Medicina natural, actualidad y economía

Continuación del “análisis de la gran crisis económica y social que enfrenta Chile”

Uno de los serios problemas que enfrenta nuestro país, es la falta de conciencia de la realidad que enfrentamos y de sus causas. Parece que nos jactamos de nuestro crecimiento económico y de la reducción de la pobreza. Pero tenemos problemas muy serios que los empezamos a conocer parcialmente frente la gran explosión social que se hace presente en octubre del 2020.

Son problemas muy graves, difíciles de solucionar; con buenas políticas se podrían superar, pero a largo plazo.

Antes ya teníamos un preocupante crecimiento de la delincuencia, de lo cual poco nos preocupamos de sus causas.

El país ha necesitado un serio y profundo diagnóstico de nuestros problemas y de sus posibles o probables causas.

Desde hace un tiempo he insistido que en Chile debiéramos tener un “Sistema Nacional de Planificación” como llegamos a poseerlo en el pasado. Fue muy importante en esta tarea la tuvo la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), que naciera en el primer gobierno radical, el del Presidente Pedro Aguirre Cerda. Uno de sus objetivos importantes fue el desarrollo industrial, tan necesario para un país en desarrollo. Ión También lo fue la planificación del desarrollo del país.

Llegó a tener especial importancia el tema de la Planificación del Desarrollo en el Gobierno del Presidente Jorge Alessandri Rodríguez, principalmente a consecuencia de los dos grandes sismos de 1960, los de Concepción y de Valdivia, este último el de mayor intensidad registrada en el mundo. En ese gobierno se aprobó el Plan Decenal de Desarrollo 1960-70, que bastante sirvió para obtener ayudas financieras del exterior y para su uso racional.

El Gobierno de Frei Montalva mucho se preocupó de la planificación nacional. Se estableció un sistema que tenía como cabeza inicialmente a la Dirección de Planificación de CORFO y la creación posterior del Ministerio de Planificación (MIDEPLAN). Se establecieron Oficinas Sectoriales de Planificación, dependientes principalmente de los Ministerios del sector correspondiente.

En mi opinión fue un error establecerlo como Ministerio; debió seguir como una oficina fundamentalmente asesora al nivel de la Presidencia de la República. No ser un ministerio, que como tal, tiene habitualmente entre otras funciones actividades de ejecución y por lo tanto lucha por financiamientos competitivos e incluso por nuevas funciones con otros ministerios o entidades públicas.

Una oficina nacional de planificación debiera tener principalmente funcionarios de experiencia y de alto tiempo en sus funciones como sucedió en la División de Planificación de CORFO.

La planificación debe cumplir funciones de investigación socio económica y fundamentales de asesoría. Importante puede ser su tarea de promover investigaciones para mejores políticas de desarrollo.

La Planificación debe partir de un diagnóstico nacional o sectorial de la realidad existente, de sus problemas y de sus posibles causas; determinar una prognosis, es decir una estimación de cómo vendría el futuro si no se actúa sobre las causas de los problemas existentes.

Además plantear nuevas medidas en favor de un desarrollo deseado.

El diagnóstico debe señalar los grandes problemas existentes y sus posibles causas.
La planificación debe preparar proposiciones de planes de desarrollo con objetivos y metas, para llegar a alcanzar imágenes objetivas pretendidas, es decir el país que anhelamos a futuro.

 

Algo más sobre los problemas económicos y sociales que los afectan

En mi opinión tenemos graves problemas económicos y sociales, muchos de ellos se agudizan. Es importante determinar en lo que sean posibles sus causas.

En artículos anteriores he insistido en que un desarrollo económico social debe basarse en cuatro grandes objetivos: 1. Crecimiento económico. 2. Justa distribución de los beneficios generados. 3. Estabilidad y sustentabilidad. Y 4. Pleno empleo.  

En nuestro país hemos tenido, se podría decir, un crecimiento económico importante, con algunas oscilaciones de consideración, pero una deficiente distribución de los beneficios del crecimiento.

Inestabilidades profundas se han hecho presente en determinados periodos como ha sido la inflación que nos afectó especialmente en los últimos dos años del Gobierno del Presidente Allende y que se proyectó por varios años en el Gobierno Militar.

Sin duda una inestabilidad muy importante se produjo en la crisis nacional a fines del Gobierno del Presidente Allende y posteriormente con el Golpe Militar; fue una crisis política, económica y social.

Otra crisis económica muy seria se produjo a fines de los años 70 y comienzos de los 80, con una notable caída de la producción, de los ingresos y de la presencia niveles de desempleo nunca vistos en el país desde la crisis mundial de los comienzos de los años 30. Su causa más importante habría sido la congelación del valor del dólar durante tres años.

La otra crisis más reciente es la que se manifiesta en octubre de 2019, a partir de una gran concentración en la Plaza Baquedano de la que nace una protesta violenta que destruyó y dañó seriamente a patrimonios nacionales, con incendios destructivos y otras formas de destrucción y robos.

Muy importante es el analizar las causas que condujeron a esas masivas protestas de distinta naturaleza y de diferentes características de violencia.

En mi opinión factores importantes que nos crearon esta situación, ha sido la desigual distribución de los beneficios del crecimiento económico, asociado a la falta de oportunidad de trabajo digno. Gran parte de ello ha sido por el debilitamiento del empleo formal, en parte importante por la destrucción de amplios sectores de la gran industria manufacturera nacional.

Basta recordar la importancia que tuvieron en Chile para dar empleo actividades como las industria textil y la de la confección, la industria metal mecánica que nos ha llevado al extremo de tener que abastecernos de cobre elaborado desde el exterior, ya que dejamos de producirlo en Chile. El debilitamiento y casi destrucción de la industria del cuero y calzado. La industria de la línea blanca igualmente se ha debilitado. Incluso importamos materiales para la construcción como es la cerámica. Como se han cerrado plantas remolacheras de IANSA, las que fueron en grado importante creadas para estimular el desarrollo regional, especialmente generando empleo agrícola, industrial y en transportes a niveles regionales, en ciudades de desarrollo intermedio.

Recientemente se cerró una planta de fabricación de conteiner refrigerado, en un país que tanto lo necesita para sus exportaciones especialmente de frutas.

Se han cerrados fábricas de bolas de acero para molienda minera, en un país minero y productor de acero. Hay temores que prontamente todo el abastecimiento de este insumo minero provenga del exterior. Es impresionante como se ha desarrollado el comercio informal callejero, imposible de controlar por las autoridades.

Parte importante el suministro de vestuario viene del extranjero, incluso de ropa usada, que ha creado actividades lucrativas.

Cabría preguntarse y llegar a estimar cuanto de la delincuencia y del negocio de las drogas se ha desarrollado y expandido por la falta de oportunidad de trabajo formal.

Otra seria causa de nuestra crisis, en mi opinión, es la carencia de una política cambiaria para un país tan relacionado con el comercio exterior. Parte importante de nuestra producción va a los mercados externos; cabe destacar las exportaciones de minerales, de productos forestales, de productos de la pesca y de la fruticultura; se asocia ello de la importancia de los productos importados en el consumo y en insumos para la actividad productiva nacional.

El valor de la divisa ha sido fuertemente fluctuantes correlacionado en alto grado con las fluctuaciones del precio internacional del cobre. Parece que el país no piensa que los minerales no son productos renovables; cuando exportamos minerales estamos exportando patrimonio nacional, ellos se va agotando y en general encareciendo sus costos de obtención.

Impresiona la expansión de la delincuencia, su violencia que aumenta y la alta participación de niños y jóvenes. Por otra parte la justicia poco puede hacer; debe recurrir a la puerta giratoria-Las cárceles no dan abasto e impacta saber u observar en televisión lo que sucede en ellas. Chile es uno de los países que tiene más alta proporción de su población encarcelada. Gran parte de los que egresan de la cárcel, reinciden en los delitos.

El estado de muchas cárceles atenta con los derechos humanos. Las sanciones que generan no guardan relación con los delitos cometidos. Por una parte pasan a ser verdaderas universidades del delito y muy poco aportan a la reincorporación del preso a la sociedad, como debe darse en ellas.

A continuación hago alguna referencia a tres áreas, las de la vivienda, la salud y la educación. En próximos artículos haré mayor análisis de estos tres sectores.

El tema de la vivienda se hace sentir en la expansión de los campamentos. La presencia de ellos y la toma de terrenos parecen sorprender a muchos y a las autoridades de Gobierno. Todo habitante de un país debe tener una vivienda digna; en general para muchas familias sus ingresos no le permiten obtener esa vivienda. La intervención del Estado es muy importante, tanto para el desarrollo urbano que conduzca a localizaciones adecuadas como procurar a obtenerlas a costos adecuados. Se debe tener conciencia de esa obligación moral, como también lo que significa la construcción en la generación de empleo de la fuerza de trabajo y en la demanda de insumos como contribuyentes al desarrollo nacional.

El efecto de la vivienda digna es muy importante en la familia en su conjunto y en sus integrantes.

Qué decir de la salud. Antes de la pandemia, ya teníamos preocupantes listas de espera en la atención de pacientes y por otra parte, manteníamos altas deudas hospitalarias a sus proveedores, lo que encarece el costo de esos insumos, sin embargo el Gobierno acumulaba ahorros en medios misteriosos como son “los fondos soberanos”, los que se han venido a conocer en la entrega de recursos que el Estado ha debido hacer llegar a la sociedad afectada en sus ingresos por la pandemia.

Tuvimos en Chile valiosas políticas nacionales en salud y en educación. Impacta como esos dos grandes sectores se han distanciado de las grandes necesidades nacionales y ha entrado fuertemente en esos sectores las finalidades de lucro.

Chile tuvo una valiosa educación fiscal gratuita. Que culminaba en la formación de profesionales y de técnicos que se recibían comprometidos con la sociedad que les había financiado la obtención de sus títulos. Hoy muchos de ellos egresan con altas deudas, que se esfuerzan pagar con sus actividades que deben realizar con fines de lucro para cubrir sus pasivos; no pocos de ellos no pueden obtener sus títulos porque adeudan aranceles.

Muchos de ellos han debido endeudarse en UF, es decir como deudas reajustable, las que se encarecen con intereses reales que se agregan a sus pasivos.

Debería ser preocupante lo que ha pasado con el sector salud; basta considerar las deudas hospitalarias y las listas de espera. Ello existente antes que se hiciera presente la pandemia que tan fuertemente nos azota. Este tema da base para un análisis especial que trataré de abordar en otro artículo.

Reitero que en próximos artículos seguiré con estas materias relacionadas con los grandes problema que considero afectan a país y que han generado una preocupante crisis económica, social y política.

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