Preocupante situación de lo que ha sucedido en Chiloé. Sugerencias para enfrentar catástrofes de esta naturaleza

Me ha impactado negativamente las características que ha llegado a tener el movimiento de protesta y la actitud del Gobierno.

En uno de los noticiarios de la televisión de ayer, capté una rápida entrevista a una pareja de turistas argentino de edad madura que estaba impedida de abandonar la isla. Él es médico y debía próximamente reincorporarse a sus actividades profesionales y concretamente a realizar una operación quirúrgica. Varios otros turistas enfrentaban esta verdadera prisión; una situación de esta naturaleza hace perder lo que uno podría llamar días de su vida y además experimentar un tremendo desagrado, a lo que se agrega la incertidumbre de su duración.

Otra señora, ya de edad avanzada, se sentía muy afligida pues sufría de una enfermedad que necesitaba un tratamiento rápido; sin duda que esta situación le originaba una tremenda molestia y posiblemente consecuencias muy serias a su salud. La incertidumbre contribuye a agravar habitualmente la salud de un paciente; repercute en su sistema inmunológico y en otros efectos orgánicos especialmente en el sistema circulatorio.

Quizás cuántas otras situaciones se han presentado de similares características o aún peores.

Es posible que se sume a todo esto los mayores costos de la estada en la isla y posiblemente dificultades monetarias para poder subsistir, al extenderse sus gastos de alojamiento y de otros como los de alimentación y los de otras necesidades básicas.

A los dirigentes de este movimiento se les observa muy tranquilos, satisfechos del apoyo que han logrado al movimiento y los mayores ofrecimientos que han ido consiguiendo del Gobierno.

Frente a esta situación, uno se forma una opinión crítica de la pasividad del Gobierno. Uno tiene derecho a preguntarse por qué no hay autoridades locales gubernamentales o religiosas que en un diálogo constructivo logren que los que dirigen el movimiento sedan en otorgar un tratamiento positivo a esos casos especiales o críticos. No podrá en ello intervenir la Cruz Roja chilena u otras organizaciones voluntarias.

Podrá discutirse el envío gubernamental de fuerzas especiales del Cuerpo de Carabineros. En mi opinión ello es positivo.

Uno tiene derecho a preguntarse, por qué el Gobierno no facilitó la salida de esas personas por ejemplo vía aérea, teniendo la garantía de tener fuerza uniformada especial.

Bien decía un distinguido profesional chileno, ex ministro de Estado; en una conversación radial señalaba qué distinto ha sido este movimiento al de Magallanes de años atrás. En ese caso era una reacción contra una medida de las autoridades, en cambio ahora es consecuencia de una alteración extrema de la naturaleza.

Recuerdo dos experiencias negativas que he tenido en mi vida relacionada con estos temas. Una fue en Puerto Rico de donde tenía programado una salida aérea para un determinado momento; el avión que venía de España debía hacer escala en ese país y simplemente no lo hizo; se decidió seguir a América del Sur sin detenerse en ese territorio. La línea aérea me hizo salir al día siguiente por una combinación aérea a través de Miami. Sentí en ese momento que por intereses privados perdí un día de mi vida. Desde luego nunca más utilicé esa línea aérea.

Otro caso nos sucedió con mi esposa a la salida de un país asiático. Íbamos afortunadamente en un tour con una empresa de la que éramos clientes desde hacía años a nuestra entera satisfacción. Al salir del país nos retuvieron el pasaporte sin darnos ninguna explicación. Fuimos los últimos del grupo. Fue un largo lapso de angustia; afortunadamente la guía, dueña parcial de la empresa turística, se movió con insistencia. Finalmente lo hizo la misma línea aérea, antes de dejarnos en el país. Pensamos que ello fue una gestión para conseguir el pago de una coima. Finalmente, después que cambiaron el personal de la salida, llegaron nuestros pasaporte, que no supimos adónde los habían llevado. Al regresar a Chile hice el reclamo formal a la Embajada de ese país y solicité que se investigara lo sucedido, nunca me dieron respuesta.

Espero nunca más volver a ese importante país y a varias personas he informado de esta situación. Si algún amigo me cuenta que piensa viajar a ese país como turista, le recomendaré que no lo haga.

Estoy cierto que lo sucedido en Chiloé va a perjudicar bastante a su turismo y quedará escrito como una negra experiencia lo que han sufrido turistas por este verdadero cautiverio geográfico.

Debió el Gobierno intervenir para su rápida solución. No puede desentenderse de estos grave problemas humanos.

Lo muestra la tradición internacional que frente a cualquiera situación de esa naturaleza, se procede con protección especial a extranjeros, en que habitualmente se comparte la voluntad de solución por ambas secores beligerantes.

Lo que está sucediendo en Chiloé sin duda es grave por otros aspectos. El Gobierno cada vez ofrece más y más parecen exigir los líderes isleños y sus bases.

Cabe preguntarse, no hay en torno a esto situaciones del pasado en que gobiernos no cumplieron oportunamente compromisos adquiridos y los chilotes debieron repetir manifestaciones en parte similares a las que estamos viendo.

Recuerdo lo sucedido con un hospital, el del extremo sur de la Isla Grande.

Tengo la impresión por otra parte que las manifestaciones de los pescadores en Chile, tradicionalmente han sido más violentas que otras con participantes distintos. El trabajo de ellos es en general de mucho más riesgo; ello puede hacerles reaccionar en forma diferente. Una forma habitual ha sido bloqueando caminos o accesos a los puertos.

Hace años tuve antecedentes de problemas surgidos en la extracción de locos. Cómo llegaban buzos de las grandes empresas del Norte a extraerlos a Chiloé con buenos equipos, sin mayor preocupación por conservar el recurso, lo que naturalmente no les interesaba.

Se decía que muchas de esas extracciones se hacían en periodos de veda, dejando las cosechas ocultas en las aguas marinas, para al término de la veda sacarlas a la superficie.

Volviendo a analizar este movimiento y las reacciones del Gobierno, uno puede preguntarse, éstas no podrán alentar a otras regiones a actuar en forma similar.

La causa básica ha sido la llamada “marea roja”. Las causas de ésta parecen venir de las alteraciones de la naturaleza; pero han surgidos dudas que en parte su alta intensidad contaminante pueda tener causas controlables. He oído que algunos han planteado que se solicite a la FAO (Naciones Unidas) que estudie con sus expertos internacionales las causas de este fenómeno, pues hay desconfianza en los informes nacionales.

Se ha señalado que la marea roja en parte es dependiente de disponibilidades de materia orgánica; en este caso podría ésta haber sido aumentada por el destino que se dio a altos volúmenes de salmones que perecieron.

El país debería disponer de un fondo de reserva para enfrentar catástrofes nacionales y que sus usos sean reglamentados.

Ello facilitaría rápidas soluciones y caminos expeditos para lograrlas.

Tiempo atrás propuse frente al incendio de Valparaíso y basado en otras catástrofes de carácter nacional como han sido los últimos grandes terremotos, que se permita al Banco Central prestarle al Gobierno. Esto está prohibido por la Constitución vigente ya que solo lo permite en caso de guerra o temor de guerra.

En principio en el Colegio de Ingenieros esta iniciativa tuvo respaldo.

La calificación de catastre nacional debería ser del Ejecutivo con un amplio respaldo por ejemplo del Senado.

Una facultad de esa naturaleza puede favorecer la recuperación rápida de los daños de una catástrofe, sin necesidad de sacrificar otras inversiones.

Ha sido habitual que las catástrofes se atiendan con nuevos ingresos fiscales provenientes de nuevos impuestos a lo menos transitorios, cuyas recaudaciones demoran ya que necesitan aprobaciones de leyes y sus ingresos son paulatinos, con flujos financieros a velocidades menores a los de los requerimientos de las reconstrucciones.

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fuente fotografía: http://www.holaciudad.com/noticias/Pescadores-Chiloe-Chile-intensifican-protestas_0_913408812.html

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