Medicina natural, actualidad y economía

La Ética y la Gramática. Estamos formando mal a las nuevas generaciones con el deficiente uso del lenguaje

Es preocupante la falta de atención de nuestra sociedad a utilizar adecuadamente el idioma

Un síntoma claro de ello es el mal empleo de palabras y de formas verbales en la prensa y en los medios en general de comunicación, como lo es en la televisión; también esto se capta en actos públicos. Igualmente con preocupación podemos apreciar estas erradas expresiones incluso en rectores de nuestras universidades, en ministros de Estado y en parlamentarios. Se observa que nada de eso se critica.

Este tema debiera ser preocupación del Gobierno y especialmente del ministerio de Educación. Llama la atención que el profesorado de Castellano y en general el profesorado, no dé atención a este tema; qué positivo sería que el Colegio de Profesores actuara en este terreno. Lo mismo podría decirse de los periodistas profesionales y de su Colegio.

Lo malo está en que esto tiene un efecto nocivo en los conocimientos de la niñez y en la juventud; también lo es para el adulto. Ojalá estuviésemos siempre preocupándonos de mejorar nuestra gramática, nuestra forma de expresarnos; nunca se llegará a la perfección, pero se puede siempre ir mejorando. En varios países de America Latina se puede observar que se expresa mejor el español o castellano que en Chile; es frecuente que sus profesionales tengan como orgullo hablar bien.

Considero que en esto estamos faltando a la ética. Con nuestra mala expresión estamos dañando a la sociedad y especialmente contribuyendo a mal formar a las nuevas generaciones.

Me refiero especialmente a tres tipos de casos:

1.      El uso del calificativo femenino a sustantivos masculinos. Ejemplo: “seguro automotriz”, “crédito automotriz” debe ser “seguro automotor”, “crédito automotor”

2.      El uso del verbo haber en su significado de ocurrir, verificarse o existir en plural cuando su empleo debe ser siempre en singular. Ejemplo: “Hubieron muchas personas en esa manifestación”, debe ser “Hubo muchas personas….”

3.      El uso de la proposición “de” en el complemento directo. Ejemplo: “él dijo de que lo vieron con un amigo”, debe ser “él dijo que lo vieron”.

Importantes empresas privadas, incluso unas transnacionales, usan expresiones como

“Crédito automotriz”, “Seguro automotriz”. Se observa eso en las publicidades de sus locales e incluso en grandes avisos propagandísticos en la prensa escrita. Igualmente en la televisión y en las radios se mandan mensajes con esas erradas características. También habitualmente se habla del “parque automotriz”.

Uno puede preguntarse si no hay una responsabilidad ética en quienes son directivos de esos medios de comunicación. No lo es también del periodista y del profesor.

A veces uno con satisfacción ve artículos con el uso adecuado de estos calificativos, pero es habitualmente lo que menos se lee. También en algunos periodistas y locutores de televisión y radio uno aprecia el uso correcto.

Recuerdo que hace ya muchos años el Diario El Mercurio publicaba positivos mensajes para el mejor uso de las palabras. Recuerdo que en esos mensajes haber leído, no diga “en base a”, sino que “a base de” o “sobre la base de”. Pero esos mensajes desaparecieron ya hace mucho tiempo.

También un tiempo en televisión aparecía un simpático profesor refiriéndose al bien hablar y al bien escribir, al uso adecuado de las palabras.

Con respecto al verbo haber en su significado de ocurrir, verificarse o existir es frecuente que se le use el plural, cuando siempre debe ser en tercera persona del singular.

Son expresiones correctas: No hubo manifestaciones autorizadas. Habrá en marzo días muy calurosos. Ha habido momentos más críticos que los actuales. Si hubiese habido mejores tratos, la situación sería diferente.

Es muy habitual el mal uso de la expresión en plural “han habido”, siempre debe ser “ha habido

Sin duda es distinto cuando el verbo haber sí se usa como auxiliar, como el caso. “Si hubiesen visto lo hermoso del paisaje, los pasajeros habrían tenido una reacción distinta”.

 Otro vicio habitual es usar la preposición “de” en el complemento directo. Este complemento generalmente no lleva preposición, sólo en casos muy especiales se puede usar la preposición “a”. Recordemos que el complemento directo se le identifica fácilmente haciéndole la pregunta “qué” a la forma verbal.

Expresiones erradas son por ejemplo: “Dijeron de que comieron en esa oportunidad carne en exceso” La oración debe ser sin el “de”. Es más habitual usar de más el “de” en las expresiones orales que en las escritas.

Habitualmente el mal uso del “de” se da en el Cono Sur de América Latina.

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