Medicina natural, actualidad y economía

Sorpresa y molestia ha causado en Chile nuevas disposiciones de control de edad generalizada para adquirir bebidas alcohólicas en el comercio

 

El tema está relacionado con la exigencia a todas las edades de presentar la cédula de identidad u otro documento de identificación expedido por la autoridad pública para poder concretar la compra en Chile de una bebida que contenga alcohol. Es extraño que esa exigencia no se diera a conocer oportunamente tanto como noticia de interés general como para informar al consumidor.

A continuación presento el texto pertinente al tema, que corresponde a la ley publicada el 6 de agosto de este año, en su artículo 42 y letra B.

“Con el propósito de dar cumplimiento a lo establecido en el inciso anterior, quienes atiendan en esos establecimientos estarán obligados a exigir la cédula de identidad u otro documento de identificación expedido por la autoridad pública, a todas las personas que deseen adquirir bebidas alcohólicas. Asimismo, mientras se encuentren cumpliendo con sus funciones fiscalizadoras, los inspectores municipales estarán facultados para solicitar alguna identificación que acredite la edad de los compradores”.

Mi primer conocimiento me llegó por un familiar adulto pocos días atrás, quien se llevó la sorpresa de que le pidieran su carnet de identidad para comprar cerveza. Ella ya supera los cuarenta años. Nuestra primera reacción fue decir “eso no puede ser”.

Pero después nos convencimos que tal aberración tenía respaldo legal.

El viernes pasado le sucedió lo mismo a mi esposa, de más de ochenta años, en un Líder al hacer una compra de un conjunto de productos. La cajera con mucho respeto le pidió su carnet u otra fuente de verificación de edad. La pobre cajera le contó que un cliente anterior la había insultado por lo que le había solicitado, seguramente pensando que era una exigencia personal, de como cajera de bajo criterio. De varias otras cajeras se ha sabido que han recibido tratos duros, especialmente de personas mayores que tienen un carácter más difícil, posiblemente agravado por las consecuencias de las restricciones derivadas del enfrentamiento a la pandemia.

En varios otros lugares ha sucedido lo mismo, seguramente con la primera compra que la persona hace desde que entró en vigencia la ley, del 6 de agosto de 2021.

Las multas a los que no la cumplan fueron alzadas considerablemente con respecto a la ley anterior que regía solo para venta a menores de 18 años. Al parecer, por ello, da la impresión que la empresa vendedora deja registrada la compra con los antecedentes obtenidos para una posible defensa.

Es comprensible que el comercio tome estos resguardos, pero debiera darse publicidad adecuada a esta exigencia, tanto en los medios de comunicación como en los locales comerciales, en estos últimos pedir que los compradores no se molesten con las cajeras o cajeros, creyendo que ellos son culpables de esta exigencia, exigencia que me parece absurda. Los sindicatos debieran haberse preocupado de lo anterior, pero al parecer no fue así.

Cuesta comprender que el Parlamento y el Ejecutivo hayan aprobado un texto de esta naturaleza, para los establecimientos comerciales. Esta disposición deberá obligar a un inmenso control, en un país que cada día se observa que menos se cumplen muchas otras disposiciones bastante más importantes.

Con respecto a los anterior, me permito señalar especialmente los controles de velocidad, cuyos límites ampliamente no se cumplen; solo pasan a tener significado cuando se produce un accidente, aplicando así una sanción mayor. Lo importante es prevenir los accidentes y crear mayor conciencia en la sociedad de cumplimiento de obligaciones establecidas. Bastante he escrito sobre este tema; ayer me volví a molestar al ver que en la avenida Pedro Aguirre Cerda, también conocido como camino a Melipilla, muy pocos cumplen con los 50 km/hora actualmente exigidos, cuando no hace mucho la velocidad máxima era los 60 km/hora. Una importante presencia de vehículos circulan a más de los 80 y aún algunos, zigzagueando van a velocidades mayores. Nadie controla y desde luego sanciona. Esto genera una imagen que desprestigia al país, especialmente ante los turistas.

Uno observa en otros países cómo se controlan las leyes del tránsito. Pude ver con qué cuidado una conductora en Miami respetaba las reglas establecidas; me decía que las sanciones las iban acumulando y al final del año al renovar los permisos de circulación, aparecían todas las multas.

Cada día se tiene en el mundo mejores disposiciones tecnológicas para el control y para la determinación y registro de sanciones.

La imagen de esta realidad que Chile proyecta al mundo, es a mi juicio vergonzosa.

Se me quedó grabado en Corea del Sur lo que vi en una carretera; gran respeto por las pistas, las velocidades máximas y las distancias entre vehículos. En cambio en Chile todo ello no se respeta. Cabe mencionar el tema de las distancias para las distintas velocidades y características del vehículos, lo que frecuentemente genera accidentes en cadena.

Volviendo al tema de control de edades para la venta de bebidas alcohólicas. Estaba a mi juicio muy bien que se controlara la edad a personas de incluso una apariencia algo mayor de los 18 años. Pero parece increíble que se pida la identificación de edad hasta a los adultos mayores. Recuerdo que en una cadena comercial existía, no sé si todavía, había un día a la semana una rebaja a los mayores de cierta edad; habitualmente no se exigía comprobación alguna y, aún, más a veces, la rebaja la daban sin solicitarla, sorprendiendo al cliente.

Quizás algo simpático en los comienzos puede estar siendo para damas algo mayores de los 18, que se les pida la identificación de edad, y sientan gratamente se les esté considerando más joven que lo que son. Poco les va a durar ese agrado inicial, al captar que a todos se les está exigiendo, incluso a damas de la tercera edad.

Es de esperar que prontamente se modifique esta exigencia de la ley, ley que seguramente se recordara como Ley Piñera.

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2 respuestas

  1. Es copia a lo dispuesto en New York. En un estadio de beisbol traté de comprar cerveza y me exigieron mostrar documento que acreditara mi edad. Eso ocurrió cuando tenía 85 años.

  2. 26 de agosto de 2021

    César:
    ¿Será conveniente copiar lo que establecen otros países?. En otros, está prohibido consumir alcohol. En EE.UU hay muchas diferencias entre estados. Nunca en EE.UU me lo pidieron. En el país del norte hay políticas como de disponer de armas, que creo conveniente no imitar.
    Saludos Rolando

    Rolando

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