Medicina natural, actualidad y economía

Una contribución al análisis de la educación en Chile y bases para una política educacional

He preparado este artículo para poder tener la tranquilidad de exponer mis puntos de vista sobre tan importantes temas de gran actualidad. Estoy consciente de que tiene muchos vacíos, pero he preferido darle pronto a luz.

Por mi experiencia profesional y mi amplia participación en actividades académicas por más de 50 años, especialmente en la Universidad de Chile, me ha parecido conveniente vaciar mis inquietudes, mi diagnóstico y mis proposiciones sobre estos temas.

Hago un análisis en parte histórico y critico especialmente la municipalización de la educación pública y el daño que se le ha hecho a la educación superior con el debilitamiento de la Universidad de Chile y la destrucción de la Universidad Técnica del Estado.

Me refiero también al negocio de universidades privadas con fines de lucro, que han sabido a base de resquicios pasar por encima de la prohibición legal de sus existencia.

Al final presento 10 elementos importantes a considerar en una política nacional de educación. Menciono: la desmunicipalización de la educación pública; la educación superior pública profesional debiera descansar en una o dos grandes universidades; la educación pública superior también debe ser gratuita; la universidad pública debe ser un pilar importante al desarrollo nacional y regional; la universidad pública no sólo debe hacer docencia sino que además investigación, extensión y creación artística; el financiamiento de la universidad pública debiera ser autónoma como lo fue en el pasado, no depender de los gobiernos de turno; debe llegarse a la cobertura plena de la educación preescolar;.

Chile históricamente se caracterizó por los positivos resultados de sus políticas públicas en los campos de la educación y la salud; los indicadores sociales así lo señalan. Sus tasas de analfabetismo y de mortalidad infantil en la antigua democracia habían mostrado valores muy favorables con relación al nivel económico nacional, al ingreso per cápita chileno. Podríamos extendernos a otros campos de situaciones muy positivas de entonces como en el de los ferrocarriles.

Muchas maravillas se dicen del largo periodo de la dictadura militar integrada a uno de los neoliberalismos más extremos del mundo, impuesto por el régimen autoritario, que tiene como símbolo una Constitución espuria. La Concertación poco hizo por volver hacia el antiguo pasado democrático que iba generando un paulatino proceso de desarrollo con desigualdades menos extremas que las emanadas del neoliberalismo de la dictadura, que aparece como enquistado después en la llamada nueva democracia, o retorno a ella.

 La municipalización de la educación escolar básica y media dañó seriamente al sistema, como también lo hizo a gran parte del sistema nacional de salud. Extraña que el gobierno militar haya apoyado la destrucción de los ferrocarriles chilenos, que deberían tener un importante valor geopolítico, como lo poseyeron en el pasado.

Es preocupante también cómo se fraccionó la ENDESA del Estado chileno para después privatizarla y extranjerizarla, dejando en ella gran parte de los derechos de agua necesarios para la generación de la energía y para los otros nobles objetivos como la agricultura y los servicios públicos del agua potable, también en gran parte privatizados.

En la actualidad se enfrentan serios riesgos de desabastecimiento futuro de energía eléctrica.

Inquieta hoy en muchos sectores de la sociedad chilena el tema de la matriz energética. Se acabó el sector público capaz de dirigir una política nacional con equipos permanente muy capacitados pertenecientes a las empresas del Estado y de la planificación nacional, primero de CORFO y posteriormente de ODEPLAN y MIDEPLAN. No es lo mismo las comisiones de expertos que actúan esporádicamente, que el tener una institucionalidad pública permanente.

La Concertación continuó debilitando a la planificación nacional. Frei Ruiz Tagle trató incluso de hacer desaparecer a MIDEPLAN. Desde el primer gobierno de la Concertación se vio falta de interés por apoyar a este ministerio, que fue recibido muy aminorado.

La CORFO fue casi destruida en el Gobierno Militar, y la Concertación no fue capaz de reconstruirla, más bien no tuvo la voluntad de hacerlo. A muchos nos extrañó que ni el Partido Radical, en manos de quien quedó la CORFO en el primer gobierno de la Concertación, no lo hiciera. El pensamiento “renovado” del socialismo chileno, se supo acomodar en el nuevo sistema heredado; en su seno mal se trató o valorizó a los viejos socialistas doctrinarios, para que los nuevos, muchos de ellos que fueron los más extremistas en el Gobierno de Allende, se transformaran en grandes hombres de negocio, amasando poder económico y político. Varios de ellos provenían de las juventudes de la DC que pasaron a posiciones más extremas creando o incorporándose al Mapu y a la Izquierda Cristiana, “hombres brillantes” que supieron después evolucionar hacia un proceder capitalista que tanto los ha beneficiado.

Deseo centrarme principalmente en el tema de la educación.

Recordemos que fueron dos grandes sistemas nacionales los ejes de los progresos notables en educación y en salud. El sistema nacional de educación pública con sus escuelas primarias y sus liceos a lo largo del territorio nacional, que culminaba con las dos grandes universidades públicas, la más que centenaria U. de Chile y la Técnica del Estado que parte a mediados del siglo XX, en 1947 bajo el Gobierno Radical de Gabriel González Videla,  inicialmente nacida de la ampliación en funciones académicas de la Escuela de Artes y Oficios y de varios otros centros de formación técnica ubicados en las entonce provincias. En el sistema universitario se tenían además importantes universidades que no pertenecían al Estado, pero que eran sin fines de lucro. Entre ésta deben mencionarse especialmente las universidades católicas- la Pontificia de Santiago y las regionales, la Universidad de Concepción y la que fuera más reciente, Universidad Austral.

Las universidades estatales-la de Chile y la Técnica del Estado- tenían sedes regionales, que iban paulatinamente ampliándose.

Para muchos, un daño enorme a la formación del profesorado básico de Chile, fue el cierre masivo de las Escuelas Normales, con grandes maestros con vocación y experiencia, que no sólo daban conocimiento sino que también trasmitían valores.

Es importante tratar de hacer un diagnóstico objetivo y de procurar determinar las causas de esta decadencia de la educación en Chile. Al parecer no se ha pretendido hacer un profundo análisis de este regresivo proceso de la enseñanza en Chile; se culpa de ello más bien a la calidad del profesorado y a la reducción de recursos financiero. Sin duda que hay causas más mediatas; las causas anteriormente mencionadas tienen a su vez mucha otras causas anteriores.

Para mí causas importantes fueron:

La municipalización de la educación del Estado, tanto de sus escuelas públicas como la de sus liceos. Ello contribuyó a un debilitamiento general de la educación y a agudizar las desigualdades, quedando especialmente perjudicados los municipios más pobre. El daño a los profesores fue inmenso; además de las persecuciones y hasta asesinatos a que fueron sometidos, sus rentas descendieron y se dañaron seriamente sus carreras funcionarias: Un profesor antes iniciaba su carrera habitualmente en sectores más alejados y pobres, para ir ascendiendo por méritos, pudiendo hacer carrera en todo el ámbito nacional, incluso con acceder hasta altos cargos en el Ministerio de Educación, teniendo así este ministerio a funcionarios muy capaces y conocedores de la realidad nacional. Con la municipalización el profesor quedó encerrado en su comuna, lo que restringe su carrera y además la frecuente corrupción municipal, que se dice que es mayor que en otros sectores públicos y privados, dañaba a muchos en sus ascensos; en la mediocridad no es bueno que el más capaz y honesto surja porque eso daña a quienes la conforman. Profesoras me contaban durante la dictadura el trato que recibían, incluso eran afectadas hasta por el acoso sexual; no sería extraño que en la nueva democracia eso también se dé al nivel municipal. La deuda histórica al profesorado ha siso una vergüenza nacional; nunca el tema fue totalmente superado. Los municipios con más recursos lo pudieron hacer pagos, otros fueron conseguidos a través de procesos judiciales pero muchos otros perdieron sus derechos..

Debe recordarse que en el Gobierno Militar los alcaldes eran designados y   muchos de ellos provenían de otras comunas.

Volviendo al tema de la carrera funcionaria, me llama la atención que este tema       no haya sido mayormente planteado; algo se ha hecho presente en el campo de la       salud por los médicos del sector municipal que se ven marginados de su relación       con el hospital, tan  importante para ellos y para el país.

La marginación y postergación de muchos profesores por criterios políticos, como también la elección en responsabilidades importante no siempre de los más capaces, constituye no sólo un hándicap en contra del avance sino que también pasan a ser causas de retrocesos. Eso termina dañando a la sociedad.

Fue notoria la reducción de los recursos financieros a la educación y a la salud durante el Gobierno Militar.

El sistema de financiamiento que da el Gobierno a las municipalidades para la educación es nefasto; se otorga a base de alumnos matriculados y de asistencia de ellos a los establecimientos. Modelo netamente neoliberal, con el que se perjudica principalmente a las municipalidades más pobres y a las escuelitas con menores alumnos. Ha sido un estímulo para eliminar establecimientos educacionales y para distanciar a los sectores más pobres del acceso a los establecimientos educacionales.

Muchas comunas se dice que deben recurrir a recursos municipales para atender sus compromisos educacionales y de salud, porque los recursos que entrega el Gobierno no son suficientes.

El sistema educacional obligatorio debe dar acceso digno a toda la población nacional dispersa en el territorio del país. Así fue anteriormente programado. Esa programación especial debe estar en permanente revisión y enriquecimiento y debe buscarse el financiamiento adecuado para el cumplimiento de esa meta. El financiamiento debe basarse en dar los recursos necesarios a sus establecimientos y no basarse en fondos entregados a las municipalidades por alumnos matriculados y por asistencia. No cabe duda que las comunas más pobres y con población más dispersa son las más perjudicadas; ellas van a tener con toda seguridad costos más altos por alumnos; es muy probable que el sistema contribuya a darle menos estabilidad al profesorado y que los más capaces emigren a otros establecimientos que les den mejores remuneraciones y mayores perspectivas de mejoramiento. Se genera así un círculo regresivo perverso, cada vez los que más necesitan para salir adelante son los que menos reciben.

El tema universitario

Estuve ligado a la Universidad de Chile por más de cincuenta años. Fui académico de ella desde 1952 hasta el 2005; en gran parte de ese período participé en ella como part time. Conocí realidades muy distintas.

Hubo períodos que pudieran llamarse de oro; recuerdo muy especialmente durante el rectorado de ese ilustre hombre público gran humanista y gran científico Juan Gómez Milla, quien tanto apoyo diera a la investigación universitaria y en general al reforzamiento de la Casa de Bello.

Una verdadera universidad pública debe tener un financiamiento de Estado, autónomo del Gobierno de turno y debe cumplir la amplia gama de las tareas académicas: la docencia, la investigación, la extensión y la creación artística, junto a muchas otras responsabilidades que la sociedad estime conveniente asignarle. La universidad pública debe ser uno de los pilares del desarrollo integral de un país. Investigar en los que sus capaces académicos estimen más conveniente para el desarrollo nacional y para la formación de sus egresados.

La Universidad de Chile tuvo un financiamiento autónomo establecido por ley proveniente de impuestos especiales para su financiamiento autónomo; los recursos aumentaban automáticamente con el crecimiento económico del país.

Así la ella podía investigar autónomamente, como también crear y mantener carreras necesarias no sólo para el desarrollo presente sino que también para el avance futuro del país.

Debe recordarse que el Gobierno Militar eliminó esta fuente financiera y la Constitución impuesta por ese gobierno, impide que existan impuestos para fines específicos. Estamos consciente que la única excepción constitucional es el de ese tremendo impuesto del 10% de las ventas de CODELCO que va a las fuerzas armadas.

Fue a mi juicio nefasta la política de que las universidades públicas se autofinanciasen. Muchos de los recursos de las universidades se desviaron a la atención de los sectores más poderosos que con bajos aportes financieros lograban que recursos universitarios trabajasen para su propio beneficio, tanto en asistencia técnica como el la investigación. Estos lógicos procedimientos para obtener recursos para el sobrevivir de las universidad, ha sido seguramente una contribución importante para las desigualdades del país.

Por otra parte la política de autofinanciamiento de las universidades públicas, ha sido perversa no sólo por el ya mencionado tema de la investigación, que tiende a que se dirija a favor de los que pueden aportar recursos. Las universidades públicas se vieron obligadas paulatinamente a entrar a establecer aranceles a los alumnos, montos incluso crecientes año a año. Se han cerrado carreras posiblemente importantes para el futuro del país, por la poca demanda actual por seguir esas carreras, lo que le ocasiona pérdidas a la Universidad o a la facultad o al instituto.

Las carreras no deben cerrarse por no financiarse, sólo hacerlo cuando corresponda a resultados de serios estudios que justifique su desaparición.

Por otra parte la búsqueda del autofinanciamiento llevó a ampliar los cupos en carreras con mayor demanda para lograr ingresos, aunque el día de mañana muchos de los futuros profesionales se sepa que no tendrán campo de trabajo adecuado a su preparación..

El tema de la deuda del egresado es otra materia muy seria. Origina un cambio de valores hasta cierto modo justificado. Al salir el profesional con altas deudas, se le fuerza a cambiar valores para como le sea posible obtener ingresos destinado a pagar cuanto antes su deuda. Qué diferentes era para los profesionales antiguos que estudiaron o estudiamos gratuitamente, salían muchos de ellos con un compromiso con la sociedad,; fueron importantes agentes de cambio.

Recuerdo dos casos que me han impresionado. Uno, años atrás en el INTA de la Universidad de Chile, donde yo era académico, un distinguido médico salubristas público nos dio una charla, me refiero a Benjamín Viel; él señalaba que pudo estudiar medicina gracias a que los estudios eran gratuitos, era hijo de madre viuda. Agregaba que en la actualidad de entonces,-a mediados del los años 80, los alumnos de medicina salían con tal deuda que prácticamente les impedía trabajar en el sector público.

El otro caso. Hace pocos meses oí al Premio Nacional de Periodismo, Sergio Campos, que pudo estudiar para profesor gracias a que los estudios eran gratuitos; entiendo que su primer título, el de profesor, lo obtuvo en al Universidad Técnica del Estado, hoy desaparecida como tal.

Recordemos que en el pasado, gran parte de los médicos eran formados en la Universidad de Chile e ingresaban al sector público. Partían como médicos generales de zona. En sus cargos durantes varios años de permanencia zonal, entraban a ganar experiencias y a un mejor conocimiento de la realidad de su país, de los problemas de la población en su base.. Después de ello podían optar a una especialidad sin costo, para una vez obtenido su título de especialista, trabajar parcialmente  para el sector público junto con ejercer privadamente su especialidad profesional. Eran sin duda otros tiempos.

Un tema impactante es el negocio de las universidades en lo educacional y el de las clínicas en el tema de la salud. Impacta ver las grandes y lujosas construcciones de varias de las universidades privadas y  clínicas privadas que contrasta con las universidades y los establecimientos de salud del sector público.

Quién termina financiando todas esas grandes construcciones  al igual que toda esa propaganda publicitaria que a páginas enteras y hasta a doble páginas aparece en los diarios de mayor circulación, o propaganda colocadas en lugares públicos como el Metro de Santiago.

Universidades con fines de lucro- que debieran no existir de acuerdo a la ley-, captan a distinguidos profesionales de la vida pública, del espectáculo, de las universidades tradicionales y hasta premios nacionales para mostrarlos como académicos de sus lucrativas universidades; son como carnadas para pescar alumnos. Extraña cómo se acreditan universidades que está demostrado persiguen a través de resquicios legales, utilidades, las que una vez alcanzadas son a veces vendidas incluso al capital extranjero. Ministros de Estado han participado en estas operaciones, al parecer con beneficios económicos.

Cómo el negocio de las universidades privadas y la defensa de las tradicionales para sobrevivir, amplían vacantes y hacen que en el país se produzcan grandes desequilibrios entre la relación profesionales y técnicos, de las más extremas del mundo..

Impacta cómo la banca ha hecho lucrativas operaciones financieras otorgando créditos para los estudios universitarios a altas tasas de interés y sin mayores riesgos, ya que estos créditos han operado con la garantía del Estado.

Cabe preguntarse hasta dónde este excesivo número de estudiantes universitarios está impidiendo que la cesantía juvenil crezca más allá de los altos niveles en los cuales ya se encuentra.

Las universidades privadas han progresado impresionantemente. Cómo han captado académicos de las universidades del Estado que los han formado; aislando al académico de la necesaria relación con la investigación. También llama la atención cómo han ido captando personeros importantes de diferentes actividades de la vida pública y de la vida cultural, igualmente que profesionales destacados en diferentes aspectos. Se les usa ya no sólo en su publicidad visual pasiva de las imágenes en periódicos y en afiches callejeros y del Metro, sino que también en spot de televisión y en mensajes radiales, en los que ellos aparecen con mensajes orales para atraer a los alumnos a sus centros universitarios, especialmente a la facultades donde aparecen como máximas autoridades.

Esas mismas universidades construyen impresionantes edificios, todo ese costo en infraestructuras, en pagos de altas remuneraciones y de los elevados costos publicitarios, pasan a ser financiados por los estudiantes y sus familias.

Uno de los aspectos importantes de las universidades del Estado ha sido la integración social y cultural. Las nuevas universidades privadas no tienen esas características, tienden a agudizar las divisiones culturales y sociales, contribuyen a peor comprender las desigualdades de la sociedad nacional.

La Concertación muy poco hizo por corregir ese procesos de degradación, incluso muchos de sus personeros se plegaron al sistema por beneficios económicos o de figuración.

En el tema universitario, esta asociación política debilitó los financiamientos de las universidades del Estado. Al Rector de la Universidad de Chile no se le dio desde el principio de la nueva democracia el reconocimiento que éste tenía en la antigua democracia, cuando su voz y sus planteamientos eran respetados. En muchos aspectos se le subordinó a la Subsecretaria de Hacienda o a la Dirección del Presupuesto, basados en que a la Universidad se le atribuía una pésima administración, especialmente en lo financiero.

No se hizo nada por recuperar su financiamiento autónomo y se le forzó a recurrir a los aranceles, los que debieron ser cada vez mayores. Las rentas de académicos y funcionarios debieron reducirse y las carreras académicas y funcionarias terminaron debilitándose. Se le forzó a dar servicios lucrativos al sector privado más poderoso y se tuvo.

También debe recordarse que no se le dieron los recursos necesarios para reintegrar a parte importante de los académicos que fueron exonerados por la dictadura.

Nada se hizo por la reintegración a la Universidad de Chile de su Pedagógico (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación) y del Instituto Profesional de Santiago; por el contrario a partir de este instituto, por una ley patrocinada por la Concertación, se creó una nueva universidad del Estado, la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM). Así se llega, a lo que podría constituirse un absurdo, a cuatro universidades estatales en la Región Metropolitana, la Universidad de Chile, la Universidad de Santiago, la Universidad Tecnológica Metropolítana, más la especializada Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

En mi opinión muy culpable de todo esto fue la misma Universidad de Chile que no quiso proponer una política nacional de educación superior, esperando que el Gobierno de Patricio Aylwin lo hiciera.

 El tema de una Política Nacional de Educación debiera ser una materia prioritaria

Elementos importantes de esta, debería ser en mi opinión

1.      La desmunicipalización de la educación pública obligatoria y pasar a responsabilidad del Ministerio de Educación. Debe plantearse cuál debería ser la existencia deseada de establecimientos, escuela y liceos, que cubran adecuadamente al país en sus necesidades y en su geografía. Para cada establecimiento debe haber un proyecto específico

2.      La educación superior pública profesional debiera descansar en una o dos grandes universidades nacionales. La Universidad de Chile con su sede o sedes centrales y con las sedes regionales y una posible reconstrucción de la Universidad Técnica del Estado, con cobertura nacional que junto con dar la formación técnica en sus diversos niveles, permita a sus técnicos llegar posteriormente a títulos profesionales.

3.      Estas universidades, especialmente la de Chile debieran dar el gran apoyo al desarrollo nacional no solo en la formación de recursos humanos sino que también en la investigación y en la extensió. Esto debe ser tanto al nivel nacional como al regional. Las sedes regionales deberían ser grandes contribuyentes al desarrollo de la región.

4.      La educación pública debe ser gratuita a todos sus niveles. Es muy importante para obtener profesionales con valores comprometidos con la sociedad. Podrían considerarse aportes voluntarios de alumnos y apoderados.

Una de las ventajas del sistema es que el alumno tenga la libertad de elegir la carrera que él desee, y no la impuesta o presionada por sus padres que son los que tendrían que financiar la carrera.

5.      Debe considerarse en la educación universitaria y técnica las necesidades del

país. Los cupos deben estar relacionados con las necesidades nacionales y la selección está basada en la capacidad y preparación de los postulantes. El sistema de selección debiera evitar el uso de cursos preuniversitarios. Para neutralizar los efectos de las desigualdades de la enseñanza en los liceos, debiera considerarse con entradas preferentes a los mejores alumnos egresados de los establecimientos.

6.      La universidad pública de cubrir no sólo la docencia sino que también la investigación, la extensión, la creación artística e incluso la asistencia técnica.

7.      El financiamiento de la universidad pública debe ser autónoma de las decisiones de los gobiernos de turno, debe provenir de una legislación especial que considere un creciente destino de recursos de acuerdo al crecimiento del ingreso nacional.

8.      Reforzar la educación preescolar de manera que logre una cobertura plena.

9.      Es muy importante que la política de educación forme parte de una política nacional de desarrollo. Importante sería reestablecer una Dirección Nacional de Planificación que fuese la que preparase el plan y los planes a la consideración política. No puede dejarse la preponderancia del ministerio de Hacienda y de la Dirección de Presupuesto en la política nacional de desarrollo. Debiera considerarse un diagnóstico profundo de la educación chilena que analice especialmente los grandes problemas que enfrenta y cuáles serían sus causas, tanto las próximas como las mediatas.

10.  La dignificación del profesor, desde la educación preescolar hasta la universitaria como también respaldar todo lo referente a la ética profesional, bastante debilitada.

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