempleados o subempleados, muchas veces en actividades en que no utilizan mayormente la formación que recibieron, después de años de vida pasiva para la obtención de ingresoso, y desplazan a otros, que con menos formación, perfectamente y con agrado se podrían desempeñar en esas actividades.

La globalización y la apertura externa favorece o fuerza las fusiones y con ello motiva el aumento del desempleo, frecuentemente de personal altamente calificado, que va a presionar la oferta de recursos humanos en los mercados del trabajo.

Un país como China, con gobernantes con amplia visión pragmática, ha sabido muy bien aprovechar la globalización mundial, tan defendida por el neoliberalismo. Ha llevado políticas de Estado atrayendo capitales extranjeros y tecnologías externas avanzadas para dar empleo a millones de trabajadores, dispuestos a desempeñarse con comparativamente bajas remuneraciones; genera así esta gran potencia crecientes cantidades de productos que invaden los mercados externos y comprometen las industrias de muchos otros países invadidos por los productos chinos. Así se van trasladando la pobreza oriental a amplios sectores de los países importadores.

Empresas de los países de destino, antes productoras de bienes, se trasforman en comercializadoras de productos chinos que ellas mismas mandan fabricar a ese país; así defienden sus capitales, logran a veces buenas utilidades, pero a base de cerrar sus fábricas y despedir trabajadores.

Se van dando verdaderos círculos viciosos perversos, si no se fusionan o mandan hacer sus productos al extranjero, las empresas perecen; así ellas protegen su capital y obtienen buenas utilidades a costa del despido de empleados y obreros.

La elección reciente de EE:UU estaría señalando que amplios sectores de los que serían del futuro gobierno, se muestran contrarios a establecer nuevos acuerdos comerciales, por considerar que éstos serían generadores de desempleo.

Para Chile los pronósticos no son favorables. Ya tenemos fuertes caídas en los precios del cobre, vendría una recesión en la construcción a lo que se sumaría la reducción de demandas externas, como ya se han hecho sentir en la actividad forestal maderera. Se han debido cerrar una serie de aserraderos.

Mucho se podría escribir sobre estos problemas y las formas de abordarlos. Para ello es necesario estar consciente primero de la gravedad de lo que sucede y de lo que vendrá, para después tomar la decisión de que uno de los objetivos principales de las políticas de desarrollo debe ser el empleo pleno.

Algunas sugerencias para abordar el tema.

1. Estimular con más intensidad lo que se está haciendo en cuanto a apoyar en el sector privado la contratación de nuevos trabajadores.

2. Establecer una política cambiaria que dé firmeza y estabilidad a la divisa. Una divisa firme y estable encarece las importaciones, con ello estimula la producción nacional sustitutiva de importaciones y alienta también la producción para las exportaciones. El estímulo a la producción motiva dos formas de aumentar el empleo, por una parte para las nuevas inversiones y por la otra mediante el mayor empleo asociado a la mayor actividad productiva. Como ejemplo en la actividad frutícola, la ampliación de inversiones primero estimula el empleo en viveros, en nuevas plantaciones y en el manejo de éstas hasta que se inician los procesos productivos, para después, con una mayor producción aumentar los empleos en el manejo de las plantaciones, en las diferentes labores como riegos, podas, raleos, cosecha y todo el tratamiento del productos en las centrales embaladoras, en frigoríficos, en transporte y en la variada ampliación de demanda de insumos como los relacionados con el embalaje.

3. Fomentar proyectos de emergencia que den ocupación a quienes la demanden. Debiera establecerse una verdadera batería de proyectos que impulse o realice el Estado, con dos finalidades, dar empleo y generar ingresos junto con actividades de capacitación de la mano de obra.

4. El Estado debiera crear fuentes directas de trabajo de manera que toda persona que desee trabajar y tenga condiciones para hacerlo, sea contratada. Podría serlo con una remuneración mínima, por ejemplo un 75 a 80 % de los sueldos mínimos, para alentar a que el trabajador cuando pueda se deslice a actividades más normales con remuneraciones más altas.

Debe tenerse presente todo el efecto positivo humano que motiva el trabajo, como también al generar ingresos estimula la demanda y al crear producto hacer crecer la producción nacional. A su vez si el empleo va a ampliar inversiones económicas y sociales contribuirá a una mayor capacidad productiva futura y a un mayor bienestar.

Interesante proyectos podrían dirigirse a mejorar el medio ambiente como pueden ser las inversiones en reforestación urbana y en los terrenos aledaños a las grandes ciudades. Igualmente obras de protección de cuencas y programas para prevenir los incendios forestales, transformando por ejemplo pastizales fuente de inicio y propagación de los incendios en fuentes alimentarias de ganado, manejados racionalmente. Conocemos los perjuicios de estos incendios especialmente en la Quinta Región, que daña tan seriamente a la flora y a la fauna, como también perjudican a actividades turísticas e incluso comprometen con destrucciones de viviendas a sectores urbano aledaños.

Es conveniente recordar como Suecia, ese gran país de altos ingresos y con una buena distribución de ellos, para la crisis de comienzos de los años 30 del siglo pasado, para esa gran depresión mundial, dedicó recursos humanos a la reforestación del país y a hacer adoquines. Se asegura que la posterior riqueza forestal de ese país nórdico nació en gran parte de esas decisiones, con las que no sólo se formaron las plantaciones y se generaron sus productos, sino que también con toda la posterior industria elaboradora y las de insumos y maquinarias necesarias para la explotaciones. Por otra parte después Suecia fue gran exportadora de adoquines para atender las necesidades de la recuperación posterior de las economía europeas.

Suecia ha llegado a ser no sólo importante exportadora de productos forestales, sino que también de maquinarias y equipos para las explotaciones forestales y para sus industrias elaboradoras.

Chile ya tiene experiencias de generar empleos en períodos recesivos en actividades como las de reforestación y la construcción de caminos; recuérdese parte de la construcción de la Carretera austral. Es mucho lo que podría hacerse en habilitación de suelos como en la conservación de obras públicas.

No podrían estimularse por ejemplo la creación de pequeñas empresas que se dediquen a mantener los caminos, a la reparación oportuna de los pequeños hoyos y a la mantención de las bermas, que dan más duración a las obras, que evitan posteriores gastos mayores y desde luego reducen las posibilidades de accidentes.

Muchos ejemplos de proyectos de esta naturaleza podrían darse para solucionar problemas reales.

Todas estas contrataciones debieran estar asociadas a la capacitación laboral y a apoyar la formación de nuevas empresas.

______________________________________________________________

Escriba un comentario

2 respuestas

  1. Para generar empleos en el país, se necesita que los políticos vuelvan a creer en el valor de las políticas de fomento a la producción de rubros estratégicos. Para ello se debe mirar al pasado de Corfo. No habrá efecto en la creación de empleo, si se sigue considerando que la innovación es la panacea. El empleo se necesita ahora, no se puede pretender que alguien, con las platas fiscales, pueda inventar o descubrir actividades distintas, nuevas e innnovadoras. Creo que tanto Corfo como el Gobierno perdieron la brújula del desarrollo. Les interesa actuar como se lo dictan los gurues que invita la “derecha” a Casapiedra, siendo indiferentes con los problemas provocados por el schock de oferta, que segun Corbo, De Gregorio y similares, han sido los responsables de su fracaso en el control de la inflación. Si el problema es la poca producción de leche, carne, aceite, etc, porque no se evalúa un programa de fomento a la producción que a mediano plazo haga bajar precios y se generan empleos tan necesarios. Basta de macroeconomía, mas audacia y creatividad.

  2. Estimado César

    Comparto mucho tus planteamientos. Sin duda que es importante para crear empleos llevar adelante políticas y programas de fomento a la producción de rubros estratégicos. Indudablemente que la experiencia de la antigua CORFO debiera ser considerada.

    CORFO llevó políticas o consideraciones especiales en cuanto a empleo. Debe recordarse que la reforestación de tamarugo, que se llegó a una tasa de 10 mil hectáreas en el último año, se gestó especialmente en torno a generar ocupación. El programa estaba asociado al desarrollo ganadero posterior y a una posible colonización de esos terrenos. Eso fue iniciado en el Gobierno de Alessandri y seguido con fuerte intensidad en el Gobierno de Frei Montalva. Después se fue deteniendo y se debilitaron los equipos. Parte de lo hecho se hizo con los recursos regionales del Cobre.

    Se pueden dar ejemplos de varios programas y proyectos, grandes generadores de empleo. Debe recordarse la industria remolachera; fue interesante como el Presidente Ibáñez determinara que las primeras plantas remolacheras funcionaran a base de carbón chileno y no de petróleo, a pesar que este último era más rentable en el sentido financiero. La posición de Ibañez, con un sentido geopolítico, consideró que el carbón se producía en Chile, en zonas de pobreza. Conviene recordar que IANSA llegó a demandar la mitad de la producción de carbón de la entonces provincia de Arauco.

    En el cultivo de la remolacha no se quiso emplear la semilla monogérmica, para así generar empleo en raleos. Debe tenerse presente que la demanda de mano de obra agrícola en la remolacha tenía una estacionalidad distinta a la de los otros cultivos, con lo cual se lograba trabajo más permanente para la fuerza laboral agrícola. Desarrollaba además una actividad industrial en ciudades de tamaño intermedio. Por otra parte era integradora de la agricultura con la ganadería, especialmente a través de las hojas y coronas y las cosetas.

    No debe olvidarse que CORFO era una institución que se podía considerar de Estado y no del Gobierno de turno. Tenía un Consejo con una amplia representación de la sociedad chilena y su accionar era muy trasparente.

    CORFO se preocupaba de un desarrollo intersectoriarl y regional, como también ser una gran corporación financiera que captaba recursos externos, especialmente de instituciones internacionales de financiamiento. En general su accionar era respetado. Qué importante fue su política energética, llevada especialmente a través de ENDESA y ENAP, junto a la investigación geotérmica y carbonífera. .

    Tengo un artículo en mi página donde hago un completo análisis de la acción de CORFO en el desarrollo chileno hasta el inicio del gobierno de Frei Montalva. Cumplió una importante tarea en la Planificación del Desarrollo; el Plan Decenal de 1960 fue un interesante ejemplo. Pero no sólo impulsaba la planificación sino que también los programas y proyectos de desarrollo tanto con inversiones directa como entregando recursos financieros condicionados al sector privado. Muy importante su acción estuvo en torno a la siderurgia, al desarrollo forestal y al frutícola y vitivinícola. Debe también mencionarse el apoyo directo dado a la industria de los concentrados de tomates, actividad importante generadora de empleo.

    Cabe mencionar en particular el Plan de Desarrollo Frutícula, donde se daba un apoyo a todo el sistema, desde los viveros, las plantaciones, hasta todo lo agroindustrial y de frigoríficos. En todo esto era muy importante el mercado tanto el externo como el interno, Desgraciadamente las ideologías posteriores no contemplaron los sistemas recomendados de marketing board para las exportaciones frutícolas y los sistemas cooperativos, tan importantes en las producciones lecheras, vitivinicolas y pisquera.

    Importante su accionar fue en el desarrollo ganadero, con su red de mataderos y plantas lecheras y todo el desarrollo predial; apoyo especial se le dio también a la sanidad animal y a la inseminación artificial. Fue interesante la llegada masiva a Chile de ganado Hereford, especialmente para Magallanes, traído en avión desde el Hemisferio Norte y trasladado a los productores a través de un banco ganadero. Para esto fueron relevantes las ayudas económicas de la AID y del Banco Mundial.

    También una actividad importante fue el apoyo a la actividad pesquera y la racionalización que debió hacerse cuando se estableció un número irracional de plantas pesquera, a base de una libre expansión del sistema industrial especialmente de harina de pescado.

    Se apoyó la mecanización agrícola, donde puede destacarse el uso de las cosechadoras de maíz. Para ello se estableció una red de silos y secadores, para hacer factible la cosecha mecanizada.

    No puede olvidarse el desarrollo de la producción de carne de aves y el fomento porcino, en torno a políticas muy bien definidas.

    El tema inflacionario no es tan dependiente de las producciones nacionales sino más bien de las políticas de apertura internacional. Eso da gran inestabilidad y destruyó esfuerzos como los que se hicieron para el fomento de la producción de oleaginosas. En mi opinión IANSA nunca debió ser privatizada totalmente; pudo haberse ampliado la participación privada particularmente con socios agricultores. La apertura a las internaciones de leche en polvo, perjudicaron a la producción nacional. Un importante autoabastecimiento puede dar precios internos más estables pero con aperturas sin límites, los precios internos pasan a depender casi totalmente de los precios internacionales y del valor de la divisa.

    Se cometieron a mi juicio grandes errores, con responsabilidad de los mismos productores. Ha sido grave que las plantas lecheras hayan sido compradas en su mayoría por transnacionales; les pagaron buenos precios a los cooperados, pero ya han devuelto bastante de lo que recibieron a través de los bajos precios pagados por ellas a los ganaderos chilenos.

    Me atrevo a insistir en que se le debe dar atención especial a las políticas de empleo, lo que debe ir acompañado a programas de desarrollo, especialmente con visiones nacionales y regionales.

    No he hecho mayor mención a la investigación de recursos naturales y a la investigación tecnológica, que tanto apoyó CORFO. Debe destacarse en torno a ello especialmente las investigaciones en recursos hidráulicos y en particular en aguas subterráneas.

    También se hicieron interesante investigaciones en recursos humanos como también en actividades de capacitación. INACAP perteneció a CORFO y fue creada por ella.

    Muchas experiencias del pasado serían muy útiles, pero ellas podrían ser aprovechadas en la medida que salgamos del estilo actual excesivamente neoliberal, de los más extremos del mundo. Debiéramos tener un buen sistema de planificación nacional y sectorial, que ayude a neutralizar el excesivo peso de Hacienda y del Banco Central en la economía chilena, que descansa esencialmente en visiones corto placistas.

    Saludos,
    Rolando Chateauneuf.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hola, soy Rolando Chateauneuf.

Dentro de mi blog podrá encontrar contenidos  relacionados a:

Alimentación y nutrición, Ética y valores. Cáncer. Constitución. Cultura ecuestre. Economía y Desarrollo. Dólar. Inversiones extranjeras, Medicina natural (Plantas medicinales). Política agrícola. Universidad de Chile.

Para ubicar los artículos por temas, descienda por esta columna hasta alcanzar a Categorías y ahí pinchar la que le interese.

Buscador
Categorías
Archivos
Archivos
Enlaces externos