Medicina natural, actualidad y economía

Carencia de política de Estado para el valor de la divisa y para el desarrollo regional

El dólar hoy día ha descendido por debajo de los $ 440 pesos y por otra parte hace poco se tuvo la triste noticia del cierre de la Planta de General Motors en Arica, armadora automotriz. Pocos días después se sabe que otra empresa industrial abastecedora de la anterior, cierra sus puertas. Se estima que más de mil personas han perdido su fuente laboral. Qué distinta fue la política seguida por otros gobiernos de la antigua democracia. El neoliberalismo extremo de Chile frente a una débil subsidiaridad del Estado chileno, ha originado, a mi juicio, un profundo daño en la economía y en la sociedad chilena. El modelo sigue contribuyendo a agudizar la desigualdad de la distribución del ingreso por estratos sociales y por regiones; asociado todo ello a inestabilidades.
  

 
Recuerdo una conversación que tuve en los primeros años de los 90, cuando como decano de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad de Chile, intercambié ideas  con un comandante de unos de los regimientos radicados en el interior de la Hacienda Rinconada de Maipú, perteneciente gran parte de ella a esa facultad. Siempre he sido crítico del modelo chileno que se arrastra desde el Gobierno Militar, cuando se incorpora el pensamiento de la Escuela de Chicago, en 1975, a la política de Gobierno. A este distinguido militar le preocupaba cómo se debilitaban las regiones extremas, cuando para su formación geopolítica, comentaba, que Chile debiera ser como el fémur, con sus extremos fuertes; eso era lo que le habían enseñado. Las regiones extremas debían tener sólidas y prósperas economías y no depender ellas principalmente de la presencia de las fuerzas armadas o de empleados públicos. <!–[endif]–>
 Preocupa a muchos la situación actual de Arica. El Editorial de El Mercurio del día de hoy se titula “Decaimiento de Arica” y se inicia con el siguiente párrafo:<!–[endif]–>
 “El cierre de la planta de General Motors en Arica ha puesto de relieve la decadencia productiva de esa zona fronteriza, cuyo síntoma más visible es la disminución de su población, de 190 mil habitantes en 2002, a poco más de 180 mil en 2006”. <!–[endif]–>
No basta crear una nueva región, con más empleados públicos y con presencia de fuerzas armadas, para lograr el desarrollo. Las industrias son muy importantes, como también lo es la agricultura. En industrias toma importancia sin duda la manufacturera y la del turismo.
Afortunadamente la agricultura ariqueña, gracias a que ha llegado a entregar productos libre de plagas, muestra prosperidad, especialmente para entregar productos hortícolas y frutas al sur del país, en particular a la región Metropolitana.
 En el análisis histórico del desarrollo de Arica, no debe olvidarse el apoyo que le diera el Gobierno del General Ibañez al declararla Puerto Libre, en una realidad económica en que Chile tenía establecidas serias restricciones a las importaciones, desde altos aranceles diferenciados, hasta otras restricciones más absolutas de importaciones. Su condición de puerto libre le dio un importante auge. Se sumaron otras medidas como la autorización de un Casino de Juegos, cuando muy pocos estaban autorizados en Chile. <!–[endif]–>
El gran estadista Eduardo Frei Montalva consideró que no bastaba la condición de puerto libre para generar desarrollo creciente y estable. Así dio apoyo a la industria manufacturera, especialmente a la automotriz. Con un estatuto especial se dieron franquicias de importación de piezas y partes, con un programa de creciente incorporación de componentes nacionales y, si mal no recuerdo, con una reducción paulatina de los derechos de internación a los automóviles. Fueron bastantes las marcas que se instalaron con sus armadurías en Arica; muchos deben recordar a la tradicional citroneta chilena que permitió a muchos hogares llegar a tener su primer automóvil, de muy bajo costo de mantención.
 
Recuerdo que anteriormente el Gobierno de Jorge Alessandri había dado apoyo al desarrollo de las actividades pesqueras y, especialmente, a la industria de la harina de pescado. La expansión se produjo sin mayor planificación, lo que llevó el exceso de inversiones a una explotación exagerada, dañando al recurso pesquero y generando ineficiencias en las capturas, por la sobre dotación de barcos de pesqueros, los que llegaban a estorbarse en el ataque a los cardúmenes esporádicos que aparecían; así se llegó a bajos abastecimientos de sus plantas. Esto terminó en una crisis de quiebras y paralizaciones.
Fue una époc.a de gran cesantía, especialmente en Iquique. Surgieron las banderas negras en señal de protesta.
 
 Le correspondió al Gobierno de Frei Montalva a entrar, a través de CORFO, a una racionalización de toda la industria, con muy positivos resultados. En aquel entonces la CORFO tenía amplias atribuciones, con gran capacidad técnica y de recursos; ella además constituía una verdadera corporación financiera. Era una época en que su Consejo tenía una amplia representación nacional. Debe recordarse especialmente el trabajo llevado adelante por el destacado ingeniero Mario Sarquis, que mucho se le recuerda, especialmente por su labor en la creación y posterior desarrollo de la Industria Azucarera Nacional, IANSA. <!–[endif]–>
Uno de los programas que además impulsó CORFO fue el de la reforestación de la Pampa del Tamarugal, con esa interesante especie que le daba el nombre a la Pampa, el tamarurgo. Se fue desarrollando toda una valiosa tecnología de viveros, plantaciones y de explotaciones ganaderas. El último año del Gobierno de Frei Montalva se llegó a reforestar diez mil hectáreas. Se estimaba que podría haberse llegado a reforestarse una 70 mil hectáreas con los recursos hídricos disponibles; se llegó a presumir que se podíasostener a unas 10 ovejas por hectárea, lo que conducía a un potencial de unas 700 mil cabezas, equivalente a la masa ovina de la Provincia de Aysén. Fueron investigaciones aplicadas tanto a la parte de manejo forestal como a la de las explotaciones ganaderas las que se desarrollaron con mucho entusiasmo; se introdujeron razas ovinas y caprinas. Una preocupación importante fue la de las plagas que atacaban al tamaturo, que se calcula destruían del orden de un 60 % de sus hojas y frutos. Lo que se avanzara en sanidad vegetal, podría aportar mejoramientos notables en las disponibilidades de forrajes. Esos programas se detuvieron posteriormente, como muchos otros relacionados con la acción directa de CORFO en el desarrollo regional.
 
En el Gobierno de Allende poco se avanzó en este proyecto, el que después se discontinuó con el debilitamiento de CORFO promovido por el estilo neoliberal del Gobierno Militar a partir de 1975, con la incorporación de los civiles a la dirección económica y financiera del país.
 
Referente a Magallanes, recuerdo el apoyo que CORFO dio al desarrollo ganadero y a su industrialización. Importante fue el Programa Ganadero Sur con apoyo financiero del Banco Mundial y de la AID, que nos financió una importación masiva de ganado Hereford, traída por avión desde el Hemisferio Norte, de países libres de aftosa. Se sabía el buen comportamiento de ese ganado en amplias zonas magallánicas, especialmente en los sectores con mayor lluvia. Debe tenerse presente que Magallanes era zona libre de aftosa, patrimonio sanitario importante, ya que nos ampliaba nuestros mercados de exportación, con la obtención de mejores precios.
Como ese ganado importado llegaba a un alto costo, que duplicaba al que podía traerse de Argentina, donde existía la aftosa, hacía imposible entregarse a crédito tradicional a los ganaderos, se optó por una interesante fórmula, la de banco ganadero. Al productor se le entregaba ganado y él lo pagaba con ganado proveniente del propio desarrollo de su empresa. Ese ganado recibido en pago, se prestaría a otros productores.
 
CORFO se preocupaba además de la industria pecuaria; fue así como construyó una planta lechera en Punta Arenas y apoyó al desarrollo de plantas faenadoras. Muy discutido fue el caso del Matadero de Tierra del Fuego, para el cual luchó con admirable ahínco el Intendente de entonces, el hoy distinguido historiador Mateo Martinic. Era una época en que los intendentes se jugaban por entero por sus provincias, poniendo en riesgo sus cargos. Eran elegidos intendentes personas de gran capacidad y apreciados por su población. Sin duda que para Frei Montalva eso le era fácil ya que en el Gobierno estaba un solo partido, más el apoyo de los independientes; no existió el cuoteo político que tanto dañó al Gobierno de Allende como también ha afectado a los gobiernos pluripartidistas de la Concertación.
 
Volviendo al Matadero de Tierra del Fuego, los estudios económicos señalaban que era preferible que el ganado de la isla de Tierra del Fuego, fuera llevado por barcazas para ser faenado en mataderos del continente. El Intendente Martinic y, desde luego el Gobernador de Tierra del Fuego, defendían el matadero en la Isla; ellos se molestaban por nuestra posición negativa a la construcción en ella.
 
Me correspondió ser parte de la comitiva que acompañó al Presidente Frei en su visita a Magallanes, fue recibido en forma apoteósica. Muchos años que un Presidente de la República no visitaba la provincia. Yendo en vuelo a Porvenir, recuerdo que me llama en el avión el Presidente Frei y me pregunta qué pienso sobre la construcción del matadero en Porvenir. Yo entonces era Gerente Agrícola de CORFO y el proyecto dependía de esa gerencia. Le señalo que los estudios económicos mostraban que la mejor localización para la matanza era en la parte continental, pero que mirado desde una visión geopolítica creía que podía ser conveniente hacerlo en Porvenir. Inmediatamente el Presidente me dijo, yo anuncio su construcción. Así lo hizo y el matadero de construyó. No quiero presumir que mi opinión influyó en el Presidente, bien pudo ser que él ya tenía la decisión de anunciarlo y me lo iba a manifestar antes de anunciarlo, por respeto a sus técnicos.
 
Porvenir es una ciudad que llegó a tener 30 mil habitantes, después se redujo a unos 15 mil. Más adelante supe, ya alejado de CORFO, que esta planta faenadora era la única industria importante de la isla, de Porvenir. Se quiso privatizar en el Gobierno Militar, pero no hubo interesadas. Posteriormente se vio que había buenas posibilidades de exportar carne ovina a Europa, pero el matadero requería de inversiones adicionales, las que inicialmente el Gobierno de la Concertación no las quiso aprobar, ya que sólo permitía que las empresas del Estado invirtiesen hasta en montos equivalentes a sus depreciaciones. Bastante más tarde se autorizó su modernización y finalmente se privatizó.
También la CORFO se preocupó del tema del carbón, apoyó hasta comienzos del Gobierno Militar el tema de los carbones magallánicos, importante riqueza de la zona, aunque es un mineral de relativamente bajo poder calórico. Finalmente con el debilitamiento de CORFO en el Gobierno Militar, este proyecto se dejó de lado.
El tema de Magallanes es importante, como son en general los de las zonas extremas. Punta Arenas como Puerto Libre, al liberarse las importaciones en Chile y con la rebaja a valores mínimos los aranceles e incluso a niveles nulos para algunos productos incluidos en acuerdo bilaterales, dejó de tener el significado de apoyo al desarrollo regional.
 
Debe tenerse presente que un importante aspecto de Magallanes, fue el del petróleo, impulsada su exploración por CORFO, la que después creó la ENAP, de tanto significado para la economía chilena y especialmente para Magallanes. Lamentablemente el recurso se ha ido agotando.
 
La configuración geográfica de Chile, debiera obligarnos a tener una política de Estado para el desarrollo regional y tener la capacidad y voluntad, de si es necesario, de que sus inversiones se hagan a través de empresas del Estado o empresas mixtas. El Gobierno de Allende tuvo en su programa crear un gran completo industria textil para Magallanes, el que no llegó a materializarse. Una región tan ganadera, prácticamente no tiene industria textil ni del cuero. Una acción de desarrollo en estos terrenos debiera contar con un importante apoyo y con la presencia del Estado.
 
En otros artículos míos presentes en mi página web, he planteado dos ideas de proyectos para Magallanes, uno el de crear la carrera de ingeniería zootecnística, que cubra la formación de recursos humanos para los procesos productivos ganaderos y de industria derivadas, como también atienda el tema pesquero y de cultivos marinos, junto todo lo relacionado con la fauna terrestre y de las aguas. Una carrera de esa naturaleza, debiera recibir un apoyo importante del Estado y sin duda tendría que desarrollarse asociada a la investigación en estas materias. Estoy seguro que una carrera como ésta, con sus posteriores especializaciones de posgrados, podría atraer a muchos alumnos extranjeros, como también a recursos externos para la investigación.
 
El otro planteado es en torno a la idea de un puente aéreo, que permita viajes de menores costos y con tarifas más estables. Al que le interese, puede ver estos dos documentos en mi página web.
 
Años atrás me dijo un magallánico, algo que se me grabó. La desgracia de Magallanes estuvo en que llegaran acá primero los chilenos, poca antes del arribo de una expedición francesa.
 
La caída del dólar y su inestabiliada sin duda está dañando a todo el país, pero también lo está haciendo en forma importante a las zonas extremas. Arica y Magallanes podrían ser favorecidos con una mayor turismo nacional. Hoy el bajo nivel de la divisa hace que el turista chileno se vea más favorecido viajando el extranjero. El cierre de industrias, como las relacionadas con la actividad automotriz de Arica, seguramente en parte se deriva del bajo valor de la divisa, de su inestabilidad y de una falta de política en tan importante materia.
La política neoliberal del Gobierno Militar, continuada en los gobiernos de la Concertación, con la crecientes reducciones de los aranceles y con las privatizaciones de muchas empresas del Estado y la reducción de las funciones de fomento de la CORFO, ha contribuido a debilitar a las zonas extremas.
 
No pocos pensamos que con la crisis de los primeros años de los 80, cuando el Gobierno de Pinochet sale de la profunda depresión gracias a un cambio a fondo de los equipos civiles y en las políticas económicas, se modificaría en forma permanente el modelo, cambios que permitieron reiniciar una sensible recuperación. Creímos que eso nos alejaría de ese neoliberalismo extremo. Los casi tres años de una tasa cambiaria fija en los $ 39 por dólar fueron la causante principal de esa tan grave recesión, sólo comparable con la de los comienzos de los años treinta. La modificación de esa política generó una fuerte expansión económica.
 
Pero al subir la Concertación al poder, se reforzó la política neoliberal y hoy llegamos al extremo de una divisa que cae a niveles impensados con pronósticos aún más pesimistas y el Gobierno aún no anuncia intervenir. Parece no haber conciencia en sus autoridades de la gravedad de esto.
A muchos debe llamar la atención que los gobiernos encabezados por socialistas, han sido en materias económicas los más neoliberales de la Concertación; es en estos últimos gobiernos cuando más se ha agudizando la desigual distribución de los ingresos, por estratos sociales y por regiones.

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