Medicina natural, actualidad y economía

Banda del dólar. 1982-2001

Las devaluaciones y la banda del valor del dólar

Periodo 1982 a 2001

R. Chateauneuf
Abril de 2001

El valor del dólar para Chile, es una variable económica muy importante, especialmente por la participación alta de productos importados en el consumo y en la inversión nacional, como también, porque una parte significativa del producto geográfico tiene destinos externos. En este último aspecto es especialmente importante el cobre y el efecto que tiene su precio internacional en nuestros ingresos de divisas y en general en toda la actividad económica del país.

Debemos recordar los conceptos de productos transables y no transables. Los primeros son los que están relacionados con los mercados externos, ya sea porque parte de su producción se exporta o porque parte del abastecimiento viene desde el exterior.

Los precios internos de los transables están relacionados estrechamente con el valor del dólar.

En Chile son pocas las barreras económicas establecidas para las importaciones y prácticamente nulas las existentes para las exportaciones. Los aranceles son relativamente bajos. Hasta hoy son parejos y de una magnitud relativa que está en proceso de reducción gradual. Actualmente es de un orden inferior al 8%.

Debe tenerse presente que las negociaciones o acuerdos con países o grupos de países, como el MERCOSUR, contienen rebajas de aranceles. Ello motiva que las actuales importaciones en promedio tienen un arancel inferior al 7%, que es diferenciado no por las características del producto, sino por el origen de él. El acuerdo bilateral con México ha significado un importante comercio entre los dos países y ello contribuye a la baja de los aranceles promedios, ya que gran parte de este intercambio se hace con arancel 0.

Entre las excepciones están las bandas de precios para el trigo, el azúcar y las oleaginosas.

También se han establecido derechos específicos a las importaciones de derivados lácteos, para neutralizar los subsidios a las exportaciones de estos productos que otorgan países desarrollados del Hemisferio Norte, especialmente países de la Unión Europea, que colocan sus excedentes en los mercados externos en forma subsidiada.

Chile tiene una rica experiencia en materia de valor del dólar y de tipos cambiarios.

Cabe recordar que hasta junio de 1982, tuvimos por tres años una congelación del valor nominal del dólar en $ 39. Ello fue motivo del modelo económico chileno, de apertura al financiamiento externo sin restricciones y a la abundancia mundial de dólares, proveniente hasta ese año de 1982, de los llamados petrodólares, originados especialmente en los países exportadores de petróleo, en la década de 1970, cuando se pusieron de acuerdo la mayoría de esas naciones petroleras en restringir las extracciones y las ventas al exterior, lo que generó una elevación apreciable del precio del petróleo y la generación, para esos países, de fuertes excedentes en esta divisa. Esos montos, se destinaron en alta proporción a la banca privada internacional, que los colocó a bajo interés y en grandes cantidades, especialmente en los países en desarrollo, en particular en aquéllos en que entró fuertemente el modelo neoliberal monetarista. Estos países, entre ellos especialmente Argentina, Chile y Costa Rica, se endeudaron considerablemente, mantuvieron un valor bajo de la divisa, lo que desalentó exportaciones, estimuló importaciones y debilitó fuertemente producciones internas con alto valor agregado, ya sea por los bajos retornos de las exportaciones como por la caída de precios internos, debido a las importaciones con también bajo valor del dólar.

En 1982 los petrodólares se agotaron mundialmente y nos quedamos con una elevada deuda externa y con amplios sectores productivos fuertemente dañados. A ello se sumó el alza de los intereses en los mercados internacionales. Muy afectada se vio la agricultura de los llamados cultivos tradicionales y la industria manufacturera, en particular sectores fuertes ocupadores de mano de obra, como lo son las actividades metalmecánica y textil.

Frente a esta situación, el Gobierno Militar se vio en obligado a devaluar, a pesar de que se había comprometido a que el dólar se mantendría en los $ 39 pesos por lo menos durante 10 años. La necesaria devaluación originó una crisis interna, que significó la quiebra de muchas empresas endeudadas en la divisa, una contracción fuerte de la demanda interna, y una situación crítica de gran parte de la banca privada, la que tuvo que ser fuertemente apoyada por el Gobierno. Desde luego crecieron sensiblemente los índices de desempleo.

La devaluación de 1982 y siguientes, generaron una recesión inmediata, pero ello contribuyó a dar condiciones futuras favorables para el crecimiento económico. El dólar en valores reales subió en Chile hasta 1989, para después generarse un descenso que ha llegado a sus niveles más bajos de la divisa hasta los comienzos de la llamada crisis asiática. En 1999 se tuvo una sensible recuperación de su valor nominal y real. En abril de 2001 se ha llegado a los más altos niveles nominales del valor del dólar, superando los $ 600.

Se presenta el cuadro 1, obtenido de El Mercurio en el cual se analizan las devaluaciones desde la de 1982, hasta 1998 y, además, se señalan las bandas distintas establecidas para la fluctuación de la divisa, las que se inician en 1984. Se puede apreciar que parten en forma simétrica con un bajo valor, para después aumentarse y en un periodo tomar la característica de asimétrica. El máximo valor de la banda fue de +/- 12,5 % establecido en 1997. Después se reduce en junio de 1998 a + 2% y menos 3,5%; se hace así asimétrica por primera y única vez, para volver en septiembre de 1998 a ser simétrica, con +/- 3,5 %, pero creciente hasta llegar a diciembre del 98 a +/- 5%, si es que no cambia por el camino.

Cuadro 1

HISTORIAL DEL TIPO DE CAMBIO

(Entre 1982 y 1998)

Junio de 1982:

Se modifica el esquema de cambio fijo. El peso pasa de $ 39 por dólar a $ 46,46 al 30 de junio de 1982.

Marzo de 1983:

Se decreta que el tipo de cambio se ajuste diariamente de acuerdo a la variación de la Unidad de Fomento.

En la práctica vuelve a operar como fijo.

Septiembre de 1984:

Caída del precio del cobre, alza en tasas de interés internacionales y baja en los ingresos fiscales obliga a devaluar el peso en 23,65%. Se fija en $ 115 por dólar.

1984:

Se instaura la banda de flotación del tipo de cambio con una amplitud de +/- 0,5%.

Junio de 1985:

Etapa de ajuste recesivo comienza a llegar a su fin. El mismo año se amplía la banda de flotación del tipo de cambio a +/- 2% abriéndose la posibilidad de una política monetaria activa.

1988:

Se amplía la banda cambiaria a +/- 3,0%.

1989:

Se amplía la banda cambiaria a +/- 5,0 %.

Enero de 1992:

Banda de flotación se amplía a 10% y se reduce valor del dólar acuerdo en 5%. El peso se fortalece.

Noviembre de 1994:

Se establece un nuevo valor para la canasta referencial de monedas, lo que se traduce en una reducción de 9,66% en el valor del tipo de cambio acuerdo.

Enero de 1997:

Se amplía la banda de flotación del dólar a +/- 12,5% y se aumenta la ponderación del dólar frente al yen y al marco en la canasta de monedas. Se revalúa 4% el dólar acuerdo.

Junio de 1998:

Se reduce la banda de flotación del dólar a una banda asimétrica con un 2% por encima del dólar acuerdo y de 3,5% por debajo. Asimismo, se eliminó el ajuste del 2,0% anual fijo que se aplicaba al cálculo del dólar acuerdo.

Septiembre de 1998:

Se deja una banda simétrica de 3,5% por sobre y por debajo del tipo de cambio acuerdo. Además se proyecta una ampliación progresiva y diaria de esta banda hasta alcanzar el 31 de diciembre de este año un 5% por sobre y por debajo del tipo de cambio acuerdo.

*Fuente. El Mercurio. 17 de septiembre de 1998. (Economía y Negocios).

La banda de precios se basa en que frente a los valores extremos, el Banco Central interviene ya sea comprando dólares, en el límite inferior de ella, o vendiendo, en el límite superior.

También el Banco puede intervenir dentro de los valores de la banda, lo que se denomina la flotación sucia. Ésta se ha aplicado recientemente, según autoridades del Banco, para evitar especulaciones en el valor de la divisa. Para otros, dirigida a evitar que la inflación supere los estrictos limites que ha establecido la autoridad monetaria.

Debemos señalar que posteriormente el Banco Central ha eliminado el sistema de banda de precios del dólar, medida en general recibida favorablemente por la opinión financiera. Pero en cualquier momento podría restablecerla. El dólar ha tenido un sensible aumento desde que se liberó de la banda. De haberse mantenido la banda el Banco Central habría que tenido que vender importantes cantidades de dólares en el mercado.

En general se puede señalar que a partir de la crisis asiática, asociada a una marcada caída del precio del cobre y a problemas de exportaciones al área de Asia, se inicia una recuperación del precio del dólar, una reducción de reservas y una devaluación de nuestra moneda.

Debe tenerse presente la incapacidad del Banco Central para llevar adelante una política de precios del dólar de mediano y largo plazo. Por ello debió ir cambiando los niveles del dólar de referencia o de acuerdo y la magnitud de la banda. Algo parecido le sucedió al Fondo Monetario Internacional (FMI), frente a la actual llamada crisis asiática en que debió auxiliar a varios países con serios problemas de balanza de pagos y de disponibilidades de divisas. Llegó entonces a agotar sus recursos y para después quedar sensiblemente reducidos y dependiente especialmente de los que le aporte EE.UU. Las fuerzas del mercado, cuando toman intensidad, son difíciles de controlar.

Las devaluaciones repentinas se hacen a veces imprescindibles, como sucedió en 1982, en un Gobierno de gran poder como era el de entonces -dictadura o gobierno autoritario con concentración de poderes- que tuvo que devaluar a pesar de que sus anuncios habían sido que el dólar a $ 39 se mantendría por lo menos 10 años más.

Las devaluaciones de un país o de algunos, obligan a otros a efectuar lo mismo. En América Latina ya ha devaluado Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil. Chile inició hace un par de años atrás una especie de devaluación con la ampliación de la banda.

Las devaluaciones de Brasil ha afectado a toda América Latina, especialmente a Argentina. Ambos últimos países tuvieron recientemente elecciones, después de la cual México ha ido dejando devaluar su moneda y Argentina ha mantenido su paridad con el dólar, con efectos negativos crecientes en su economía, especialmente en el alto desempleo. Las postergaciones de las devaluaciones dañan la economía, como sucedió anteriormente en México, en vísperas del «tequilazo». La demora de México en devaluar agudizó la crisis económica de ese país.

También es conveniente tener presente que si todos los países devalúan, su efecto nacional tiende a desaparecer y se puede entrar en una verdadera espiral devaluatoria e inflacionaria en el mundo entero.

Además debe considerarse que en estos periodos de devaluaciones y anormalidades internacionales, los países tienden a defenderse de las importaciones, lo que lo hacen elevando aranceles o bien estableciendo cláusulas de salvaguardia. El MERCOSUR elevó sus aranceles externos frente a la crisis de 1997 adelante y recientemente Argentina ha elevado diferencialmente los aranceles, con más altos niveles para algunos productos manufacturados.

En algunos aspectos contrasta la actitud de Chile, que rebaja aranceles en forma pareja. Esta rebaja de aranceles ha contribuido a debilitar más actividades productivas, como ha sido la textil y en general a la industria manufacturera. La pequeña y mediana industria se ha visto seriamente afectada por estas importaciones estimuladas por cada vez más bajos aranceles; el desempleo en este importante sector ocupacional es una de las causas importantes de los aumentos en los índices de desempleo que se han hecho presente el último tiempo en Chile.

En su insistencia del Ejecutivo por la baja de aranceles, debió comprometerse en el Senado, para aprobar la ley, establecer un sistema de Cláusulas de Salvaguardia, que ya está en vigencia por ley, que faculta al Ejecutivo a establecer impuestos temporales a importaciones que puedan afectar la actividad productiva nacional. Se han establecido salvaguardias para varios productos (textiles y lácteos). Debe mencionarse que textiles y lácteos, han sido dos sectores fuertemente afectados por importaciones a bajo precio y reducidos aranceles.

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2 respuestas

  1. 27 de octubre de 2016

    Gracias por sus expresiones. Es una materia que debería ser más analizada especialmente en Chile que el valor de la divisa puede tener mucha impoetancia para un crecimiento más estable y con mejor distribición del ingreso. Pero al tema no se le ha querido dar importancia.
    Sin duda que se podrían hacer análisis más amplios. Atentamente. Rolando

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